Enrique Krauze | Letras Libres
artículo no publicado
  • Han pasado treinta años de la muerte de Maquío. Con el afán de aquilatar su contribución específica a la democracia y la libertad, he recorrido su biografía y advierto en ella un mensaje a los empresarios de hoy: "el empresario tiene que ser político, porque ser político es ser ciudadano y ser apolítico es ser apátrida".
  • Cuando en todo el mundo occidental la democracia liberal atraviesa por una crisis de identidad y aún de subsistencia, América Latina está en la posibilidad real de abrir una etapa histórica inédita en la que todos nuestros países sin excepción sean democráticos y libres.
  • Generaciones enteras vivieron una infancia como la que evoca Alfonso Cuarón en Roma, pero solo él la ha llevado al cine, proustianamente, volviéndonos al origen.
  • La supervivencia de la democracia mexicana depende ahora, en no poca medida, de la defensa de la verdad.
  • ¿Puede el gobierno que acaba de publicar la Cartilla moral de Alfonso Reyes cerrar los ojos ante el espantoso sufrimiento del pueblo venezolano?
  • Letras Libres ha cumplido dos décadas; brindamos por la libertad y la literatura y brindamos también por el futuro.
  • Un quehacer histórico consistente no tiene por qué ser incompatible con un quehacer político consistente. Pero hay situaciones incómodas para esa doble consistencia que en un momento dado obliga a escoger entre el interés general de conocimiento y el interés político del historiador. Quien, como Andrés Manuel López Obrador, politiza la historia, subordina el interés general de conocimiento a sus intereses políticos particulares. El verdadero historiador no está dispuesto a hacerlo.
  • Hasta ahora, el FCE ha sido esencialmente lo que fue: "rica, abierta, profunda, crítica, variada, pedagógica, elástica, inclusiva". Ha evitado ser lo que no debía ser: "provinciana, exclusiva, política, fanática, rígida, dogmática, concientizadora". Con la nueva administración, los términos se invertirán.