Violines en el cielo | Letras Libres
artículo no publicado

Violines en el cielo

Desconozco la razón por la cual eligieron el título de Violines en el cielo para esta cinta, comenzando por el hecho de que el leitmotiv de la cinta no son violines, sino un violonchelo. Además, nunca se hace alusión al cielo, no al menos al que se suele evocar en la cultura judeocristiana cuando se habla de la muerte, el tema principal de la película. Sinceramente, creo que esta licencia creativa pseudo emotiva da un poco al traste con el espíritu de la película, pues uno sale de la función preguntándose dónde diablos quedaron los violines y qué tiene que ver en todo esto el cielo. Pero una vez superado este bache, queda la experiencia de una película que, si bien lidia con un tema escabroso, es capaz de dejar al espectador con una sonrisa. Y es que, cuando esta cinta muestra a los que parten (okuribito, en japonés, que es el título original de la cinta), en realidad habla de los que se quedan.

Ganadora del Oscar a la Mejor Película Extranjera en 2009, Violines en el cielo es un homenaje a la vida y a lo maravilloso de la existencia de cada ser humano, sin importar lo grandiosa o sencilla que esta sea. Obligado aparentemente por las circunstancias a tomar un trabajo que a los ojos de la sociedad es denigrante, Daigo Kobayashi, el protagonista, encuentra un nuevo sentido a su vida, cuando entra a trabajar a una empresa funeraria especializada en un ramo muy particular: la preparación, de acuerdo con la tradición japonesa, de los cuerpos de quienes han fallecido. Conforme la historia se desarrolla, uno no puede mas que agradecer que su director, Yôjirô Takita, elabore de forma tan amena una profunda reflexión sobre la existencia del ser humano y el destino, que si bien son vistos desde la perspectiva más bien solemne que es propia de un funeral (y de la cultura japonesa), se alejan completamente de lo sentimentaloide.

Con actuaciones impecables y una fotografía en ocasiones poética, este viaje introspectivo musicalizado por Joe Hisaishi (Fuegos artificiales, El viaje de Chihiro), retrata de manera amable y sobre todo sincera cómo es que la muerte es sólo un paso más en el transcurso de la vida. Estrenada en la pasada Muestra Internacional de Cine, Violines en el cielo no tuvo una corrida comercial prolongada, (y seguramente falta mucho para que esté disponible la edición nacional en DVD), pero aún está dentro de la programación de la Cineteca Nacional y en algunos cineclubes.

– Cyntia Tenorio