Rafael Rojas | Letras Libres
artículo no publicado
  • Desde Nueva York, donde vivió quince años, José Martí fue un traductor entre las dos Américas. Ahora ha sido incluido en el New York Writers Hall of Fame, que concede membresías a escritores, vivos o muertos, que hayan marcado la historia cultural de esa ciudad.
  • La elección de Miguel Díaz-Canel como nuevo presidente de Cuba podría significar el regreso de una vida política en la que los conflictos de la élite se vuelvan más o menos transparentes para la ciudadanía y estimulen su participación en la vida pública.
  • En la historiografía marxista sobre América Latina, un oligarca era siempre un rico que debía su fortuna a la complicidad con el capital extranjero que saqueaba las riquezas nacionales. Valdría la pena preguntarse por el lugar de los nuevos oligarcas rusos en el discurso de la izquierda fascinada con Putin.
  • Tan lejos de la estética muralista como de los ejercicios de fotografía antropológica de Carl Lumholtz o Manuel Álvarez Bravo, el artista alemán Joseph Albers utilizó la imagen de las ruinas prehispánicas mexicanas como fuente de una arqueología al revés.
  • En Nueva York, distintos espacios rescatan cintas y obras artísticas representativas de la cultura cubana crítica al régimen castrista.