artículo no publicado

Hugh Thomas (1931-2017)

Hugh Thomas vivió en la calle de Madero en la Ciudad de México mientras investigaba y escribía La conquista de México. “Trabajaba en la Biblioteca Nacional de la unam y en la biblioteca de la Ciudadela. Viajé extensamente en México, fui a Yucatán y al norte.” También se aventuró por la Plaza Garibaldi, comió en comidas corridas del Centro y paseó por la Alameda. En una entrevista con Enrique Krauze dijo: “Prefiero llegar a una estación camionera de México que a la estación Victoria en Londres.”

Poco antes de cerrar la edición de este número murió Hugh Thomas, uno de los historiadores más brillantes del orbe hispanoamericano, pero también del mundo en el siglo XX. En sus libros abordó con desapego escéptico, erudición y destreza narrativa temas controvertidos como La Guerra Civil española. Este libro, publicado en inglés en abril de 1961 y traducido poco después al español desde París por Ruedo Ibérico durante la España de Franco, se convirtió en un bestseller de la clandestinidad. Un año después de la muerte del general, el libro comenzó a circular en Grijalbo, y en la introducción de esa primera edición Thomas escribió: “En cuanto la guerra civil pase a ser primordialmente un tema de controversia entre historiadores, podremos considerar que, por fin, ha terminado.”

Con la misma distancia crítica e imparcialidad, Thomas escribió Cuba. La lucha por la libertad, un recorrido por la turbulenta historia moderna de Cuba que inicia en 1762, cuando Inglaterra invadió La Habana, y termina en la década de los sesenta, cuando se consolidó la Revolución de Fidel Castro.

Desde que en 1993 escribió La conquista de México, su primera incursión fuera del siglo XX, publicó La trata de esclavos –la historia del tráfico de humanos de 1440 a 1870– y después inició una trilogía sobre el Imperio español que constituyó un esfuerzo monumental por documentar el encuentro entre las dos orillas del Atlántico: El Imperio español de Carlos V, El imperio español. De Colón a Magallanes y Felipe II: El señor del mundo.

Hugh Thomas nació en 1931 en Windsor. Fue el hijo único de Hugh Thomas, un administrador colonial en la Costa de Oro (ahora Ghana), y la enfermera Margery. Estudió historia en el Queens’ College en Cambridge y en la Sorbona. Sirvió en el cuerpo diplomático del Reino Unido de 1954 hasta que tres años más tarde renunció en protesta por la invasión anglofrancesa al Canal de Suez, conflicto sobre el que publicaría, en 1966, uno de sus primeros libros, The Suez affair. Representó a Gran Bretaña ante la onu de 1956 a 1957 y después se afilió al Partido Laborista y se dedicó a dar clases de historia en la Universidad de Reading. Fue el director del Centre for Policy Studies, el think tank del que se originaron muchas de las teorías que definieron el thatcherismo.

Desde su casa en Londres, cerca de Notting Hill, animó buena parte de la cultura inglesa. Recibió a escritores (Mario Vargas Llosa y Harold Pinter) y a políticos. Una noche de 1982, Hugh Thomas fue el anfitrión de una cena célebre: invitó, entre otros, a V. S. Pritchett, Philip Larkin, Isaiah Berlin y a Margaret Thatcher. Sirvió faisán y vino de la Rioja. A las 11 de la noche la Dama de Hierro se despidió y se fue.

Con el nombre de lord Thomas de Swynnerton, el barón Hugh Thomas ingresó a la Cámara de los Lores en 1981 y es sencillo entender por qué se llegó a definir como un “hijo del imperio”. Un lord que viajaba en camión por México y que defendió apasionadamente la permanencia del Reino Unido en la Unión Europea. Para este historiador liberal, entusiasmado con la idea de una Europa unida, el Brexit fue un momento triste, una “farsa con potencial de convertirse en una tragedia”. ~


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