Mauricio González Lara | Letras Libres
artículo no publicado
  • Con esta entrega retomamos nuestros recaps semanales de la última temporada de Mad Men. 
  • William Friedkin vive una resurrección. Es uno de los directores clave para explicar el cine de Estados Unidos de los setenta y ochenta: Contacto en Francia (1971), El exorcista (1973) y Vivir y morir en Los Ángeles (1985). La remasterización y reestreno de Sorcerer, la película que casi lo llevó a la ruina económica en 1977, ha renovado el interés por su obra entre la crítica especializada del mundo. “El salvaje Billy” se ha convertido en un invitado de rigor en los principales festivales internacionales, donde habla sobre las condiciones legendarias en las que filmó en Sudamérica Sorcerer, hasta hace poco una “obra maldita”. Sus filmes más recientes –In-sectos (2006) y Killer Joe (2011), ambas colaboraciones con el dramaturgo Tracy Letts– han sido acogidos en circuitos de culto, y Matthew McConaughey, protagonista de Killer Joe, le debe el que quizá sea el mejor papel de su carrera. Friedkin tiene 79 años, pero su nombre se ha vuelto a barajar entre los candidatos posibles a dirigir proyectos de gran presupuesto en cine y televisión. Esta inusitada renaissance constituye el marco en el que se realiza esta entrevista que revisa la filmografía de uno de los realizadores más importantes del cine contemporáneo.
  • Antes de su concierto en México con The Afghan Whigs, Dulli charla sobre el proceso creativo detrás de Do To the Beast.
  • Mad Men realizó algo totalmente subversivo esta primera mitad de temporada: entregó los que quizá sean sus episodios más románticos y solares.
  • En The Runaways, el sistema se impone con efectividad a la rebeldía emergente. Lejos de construir un nuevo orden social, los fugitivos ahora se encuentran perdidos, vagando por Estados Unidos. 
  • Es 1969: todos terminan en el fango. Las víctimas del odio son una nueva generación de niños abandonados, los adultos del 2014 que semana tras semana sintonizan el programa.
  • En esta séptima temporada los personajes de Mad Men añoran un pasado que se ha disuelto de manera irremediable con el final de los sesenta. El estado de las cosas se torna cada vez más desagradable.
  • Los protagonistas de Mad Men descubren que avanzar en la dirección correcta es angustiante y complicado. ¿Podrán soportar el desgaste?