Sarah Chayes | Letras Libres
artículo no publicado
  • La corrupción en el gobierno afgano, permitida y reforzada por el estadounidense, la intervención de Pakistán, la complicidad de poderosas figuras políticas y una dosis de autoengaño fueron los factores clave que se conjuntaron en el reciente clímax de un fiasco de dos décadas en Afganistán.