Aurora Nacarino-Brabo | Letras Libres
artículo no publicado
  • No podemos juzgar, bajo los consensos morales y políticos occidentales del siglo XXI, el comportamiento de una comunidad preneolítica de cazadores y recolectores.
  • El éxito del partido de ultraderecha en Andalucía tiene varias causas: la cuestión migratoria, la gestión del proceso independentista catalán, cuatro décadas de gobierno del PSOE en la región...
  • Si Podemos no presiona a sus socios en el gobierno, el nuevo ejecutivo no tendrá incentivos para alterar las viejas prácticas en las que PSOE y PP llevan décadas incurriendo sin consecuencias.
  • A los constitucionalistas ya no nos molesta que nos llamen fascistas, porque la frivolidad con que emplean el calificativo ha terminado por vaciarlo de significado.
  • La renovación de Rosalía no solo no propone una ruptura y negación de la tradición, sino que la recupera para enriquecerla con los medios técnicos de que dispone el arte en 2018.
  • La democracia no va de que a uno le dejen llenar urnas, va de poder salir a tomar una copa cualquier noche de sábado, de poder llenar plazas sin escándalo.
  • En las últimas décadas hemos asistido en Europa a dos fenómenos simultáneos y emparentados: el declive progresivo de las formaciones tradicionales y la fragmentación de los sistemas de partidos.
  • El Brexit y el nacionalpopulismo nos demuestran que la globalización puede revertirse.
  • España tiene problemas, pero también buenas razones para desprenderse de su pesimismo histórico: la Constitución del 78 renunció a la bohemia y al pintoresquismo para anunciarnos un país con vocación de normalidad y hambre de futuro.