Alberto Fernández | Letras Libres
artículo no publicado
  • La supuesta “obsesión tecnocrática” por el crecimiento económico tiene un paralelo: la otra obsesión, esta muy real y comprobable, del presidente con hacer feliz al pueblo y procurarle el bienestar del alma.
  • Al país le está costando muy cara la fantasía del cambio de régimen y el rechazo de bulto a todo lo que se denuncia como “legado neoliberal”. La oposición a este estado de cosas pasa por insistir en la complejidad de los saldos de las últimas décadas en México.
  • La discusión política se ha intensificado en los últimos meses, gracias a los continuos anuncios gubernamentales, pero eso no significa que vivamos en una sociedad más politizada. De hecho, podría ser el síntoma de una ciudadanía que pierde injerencia en los asuntos públicos.
  • Al achacarle los males más aberrantes, el gobierno erosiona el término “neoliberalismo” como concepto que define una serie de políticas públicas, y lo diluye en la dicotomía del bien contra el mal. Al mismo tiempo, implementa medidas que en otros tiempos nadie en la izquierda mexicana habría dudado en llamar neoliberales.
  • Es inevitable que nuestras reacciones ante tragedias como la de Tlahuelilpan pasen a través del filtro de nuestras preferencias políticas. Pero nos estamos acercando al momento peligroso en el que esas preferencias dejan de ser un elemento más en el cuadro, para constituir el factor determinante de nuestra respuesta.
  • El relato del cambio radical le dio a López Obrador el triunfo en las urnas. Está por verse si, una vez en el poder, esa narrativa se repetirá como un mantra sin sustancia o si dará pie a cambios de fondo.
  • Las elecciones intermedias de E.U. no catalizaron la "ola azul" que algunos analistas preveían, pero tampoco validaron totalmente el discurso de odio de Trump. El resultado, una mezcla de ambas cosas, da espacio al optimismo de cara al 2020.