Ernesto Diezmartínez | Letras Libres
artículo no publicado
  • En el Festival de Cannes de este año hubo un denominador común: el recurrente protagonismo de la incansable madre de familia, la indómita madre coraje.
  • Pese al confinamiento, la edición 2021 del festival de cine de Tribeca permitió a sus asistentes virtuales y presenciales consultar un amplio catálogo, desde películas ganadoras y seleccionadas, hasta notables filmes realizados en los contornos del mainstream.
  • La serie de Netflix, basada en un reportaje sobre la masacre de Allende en 2011, entrecruza hábilmente hilos narrativos que muestran el infierno que pueden enfrentar los mexicanos extraviados en la guerra contra el narcotráfico.
  • La serie El ferrocarril subterráneo sorprende por su innovación narrativa, pues trasciende la historia de su protagonista, que huye de la esclavitud, y resulta en un relato subversivo del racismo estadounidense.
  • Dos documentales de Sergei Loznitsa recopilan imágenes fílmicas de la URSS en tiempos de Stalin, formando una envolvente y apabullante cápsula del tiempo en la que somos testigos de la pompa y circunstancia del totalitarismo.
  • Ante la contante presencia de Hopkins en películas de todo calibre desde inicios de los años noventa, habría sido fácil olvidar su descomunal talento. Un contrapunto entre dos cintas de distintos momentos de su carrera hace que sea imposible olvidarlo de nuevo.
  • El cine documental acerca a sus espectadores a una realidad desconocida, aún a pesar de la distancia obligada en estos tiempos. Este año, en Visions du Réel, las visiones de la realidad mexicana tuvieron un lugar preponderante.
  • ¿Quiere un público que sale tímidamente del confinamiento ir a las salas de cine a ver películas sobre la covid-19? Desde melodramas reflexivos hasta comedias de costumbres, el festival South by Southwest reflejó el interés de la industria fílmica por responder esa pregunta.
  • El FICUNAM se ha convertido en el espacio ideal para los estrenos de cine independiente mexicano. En su edición de este año, la programación nacional transitó de lo fallido pero interesante a lo muy meritorio, hasta llegar a lo notable.