Minako Oba | Letras Libres
artículo no publicado
  • Desde muy joven, la japonesa Minako Oba (1930-2007) demostró gran pasión por los libros a tal punto que a los once años, en una encuesta del colegio, rellenó la casilla “opción de futuro” con los ideogramas de “escritora”, cuando lo que en realidad se le preguntaba era la escuela secundaria a la que quería asistir. En tiempos de la guerra, se trasladó junto con su familia a la localidad de Saijo, en Hiroshima, debido a que su padre cumplía funciones de médico naval. Así, mientras trabajaba en una fábrica textil, a Minako Oba le tocará ser testigo del ataque atómico de 1945 y su visión de la masacre aflorará posteriormente en su obra, centrada en temas como las víctimas de la guerra, la marginación social y el feminismo. En 1959 se estabaleció, junto con su marido, en Alaska. Permaneció once años en Estados Unidos, lo que le proporcionó material para su primer libro, Los tres cangrejos, que retrata la vida cotidiana de los estadounidenses de a pie. En 1996 sufrió un infarto cerebral que la dejó paralizada del lado izquierdo y la obligó a hacer vida en una silla de ruedas. Murió de insuficiencia renal a los 76 años. Su obra, a pesar de ser abundante, permanece prácticamente inédita fuera de Japón, a excepción de algunos relatos publicados en inglés. La narración que ahora presentamos se vale de un estilo sencillo cercano al diario y a la crónica periodística.