Aurora Nacarino-Brabo | Letras Libres
artículo no publicado
  • El círculo de la deliberación se ha estrechado tanto que unas pocas personas son las encargadas de tomar las decisiones en los partidos.
  • La fiscalidad se ha convertido en una cuestión de confrontación ideológica alentada por los partidos y favorecida por el contexto económico.
  • Los partidos viejos han generado armazones para acomodar la discrepancia, pero tampoco están a salvo de sus efectos, mientras la tentación centralista se ha impuesto en las formaciones jóvenes.
  • La lectura de estas elecciones debería ser autocrítica: fomentar la división ha demostrado que no desgasta al adversario ni garantiza el triunfo electoral.
  • Con la moción de censura Vox pretendía presentarse como única alternativa a Sánchez; sin embargo, se ha convertido en una oportunidad política para el fin de la polarización. Ahora falta que el otro lado quiera también acabar con ella.
  • En Europa el baby boom siempre fue la excepción, no la norma. Pero cabe preguntarse si estamos llegando a una inversión de la pirámide poblacional que haría inviable el Estado de bienestar.
  • La reconciliación nacional, la Constitución del 78 y la monarquía parlamentaria son tres elementos centrales de la democracia española. El gobierno está dispuesto a ponerlos en peligro para conseguir aprobar los presupuestos.

  • Legislar sobre el pasado puede ser un acto de justicia, pero si entre tanto se postergan algunos actos de justicia con el presente, cabe preguntarse por las motivaciones para una acción y otra omisión.
  • ¿Qué papel puede jugar hoy una izquierda que se proclame a un tiempo liberal (y no populista), progresista (y no performativa) y materialista (y no identitaria)?