Alberto Fernández | Letras Libres
artículo no publicado
  • La discusión política se ha intensificado en los últimos meses, gracias a los continuos anuncios gubernamentales, pero eso no significa que vivamos en una sociedad más politizada. De hecho, podría ser el síntoma de una ciudadanía que pierde injerencia en los asuntos públicos.
  • Al achacarle los males más aberrantes, el gobierno erosiona el término “neoliberalismo” como concepto que define una serie de políticas públicas, y lo diluye en la dicotomía del bien contra el mal. Al mismo tiempo, implementa medidas que en otros tiempos nadie en la izquierda mexicana habría dudado en llamar neoliberales.
  • Es inevitable que nuestras reacciones ante tragedias como la de Tlahuelilpan pasen a través del filtro de nuestras preferencias políticas. Pero nos estamos acercando al momento peligroso en el que esas preferencias dejan de ser un elemento más en el cuadro, para constituir el factor determinante de nuestra respuesta.
  • El relato del cambio radical le dio a López Obrador el triunfo en las urnas. Está por verse si, una vez en el poder, esa narrativa se repetirá como un mantra sin sustancia o si dará pie a cambios de fondo.
  • Las elecciones intermedias de E.U. no catalizaron la "ola azul" que algunos analistas preveían, pero tampoco validaron totalmente el discurso de odio de Trump. El resultado, una mezcla de ambas cosas, da espacio al optimismo de cara al 2020.
  • La consulta sobre el aeropuerto era la única manera de salir de la trampa en la que la demagogia de Andrés Manuel López Obrador había metido al nuevo gobierno aun antes de entrar en funciones.
  • No es fácil para un político populista, cuya eficacia en construir un pueblo movilizado lo llevó a arrasar en las elecciones, resignarse a concretar programas y elegir entre distintos cursos de acción, que pueden agraviar a un sector de sus partidarios y perder apoyo. Pero el ejercicio de gobierno implica ese equilibrio.