Ibsen Martínez | Letras Libres
artículo no publicado
  • El paro corre el riesgo de languidecer sin que ninguna dirigencia pueda reivindicar el innegable logro de haber hecho visible al mundo la brecha de desigualdad en Colombia y la miope insolidaridad de su clase dominante.
  • Todos los hombres del rey dibuja la lenta construcción del líder populista: Willie Stark es un político que puede aliarse con los poderes fácticos, al tiempo que abraza el discurso contra las élites para ganarse al electorado.
  • El consenso de La Habana postula que las naciones de la región pueden coexistir con un gobierno sistemáticamente violador de los derechos humanos.
  • Los voceros repetían: Chávez mejora, Chávez pronto regresará al poder, Chávez está contento. Maduro los superó a todos: Chávez ya trota. La realidad es que Chávez agonizaba. La verdad es que Chávez murió en medio de mil mentiras.
  • El primer triunfo de Hugo Chávez, inobjetable en términos democráticos, se cimentó en el descrédito de los políticos tradicionales, pero también, nos recuerda Ibsen Martínez, en unas garantías democráticas que, una vez instalado en el poder, Chávez traicionó deliberadamente.
  • El entrenador de un equipo de beisbol elogia a Fidel Castro. Luego se arrepiente. Pero no parece estar arrepentido.