Aurora Nacarino-Brabo | Letras Libres
artículo no publicado
  • Ramón González Férriz cuenta en 'La ruptura' las circunstancias que hicieron posible una coalición informal de reformistas en España. Sobre ese espacio a punto estuvo de construirse una coalición de gobierno entre PSOE y Ciudadanos en 2016.
  • ¿Ha muerto la nueva política? A pesar del declive de Ciudadanos y Unidas Podemos, el viejo bipartidismo no volverá.
  • República y monarquía no pueden ser ítacas de nuestra política: su valor no estriba en ninguna promesa de felicidad, sino en ser matriz de la libertad de todos.
  • En el episodio de Coslada, Pablo Iglesias generó a sus escoltas una situación de riesgo innecesario, sabedor de que lo protegerían. No hubo desafío alguno al fascismo.
  • Desde el gobierno autonómico, Ayuso se ha erigido como antagonista del sanchismo, y su capacidad de mando la ha alzado como líder oficiosa de la oposición.
  • La confrontación de nación y Estado no es nueva. Nacionalistas y partidarios de una idea plurinacional de España se han esforzado por escindir ambos conceptos para hacer saber que la española no es la única nación presente.
  • Desde su llegada al gobierno, ha sido considerado un presidente débil. Haber generado esa percepción en sus rivales es quizá su mayor virtud.
  • Una política contra la despoblación que quiera ser realista y exitosa dejará de contemplar la demografía como un juego de suma cero donde las poblaciones son estáticas y estancas.
  • El círculo de la deliberación se ha estrechado tanto que unas pocas personas son las encargadas de tomar las decisiones en los partidos.