Jimena Marcos | Letras Libres
artículo no publicado
  • Hay un mal poco diagnosticado que sin embargo es universal: el mal del discurso. El que sufre, por ejemplo, la amante feminista.
  • La ciudad observa a los que se están yendo con gesto cansado. Se recoloca oxidada, como si le dolieran las articulaciones: no es fácil volver a ser una misma cuando se la ha adornado con parafernalia y luces para los turistas durante tantos años.