Gabriel Zaid | Letras Libres
artículo no publicado
  • La división del trabajo permite bajar precios, aumentar sueldos y lograr resultados. También se presta a abusos que hay que castigar, no cambiar de solución para suprimir los abusos.
  • Los pimas viven actualmente en rancherías de ambos lados de la Sierra Madre Occidental, en Sonora y Chihuahua; y en reservaciones de Arizona. En México solo quedan alrededor de quinientos.
  • La iniciativa del senador Ricardo Monreal propone que los bancos los cambien de manera sencilla, aunque escandalosa: obligar al Banco de México a comprarles los dólares que no pueden repatriar ni vender.
  • Desde hace algunas décadas se viene vaticinando, sin éxito, la muerte del libro, al tiempo que su producción aumenta a ritmo acelerado. Es poco probable que los libros dejen de escribirse o publicarse; otra cosa es que algunas formas de publicar pierdan importancia o lleguen a desaparecer.
  • Mariachi, huapango, tango y fandango comparten más de un elemento en común. Son palabras nacidas en América, que nombran cierto tipo de música y que se relacionan con las maderas y los tablados donde se bailaba.
  • La condición fundamental para el debate es saber escuchar. Entender lo que el otro dice o quiere decir. Saber resumir de buena fe sus opiniones y las nuestras.
  • El huapango tiene un ritmo vivaz y un sabor costeño. La versión orquestal de José Pablo Moncayo ha dado la vuelta al mundo. Y aunque numerosos libros tratan sobre su música o su historia, pocos han reunido las coplas que se cantan.
  • Hay metas que rebasan a los individuos, instituciones y empresas, y ambiciones que tienen consecuencias imprevistas. Tomando esto en cuenta, los gobiernos deberían plantearse objetivos razonables.
  • En el siglo XVIII los mayos fueron despojados de sus territorios, en el XX la agricultura de riego contribuyó a su marginación. Viven en cientos de rancherías a lo largo de la cuenca del río Mayo. Se les considera inteligentes, valientes, pacíficos y laboriosos.