Daniel Gascón | Letras Libres
artículo no publicado
  • En sus ensayos y charlas, la premio Nobel de literatura de 2007 defendió el individualismo y criticó el sectarismo, la corrección política y el dogmatismo.
  • “Es difícil pensar en un escritor más fundamentalmente exiliado, que lleva en su interior tantos mundos que chocan y se desvanecen en su interior."
  • El discurso de Pablo Casado fue básicamente de autoayuda: había que aceptarse sin complejos. Su victoria muestra que estamos en un momento de regreso a las esencias ideológicas, aunque no está claro cuáles son o qué recorrido tienen.
  • El ensayo de Nicola Chiaromonte trata de la relación entre la historia y el individuo, y también es una forma de recorrer Europa durante el periodo que va de Napoleón a la Revolución rusa y el régimen soviético.
  • Notas sobre noticias falsas, propaganda política y 'la verdad de las mentiras'.
  • Mark Lilla, uno de los intelectuales más interesantes de nuestra época, es un historiador de las ideas que trabaja en la tradición de Isaiah Berlin: es un liberal que estudia a los críticos del liberalismo, que se esfuerza en aprender de sus adversarios. Autor de ensayos como Pensadores temerarios, El dios que no nació o La mente naufragada (todos en Debate), en El regreso liberal hace una crítica de la política de la identidad. Cree que el énfasis en las reivindicaciones identitarias hace que la izquierda estadounidense sea menos competitiva en las elecciones: dificulta alcanzar el poder y también proteger los derechos de las minorías.
  • Roth era el gran freudiano de la literatura norteamericana: el sexo, el trabajo, la familia y la muerte son quizá los temas centrales de un autor que supo incorporar nuevos registros formales y nuevas preocupaciones temáticas.
  • De la corrección política a la valoración política del arte, 'La cultura de la queja' ayuda a entender el debate cultural contemporáneo.
  • Los periodistas, que a menudo piden mesura y defienden las garantías judiciales, han fomentado la idea de que los condenados de La Manada han quedado impunes.