Gabriel Zaid | Letras Libres
artículo no publicado
  • Después de su muerte, Ramón López Velarde fue canonizado en el santoral revolucionario. Sin embargo, lo importante no fue eso, sino la cuidadosa edición de sus obras, a cargo de José Luis Martínez. El mejor homenaje posible y un modelo editorial a seguir.
  • Los apagones se habían vuelto raros en México. Pero han reaparecido este sexenio, a un costo de miles de millones de pesos y con explicaciones risibles.
  • Por desgracia abundan las palabras que no están en los diccionarios. Hace falta una obra total, en línea, que registre separación de sílabas, acortamientos, formas plurales, nombres propios y erratas frecuentes, entre otros muchos datos.
  • Sería bueno mejorar el desarrollo centroamericano, pero lo importante es organizar la hospitalidad legal a los centroamericanos que buscan refugio o mejoría, y reducir al mínimo el tráfico ilegal.
  • La temperatura del agua en la regadera, la estatura de la gente exitosa, el tono con el que se inicia una plegaria son episodios tan cotidianos que rápidamente pueden dejar de sorprendernos. Hay veces en que lo único que se necesita es detenerse a observar.
  • La respuesta ciudadana a un sexenio anticiudadano no debe ser la abstención, sino el voto de castigo. Abstenerse no sería inteligente ni responsable.
  • Una compraventa de acciones realizada a espaldas de los accionistas minoritarios de Siglo XXI mantiene en vilo el futuro de la editorial. La transacción, que no beneficia al sello ni a la cultura ni al comprador, deja muchas preguntas en el aire.
  • No hay que esperar un declive del frenesí presidencial. La acumulación de fracasos no lo arredra, lo estimula a redoblar su impulso hacia el poder total. El declive no está en él; está en la esperanza que despertó, y ha venido disminuyendo.