David Toscana | Letras Libres
artículo no publicado
  • Boecio, Dante, Manrique y Montaigne le dedicaron líneas a la tristeza, fuera la de la enfermedad, la de recordar tiempos felices en tiempos de miseria, la de morir en prisión o morir de alegría.
  • Si acaso el Padrenuestro tenía algún aliento poético, este se diluyó, pues la oración original se perdió para siempre y llegó como volátil versión de la traducción de dos traducciones.

  • Hace años, en una reunión de jóvenes novelistas se discutió qué se puede pensar cuando se esquiva un navajazo.
  • Hoy, como siempre, los clásicos están bajo ataque. Izquierda, derecha, religiones, sicólogos, pacatos, perezosos, dictadorzuelos, académicos, cada bando halla razones por la que no deben leerse.
  • A lo largo de la historia, varios filósofos se han ocupado de los dilemas éticos planteados por la amistad.
  • El estoicismo me atrae en mucho de lo que tiene que ver con la vida, pero no con la muerte.
  • Entre los libros abandonados hay unos que ya nadie quiere: las enciclopedias. Así como el video mató a la estrella de radio y las series están matando al libro, Wikipedia hace tiempo que sepultó a las enciclopedias.
  • En asuntos de pavoneo, el libro impreso tiene un poder que nunca tendrá el electrónico.
  • Se habla mucho de que el ser humano no ha transformado su esencia en miles de años, pero tenemos muchas diferencias con los antiguos griegos y romanos.