Nora Ephron: copiar de la vida o no | Letras Libres
artículo no publicado

Nora Ephron: copiar de la vida o no

La escritora y guionista, que falleció en 2012, está detrás de grandes películas como 'Se acabó el pastel', donde narra su divorcio con Carl Bernstein, 'Cuando Harry encontró a Sally' o 'Tienes un email'.

Una familia de escritores. Los padres de Nora Ephron eran guionistas. Vivían en Nueva York y la madre, harta de que las obras que escribía su marido fracasaran, decidió ayudarle. Juntos consiguieron un primer éxito y se trasladaron a Los Ángeles. Allí las cosas les fueron más o menos bien, consiguieron aparecer en los créditos de quince o dieciséis películas, hasta que cayeron en el alcoholismo –que no se sabe si fue causa o consecuencia de la caída en el trabajo–. Cuando las cosas empezaron a ir mal en casa, Nora Ephron, la mayor de las cuatro hijas del matrimonio, tenía catorce años. Hasta entonces la casa era un lugar donde el ingenio y la chispa, las frases rápidas y divertidas, eran lo mejor que se podía ofrecer. Cuando la familia se sentaba a comer y alguien decía algo gracioso, el padre iba corriendo a apuntarlo en una libreta. La madre les leía mientras comían. Las cuatro hijas, Nora, Delia, Amy y Hallie, se convirtieron en escritoras.

Hacer comedia del drama. Esa era Nora Ephron. Empezó trabajando en Newsweek, de ahí saltó al New York Post –después de llamar la atención de la editora con una parodia del periódico que lanzaron durante una huelga– y de ahí a Esquire. Y de ahí a donde quisiera. Le ofrecieron escribir sobre el tema que quisiera y entonces se dio cuenta de que quería escribir de mujeres. Escribía de sus complejos físicos, como tener los pechos pequeños y cómo resolverlo, por ejemplo. Pero también de su madre, que murió de cirrosis en 1971, o de la que fuera su jefa en The New York Post. Era divertida, rápida, ingeniosa, inteligente y muy observadora. Y escribía de lo que le pasaba, de lo que veía a su alrededor. Hizo de su divorcio de Carl Bernstein primero una novela y luego una película, dirigida por Mike Nichols, en la que Meryl Streep interpretaba a Ephron. La cosa no fue fácil: Ephron y Bernstein eran una pareja de famosos y la infidelidad de él se hizo pública. Tenían un hijo de poco más de un año y Ephron estaba embarazada de siete meses. Ephron se fue a casa de su editor, Robert Gottlieb, y estuvo llorando seis meses. Después se puso a escribir la novela, pero convirtiendo la tragedia en una comedia: Se acabó el pastel.

Todo es una copia. Todo esto (y muchas cosas más) se cuenta en el documental Everything is a copy, del hijo mayor de Nora Ephron, Jacob Bernstein, periodista. La película, disponible en HBO, toma el título de la frase que la madre de Ephron les decía a sus hijas cuando volvían de casa y le contaban algo que había ido mal en el colegio. Más o menos, la interpretación que dieron es que si te resbalas con una piel de plátano y te caes, te haces daño; pero si cuentas que te ha pasado eso, te conviertes en el héroe y haces reír a los otros. Así que Nora Ephron adoptó esa frase como mantra. Sin embargo, y esta es la cuestión central de la película, Ephron, que siempre fue absolutamente abierta, casi exhibicionista, y usó mucho material de su propia vida para sus guiones, novelas y ensayos, no habló de su enfermedad. Prácticamente solo la familia y unos pocos más supieron que tenía leucemia, por eso su muerte en 2012 fue un shock para muchos de sus amigos. La manera de controlar la enfermedad fue para ella no hablar de ella.

Cuando Nora encontró a Rob… Rob Reiner le dijo a Nora Ephron que podían hacer una película sobre un chico y una chica que se hacían amigos y no se acostaban para no arruinarlo, y luego se acuestan y lo arruinan. Así que Nora Ephron se puso manos a la obra: habló con sus amigos solteros y escribió el guion de una de las mejores comedias románticas de su época: Cuando Harry encontró a Sally… La película se haría famosa por la escena en la que Meg Ryan finge un orgasmo en un restaurante para demostrarle a Harry (Billy Cristal) que se puede hacer. La escena se cierra con la señora de la mesa de al lado pidiendo lo mismo que “ha tomado ella”. La idea de ese momento no fue de Ephron, fue una especie de creación colectiva. En The time of my life, el ensayo sobre películas de los ochenta de la columnista Hadley Freeman, su autora recuerda que Nora Ephron escribió: “De lo que trata realmente Cuando Harry encontró a Sally es de lo diferentes que son los hombres y las mujeres. La verdad es que los hombres no quieren ser amigos de las mujeres. Los hombres saben que no entienden a las mujeres y no se preocupan demasiado por eso. […] Por su parte, las mujeres se mueren por ser amigas de los hombres. Las mujeres saben que no entienden a los hombres y eso les preocupa: creen que, si consiguen ser amigos, llegarán a entenderlos y, además (y este es su mayor error), los ayudarán.” Nora Ephron dirigió y escribió algunas películas de éxito más como Algo para recordar, Tienes un e-mail o Julie & Julia; y también algunos fracasos como Colgadas y Happy numbers.