Aloma Rodríguez | Letras Libres
artículo no publicado
  • Los cuentos de Margaret Atwood, Elvira Navarro o A.M. Homes, las memorias de Elizabeth Hardwick, Deboray Levy o Christina Rosenvinge, o la gran novela del año, La idiota, de Elif Batuman.
  • La combinación de lo popular y lo moderno, de melodías sencillas con letras complejas, que ocultan siempre un as en la manga, hace de Lorena Álvarez la heredera más clara del espíritu de las Vainica Doble.
  • Claire Legendre es hipocondríaca y tiene miedo a morir en un accidente de avión, miedo a las arañas y a la infidelidad, al desamor, al amor y a casi todo lo que sea vivir.
  • En Cosas que no quiero saber, la primera entrega de su "autobiografía en construcción", la escritora sudafricana habla de hombres y mujeres, errores y embestidas, reconstrucciones y momentos de felicidad, siempre desde una visión feminista.
  • En París, la fotógrafa Berenice Abbott retrató a artistas y escritores durante la época de entreguerras; en Nueva York capturó la modernidad de la ciudad, sus rascacielos e infraestructuras. Una exposición en la Fundación Mapfre de Madrid recopila algunas de sus mejores obras.
  • Fleabag es una comedia innovadora e inteligente sobre una chica atrapada en su propia tristeza.
  • Se usa la misoginia como una especie de barrera protectora (pantalla total) para blindar de la crítica a toda obra escrita por una mujer.
  • Golpéate el corazón es una fábula que se sirve de los clichés de las relaciones entre madres e hijas para construir una historia imprevisible.