Cynthia Ramírez | Letras Libres
artículo no publicado
  • Al insistir en responderle y contraargumentar cada una de las ocurrencias de AMLO respecto al nuevo aeropuerto, aceptamos jugar con sus temas y a su ritmo. A partir del viernes tenemos doce semanas para exigir respuestas. No las perdamos viendo cómo un candidato pasea el balón.
  • Entre el recién lanzado Verificado.mx, que busca combatir las noticias falsas y las promesas de campaña irrealizables, y Lupa Ciudadana, el sitio contra la impunidad declarativa que Letras Libres lanzó en 2006, han pasado doce años y tres campañas electorales. Aunque las mentiras políticas no son menos rampantes que antes, nuestra tolerancia hacia ellas es claramente menor. 
  • Diversos actores impugnaron la decisión del INE de prohibir los debates entre candidatos durante el periodo de intercampaña. Este reclamo debería ser más extenso, pues los debates son el mejor camino para mejorar nuestra democracia.  
  • La interacción en redes sociales nos ha hecho creer que ahora tenemos más posibilidades de participar en las campañas políticas, cuando lo cierto es que las tecnologías reproducen prácticas tradicionales, como el clientelismo.
  • En la Ciudad de México, las protestas por la escasez y el robo de agua empiezan a formar parte de un perturbador paisaje habitual. Pero la perspectiva del colapso hídrico no parece suficiente para impulsar legislaciones y recursos financieros urgentes.
  • El periodo entre la precampaña y la campaña se implementó con el objetivo de regular la promoción en radio y televisión, pero desde sus orígenes ha creado confusión.
  • Mikel Arriola, candidato del PRI al gobierno de la Ciudad de México, basa su campaña en los "valores", oponiéndose a la mariguana para uso recreativo, al aborto y a la adopción entre parejas del mismo sexo. El problema es que este tipo de campañas suelen ser de suma cero.
  • La prolongación radical de nuestra esperanza de vida y la conquista de Marte son empresas científicas ambiciosas que despiertan serias dudas éticas.
  • Aunque el Servicio de Administración Tributaria ha incorporado sistemas electrónicos que buscan simplificar el cumplimiento de las obligaciones fiscales, mediciones de opinión pública muestran que la dificultad de pagar impuestos sigue siendo una de las principales razones para el incumplimiento.