Enrique Krauze | Letras Libres
artículo no publicado
  • En su libro más reciente, Gabriel Zaid explica por qué ningún poder está libre de la corrupción, que degrada y destruye a la sociedad.
  • Aunque en un principio Daniel Cosío Villegas había manifestado cierta esperanza en el ánimo democrático de Luis Echeverría, no tardó en hacer pública su decepción. Exasperado, el monarca ordenó la publicación del libelo difamatorio "Danny, el sobrino del tío Sam" (1974). La respuesta del crítico fue publicar ese mismo año un breve libro que hizo historia.
  • Si el gobierno persiste en acosar a la prensa independiente, difamar a los críticos, y debilitar hasta doblegar al Instituto Nacional Electoral, nuestra democracia entrará en proceso de demolición. Habrá que resistir ese atropello histórico. Y, de ser necesario, reconstruir la democracia desde los cimientos.
  • A principios de 1974 circuló profusamente un libelo escrito bajo seudónimo que era la respuesta del gobierno del presidente Luis Echeverría a las críticas que publicaba todos los sábados en el Excélsior de Julio Scherer el historiador Daniel Cosío Villegas.
  • En 1989 Praga era un laboratorio donde ocurría una precipitación de la química histórica. Reproducimos este ensayo publicado en el N° 158 de Vuelta.
  • El presidente Echeverría era alérgico a la libertad de prensa, por eso atacó al único periódico independiente de aquel tiempo, el Excélsior de Julio Scherer, y a Daniel Cosío Villegas. Pero el periódico y el autor perseveraron en su misión: publicar la verdad, ejercer la crítica.
  • Para caracterizar la naturaleza del mal, el presidente López Obrador no recurre a los marcos legales de una república sino a la esfera religiosa, en particular a dos de los Diez Mandamientos: "No mentirás", "No robarás". ¿Cómo operan, en la práctica, sus creencias?
  • En su "Rogativa" a Luis Echeverría, Cosío Villegas escribió que el "líder moral" debía tener las cualidades de la rectitud y la generosidad. Por un tiempo le concedió el beneficio de la duda al presidente, hasta que su "liderazgo moral" terminó por revelarse como un artificio para acumular más poder.