Gabriel Zaid | Letras Libres
artículo no publicado
  • El centralismo mexicano es de origen azteca. Continuó en el virreinato. Se rompió con la Independencia. Se reinstaló con Porfirio Díaz. Y, en los tiempos del PRI, fue no sólo político, sino económico, educativo y cultural.
  • Se habla de fusionar al Fondo de Cultura Económica con otras dos dependencias de gobierno, sin embargo, las fusiones editoriales traen consigo problemas mayúsculos y tienden a desdibujar a una buena editorial.
  • La conversación sobre libros que tocan cuestiones relevantes para la vida humana ayuda a desarrollarnos como personas.
  • El trabajo subordinado no es la aspiración universal de la especie humana, aunque así lo crean personas bien intencionadas. Hay que facilitar el autoempleo con más créditos y menos trámites; prestigiar y promover los oficios, profesiones y trabajos independientes.
  • En el siglo XVII, los misioneros quisieron evangelizar a los tarahumaras. En el XX, los escritores buscaron ser evangelizados por la cultura del peyote. El interés internacional por los rarámuris ha crecido desde entonces.
  • De la gracia verbal al ingenioso uso de metáforas, las adivinanzas tradicionales tienen notables virtudes literarias. Son divertidos desafíos a la inteligencia.
  • La atención personal es costosa para el médico y el paciente. Ocho soluciones para reducir ese costo.
  • Los pápagos fueron renuentes a la vida sedentaria, lo que atizó el desprecio de otras comunidades. Sus cantos muestran, a su vez, complejidad musical y refinamiento.