Cristian Vázquez | Letras Libres
artículo no publicado
  • Diez años después de la muerte de J. D. Salinger, sabemos que siguió escribiendo toda su vida y que en algún momento se publicará su obra póstuma. Pero qué podremos esperar de esos nuevos libros sigue siendo una gran incógnita.
  • Gabriela Cabezón Cámara es una de las voces más potentes y originales de la actual literatura argentina. Busca que cada una de sus novelas tenga una “lengua propia”, que no se parezca a las anteriores, porque teme convertirse en una burócrata de sí misma. En un poema asegura: “Escribir una novela es vivir”.
  • Apuntes de viaje de un columnista que pudo conocer, por fin, la tierra de la revista para la que escribe desde hace años.
  • Mucha gente se angustia por la cantidad de libros no leídos que tiene en su casa, o se siente un poco estafada por los que hay exhibidos en las casas de los demás. Sin embargo, otras personas ven esos libros no leídos como un tesoro, un conjunto que llaman la “antibiblioteca”.
  • Mucha gente, cuando viaja, se esfuerza por visitar todos los puntos emblemáticos de las ciudades que visita, en una suerte de carrera por obedecer puntillosamente los mandatos de las guías turísticas. Sin embargo, el vagabundeo sin rumbo fijo permite conocer mejor una ciudad y los rincones de los que se hablará algún día.
  • A tres décadas de la caída del muro, algunos apuntes sobre Berlín, la reencarnación actual de la ciudad que fue el epicentro de algunos de los episodios más dramáticos del siglo XX.
  • Nadie es perfecto: todos cometemos errores al hablar, al escribir, al editar libros. A tal punto que existe la leyenda de Titivillus, un demonio que sería el culpable de nuestras distracciones y equivocaciones. Algunos apuntes sobre las erratas, sus consecuencias y el valor de ser indulgentes.
  • ¿Cómo surgen los títulos de los libros, de las novelas, de los cuentos? ¿Qué debería tener un título perfecto? Algunas reflexiones en torno a las frases que funcionan como carta de presentación de los textos.
  • Algunas reflexiones en torno a las solapas de los libros, esos pedazos extra de papel surgidos por la necesidad de dar solidez a las ediciones en rústica y que editores, autores y lectores aprovechan como buenamente pueden.