artículo no publicado

“Bienvenidos al infierno”

Este fin de semana los demonios de la izquierda, la derecha y el centro del espectro político se reúnen en Hamburgo, y el aquelarre promete épicas batallas contra los rituales de invocación a Lucifer

“Bienvenidos al infierno”. Es el nombre que un grupo de activistas de extrema izquierda ha escogido para su manifestación de protesta contra la reunión del G20 en la ciudad de Hamburgo este fin de semana.

Son unos ocho mil anarquistas que se unirán a otros 100,000 manifestantes que han prometido tomar las calles de la ciudad. Les esperan 20,000 policías, y un ejército de jueces, fiscales y abogados defensores. Pero ese no será el único infierno ardiendo en el viejo puerto hanseático, dentro del Hamburg Messe und Congress andarán sueltos más demonios.

La noticia de esta convención demoniaca me llevó a leer los libros clásicos de la nomenclatura satánica y ahí encontré irresistibles coincidencias entre los espíritus malignos y algunos de los líderes que asistirán a esta Cumbre.

Asmodeo, por ejemplo, es el superintendente de las casas de juegos que siembra la desesperación y el terror. Maimón es el capitán de los tentadores, insidiosos y embaucadores que con sus engaños hace malos a los hombres. Satanás es un calumniador que se distingue por su arrogancia, tan extrema que llegó a exigirle al hijo de Dios un acto de adoración.

No voy a trazar las correspondencias entre estos seres demoniacos y los asistentes al foro pero le daré el nombre de los más problemáticos y describiré los temas de la agenda en los que se espera que haya discrepancias entre ellos y el resto del grupo. A usted el toca asignarles su verdadero nombre.

El más problemático es, sin duda, Donald Trump, quien desde que asumió la presidencia de Estados Unidos ha estado en contra de lo que defienden la mayoría de los países delG20, especialmente Alemania y Francia.

En el tema del comercio por ejemplo, Trump ha rechazado el consenso del grupo que en su conjunto representa el 80% del producto interno bruto mundial, casi el 75 por ciento de todo el comercio mundial y alrededor de dos tercios de la población del mundo. Trump retiró a Estados Unidos del TPP Asociación Transpacífico-Asia-Pacífico que incluye a varios países miembros del G20; también ha dicho que está considerando elevar los aranceles sobre el acero y otros bienes, una propuesta que causa alarma en Canadá y en Europa. Para el G20, volver al proteccionismo dañaría a todos los países incluyendo a los consumidores en Estados Unidos. 

Otra decisión que enfrenta a Estados Unidos con el resto del mundo es haber abandonado el Acuerdo de París sobre el cambio climático. En este frente, Alemania ha sido muy directa refutando uno por uno los argumentos de Trump.

Tampoco hay consenso en la política sobre los refugiados. Mientras que Merkel ha adoptado una generosa política de acogida a la gente que viene huyendo de las guerras en Siria o Afganistán, Trump ha calificado de desastrosa la apertura de Merkel, y cerrado el acceso a Estados Unidos a los refugiados de Siria y otros seis países musulmanes.

Pero no solo de Trump vive el infierno, Vladimir Putin atiza incendios en varios frentes: en Europa, el embrollo parte de la anexión rusa de Crimea, se extiende por el conflicto con Ucrania, esgrime una amenaza de tipo soviético sobre los países bálticos, mantiene una feroz batalla contra la Organización del Tratado del Atlántico Norte, OTAN, y ha asumido una postura beligerante radical en el conflicto sirio.

Pleito aparte será conciliar las investigaciones del FBI, el fiscal especial Robert Mueller y el Congreso sobre la intervención rusa en la elección presidencial de 2016, y la sospechosa negativa de Trump a aceptar que existe el problema y que hay que investigarlo.

Otro demonio, cuya presencia invita al exorcismo, es Recep Tayyip Erdogan, el presidente turco que tiene una de las llaves para contener el flujo de inmigrantes a Europa. Su conducta antidemocrática y su insistencia en realizar actos políticos proselitistas en las comunidades de origen turco residentes en Alemania es otra fuente de fricción.

Otro incendio que habrá que sofocar es el que provocará la presencia de la Primera Ministra británica justo en la víspera de la separación política de la isla del resto del continente.

Ahora que usted ha leído un panorama parcial del infierno en Hamburgo, ¿qué nombre demoniaco le asignaría usted a los jefes de estado asistentes al foro?