Enrique Krauze | Letras Libres
artículo no publicado
  • Letras Libres ha cumplido dos décadas; brindamos por la libertad y la literatura y brindamos también por el futuro.
  • Un quehacer histórico consistente no tiene por qué ser incompatible con un quehacer político consistente. Pero hay situaciones incómodas para esa doble consistencia que en un momento dado obliga a escoger entre el interés general de conocimiento y el interés político del historiador. Quien, como Andrés Manuel López Obrador, politiza la historia, subordina el interés general de conocimiento a sus intereses políticos particulares. El verdadero historiador no está dispuesto a hacerlo.
  • Hasta ahora, el FCE ha sido esencialmente lo que fue: "rica, abierta, profunda, crítica, variada, pedagógica, elástica, inclusiva". Ha evitado ser lo que no debía ser: "provinciana, exclusiva, política, fanática, rígida, dogmática, concientizadora". Con la nueva administración, los términos se invertirán.
  • La altura moral de un gobernante no se mide por la belleza abstracta de unas ideas o principios. La altura moral de un gobernante se mide por la traducción concreta de sus ideas y principios.
  • Entre las generaciones posteriores al 68 hay muchas personas dedicadas al ensayismo político y al periodismo de opinión que tienen vocaciones políticas no asumidas, frustradas, latentes. Gente de acción. Aficionados dispuestos a saltar al ruedo.
  • Tomando en cuenta su posición de poder, y por respeto a la razón, el derecho y aun la vida de los periodistas, el presidente electo debe mostrar la mayor tolerancia ante la crítica hacia su persona y su gestión.