Gisela Kozak Rovero | Letras Libres
artículo no publicado
  • Ante la revolución bolivariana, nada permanece en pie salvo una minoría dispuesta a luchar. Pero quienes quieran jugarse su destino con Venezuela han de hacerlo partiendo de la realidad, no ofreciendo sueños ya muertos.
  • Clarice Lispector es una de las grandes escritoras del siglo XX porque en ella se condensan preguntas claves de la estética y la filosofía: sobre la libertad, el arte y el lugar de la mujer escritora, que desafía lo que se espera del pensar y escribir de las mujeres.
  • La más reciente edición de la Bienal de Novela Mario Vargas Llosa fue criticada por la escasa presencia de mujeres en el jurado y entre las novelas finalistas. Pero el Premio de Novela Rómulo Gallegos, organizado por el régimen madurista, no mereció este tipo de atención. ¿Es sorprendente la indiferencia de tantos autores y autoras ante el uso político del certamen?
  • La poeta venezolana, recientemente galardonada con el Premio Internacional de Poesía Federico García Lorca 2020, ha explorado la tesitura de su voz en registros amplísimos y a través de temáticas tan diversas como el amor, el arte, la formulación de su poética o los viajes.
  • Durante el chavismo, la Universidad Central de Venezuela ha entrado en un coma inducido por la política sistemática de echar abajo la educación pública. Pero el futuro de la institución tricentenaria no está escrito.
  • La figura de Modigliani, pintor enfermo y sin dinero, constituye una reliquia de la modernidad y la noción de que el arte y la literatura remodelarán para mejor el mundo. Contemplar su obra recuerda la belleza de la vida en medio de la pandemia.
  • Debilitar a las instituciones, someter a la sociedad civil y socavar su autonomía económica son caminos a través de los cuales las dictaduras pueden nacer en regímenes democráticos.
  • Aunque tanto la idea del yo como la fiabilidad de la memoria personal han sido puestas bajo sospecha, las escrituras del yo continúan teniendo vigencia como proyecto autoral en su calidad de huellas compartidas de vida.
  • Si el latinoamericanismo recupera la lógicas de la diversidad ideológica, y se abre a la discusión de los problemas del siglo XXI, puede convertirse en una verdadera tribuna de deliberación democrática.