Perplejidad

Septiembre 2011 | Tags:

Qué cosa extraña, Lejana:

nunca te recuerdo desnuda,

siempre llevas algo puesto:

un abrigo rojo,

una falda larga

y, en pleno verano,

una blusa cerrada.

 

No, nunca amanecen en mi memoria

tus senos descubiertos,

ni tus muslos,

ni el fino triángulo

que cubría tu sexo.

 

Tu desnudez permanece

como una flor en la sombra,

como si alguien me castigara

devolviéndote

no solo a tu misterio

sino también a tu virginidad.

 

Y pensar que, entonces,

ardíamos juntos

como un par de leños.

 

Qué riguroso, Lejana, el modo

en que volvieron a vestirte

las manos del tiempo. ~

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Comentarios (2)

Mostrando 2 comentarios.

Me agrada la revista, es un gran placer disfrutar los documentos que ilustran la vaguedad de los sentidos, muy en especial engrandecen el léxico y la apertura del pensamiento, por ello vivan estos escritores y relatadores de las historias con y sin sentido para los iguales y los diferentes.

Miguel Lucas Martínez.

gustosísimo de que me incluyan entre sus lectores,desdeVuelta he sidoasiduo de las

buenasletras, felicidadesy grcs.

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