Vida y obra | Letras Libres
artículo no publicado

Vida y obra

Noticias de pintores, de María Luque, contiene, entre viñetas, una explicación simple de en qué consiste el arte: en tratar de mostrar cómo ve uno lo que ve.

Hechos curiosos. El mármol en el que Miguel Ángel esculpió su David, una piedra de más de cinco metros, estuvo más de cien años tirado en el patio de la catedral de Florencia. David Hockney les manda a sus amigos por mail las flores que dibuja en su iPad. Courbet dijo que no al encargo de pintar un retablo cuando le sugirieron que unos ángeles quedarían muy bien. Tal vez dijera: “Si me los traes, yo los pinto”.

El perro de Magritte, Lou Lou, iba con él a las inauguraciones. Esas son algunas de las anécdotas que reúne Noticias de pintores, de la ilustradora nómada –al menos desde 2008– María Luque. Ella explica el libro: “Siempre me interesó la historia del arte pero en realidad lo que más me intriga es la vida de los pintores. Busqué noticias en ensayos y documentales, en autobiografías y correspondencias, en las Vidas de Vasari, que se encargó de rescatar datos olvidados de pintores de su tiempo y los reunió en un libro tan gigante que parece una catedral. También me ayudaron John Berger con Portraits y Paul Westheim con Mundo y vida de grandes artistas, que conseguí usado y se desarmó apenas lo abrí.” Como ella, este Noticias es también un libro nómada: lo empezó en Buenos Aires (en bares), lo siguió en Roma y lo acabó en San Petersburgo.

Dime tres artistas. El libro reúne anécdotas, datos curiosos o escenas con un breve desarrollo narrativo. Una de ellas es un remake de una acción de Tracey Emin, “¿Cuál es el precio del arte?”, en la que pregunta a viandantes que nombren tres artistas. Ninguno piensa en una mujer. Ella tampoco. Pero María Luque sí: Tamara de Lempicka, Frida Kahlo, Sonia Delaunay, Georgia O’Keefe, Norah Borges o Eileen Agar tienen aquí su anécdota. Agar, en “Almuerzo con Eileen Agar”, dice que al contrario de a otras artistas, los surrealistas sí la tomaron en serio, “como si fuese un hombre más”, “porque había hecho cosas que nunca habían visto”.

Rojo y azul. En Noticias de pintores solo hay rojos y azules, más o menos claros, y blanco. Así dibuja Luque este anecdotario que es una invitación a mirar, no solo el arte, también todo lo demás. Imita los cuadros, los estilos y a los pintores con gracia y soltura.

Este libro tan alejado de la pretenciosidad contiene, entre viñetas, una explicación simple de en qué consiste el arte: en tratar de mostrar cómo ve uno lo que ve. Para eso hay que saber mirar (“La gente asocia las flores a muchas cosas. Pero nadie las ve realmente. Nadie tiene tiempo. Voy a pintar lo que veo”; se atribuye a Georgia O’Keefe), y hay que poder (“Solo pueden mirar los que tienen tiempo”, dice Basquiat de camino al MOMA). También apreciarlo requiere tiempo, paciencia y saber mirar, como en esa escena en la que Cézanne visita el Louvre con un amigo al que obliga a mirar con atención “Las bodas de Caná”, de Veronesse, hasta que es capaz de sentir calor. “¡Estamos borrachos!”, exclama Cézanne.