Enrique Krauze | Letras Libres
artículo no publicado
  • Si el gobierno persiste en acosar a la prensa independiente, difamar a los críticos, y debilitar hasta doblegar al Instituto Nacional Electoral, nuestra democracia entrará en proceso de demolición. Habrá que resistir ese atropello histórico. Y, de ser necesario, reconstruir la democracia desde los cimientos.
  • A principios de 1974 circuló profusamente un libelo escrito bajo seudónimo que era la respuesta del gobierno del presidente Luis Echeverría a las críticas que publicaba todos los sábados en el Excélsior de Julio Scherer el historiador Daniel Cosío Villegas.
  • En 1989 Praga era un laboratorio donde ocurría una precipitación de la química histórica. Reproducimos este ensayo publicado en el N° 158 de Vuelta.
  • El presidente Echeverría era alérgico a la libertad de prensa, por eso atacó al único periódico independiente de aquel tiempo, el Excélsior de Julio Scherer, y a Daniel Cosío Villegas. Pero el periódico y el autor perseveraron en su misión: publicar la verdad, ejercer la crítica.
  • Para caracterizar la naturaleza del mal, el presidente López Obrador no recurre a los marcos legales de una república sino a la esfera religiosa, en particular a dos de los Diez Mandamientos: "No mentirás", "No robarás". ¿Cómo operan, en la práctica, sus creencias?
  • En su "Rogativa" a Luis Echeverría, Cosío Villegas escribió que el "líder moral" debía tener las cualidades de la rectitud y la generosidad. Por un tiempo le concedió el beneficio de la duda al presidente, hasta que su "liderazgo moral" terminó por revelarse como un artificio para acumular más poder.
  • La corrupción en México no es cultural, como afirmó cierto expresidente. La historia nos muestra que se combate menos con rectitud moral y más con rendición de cuentas, separación de poderes, prensa libre y democracia.
  • En los recientes alegatos oficiales sobre el asesinato de Eugenio Garza Sada hay una omisión significativa: la del propio Garza Sada. Ahora, más que nunca, importa recordar quién era y qué hizo.
  • Daniel Cosío Villegas no conoció personalmente a Gustavo Díaz Ordaz, pero tuvo con él un intercambio significativo a propósito del movimiento estudiantil de 1968.