Cristian Vázquez | Letras Libres
artículo no publicado
  • Cruzar un océano en unas pocas horas mientras vemos películas a la carta o leemos una novela es una proeza moderna que no solemos valorar en su justa dimensión. Algunas reflexiones y sensaciones en torno a escribir y volar, si es posible a la vez.
  • Después de una guerra u otras tragedias, las naciones deben contar el número de sus víctimas, pero también contarlas de otra forma: tienen que narrarlas, hallar una justificación para la calamidad. ¿Cómo se hace para darle un sentido a tanta muerte?
  • Algunos apuntes sobre El Gatopardo, de Giuseppe Tomasi di Lampedusa, quien empezó a escribir a sus 57 años y en unos pocos meses compuso una de las mejores novelas del siglo XX.
  • ¿Qué pasaría si se pretendiera usar tintas de distintos colores para indicar diferentes planos temporales o alguna otra complejidad narrativa en algunas novelas?
  • Algunos apuntes sobre una capacidad fascinante, que emplean incluso quienes oyen bien, que la tecnología busca descifrar y que puede representar, para decirlo con Quevedo, “escuchar con los ojos a los muertos”
  • Ring Lardner es considerado uno de los padres del cuento moderno estadounidense. Pese a eso, y a que fue admirado por Hemingway, Scott Fitzgerald, Salinger y Virginia Woolf, ocupa un lugar marginal en el canon. Ahora se cumplen 85 años de su muerte, un buen pretexto para recordarlo y releerlo.
  • En 1983, durante uno de los picos de máxima tensión de la Guerra Fría, se estrenaron dos películas icónicas. Hasta mucho después no se supo que, ese mismo año, ambas fantasías estuvieron a punto de hacerse realidad. Nunca estuvimos tan cerca de una catástrofe que destruyera nuestra civilización.
  • Si te piden que cuentes un recuerdo feliz de tu infancia, ¿cuál es el primero que te viene a la cabeza? La memoria es misteriosa y logra la más milagrosa de las mezclas: que muchas imágenes, por muy simples que sean, queden impregnadas de felicidad.
  • Contra las maratones de series y la tendencia creciente de verlas a una velocidad mayor de la normal, una propuesta: ver, como máximo, un capítulo por día. No solo para tener tiempo para otras cosas, sino como una forma de expandir el placer.