Ana Pecova | Letras Libres
artículo no publicado
  • Se dice que el voto de los ciudadanos es la primera casilla de la democracia, y que las sentencias que reciben, tras un litigio, de los jueces es la casilla final. ¿Nuestro poder judicial resulta cercano, confiable, accesible y justo para los ciudadanos, o representa otro déficit democrático en México?
  • El poder judicial ha invertido millones de pesos para capacitar a su personal en materia de perspectiva de género. El acceso restringido al contenido de las sentencias, así como la falta de mecanismos de evaluación y seguimiento, hace difícil saber si las capacitaciones funcionan.