artículo no publicado

Los nuevos cangrejos

Somos la voluntad mayoritaria,

vamos a la cabeza en las encuestas

y queremos seguir llevando a cuestas

el lastre de una herencia autoritaria.

 

La fuerza de un maléfico atavismo

nos condena a bajarnos los calzones

para satisfacer a los hampones

que nos prometen dar más de lo mismo.

 

Nos gusta el vasallaje cortesano,

conquistar con halagos al cacique,

implorar por piedad que nos salpique

bajo promesa de besarle el ano.

 

Queremos desandar como cangrejos

la senda de la historia paso a paso,

para que los culpables del atraso

nos vuelvan a tratar como pendejos.

 

Que el culto bebesaurio Peña Nieto

resucite las épocas doradas

del tapado, el dedazo, las cargadas,

y el PRI vuelva a tener carro completo.

 

Que el hampa quede bien unificada

para acabar por fin con esta guerra,

que el presidente sea dios en la tierra

y los capos le pasen su mochada.

 

Que el peso en el mercado se derrumbe

y el pueblo miserable, acobardado,

como eterno menor de edad tratado,

nunca se meta en lo que no le incumbe.

 

Que los juniors del Verde Ecologista

infesten las políticas arenas

y, después de robar a manos llenas,

huyan con el botín sin dejar pista.

 

Que los censores de los noticieros

oculten los negocios y las transas

del presidente y cubran de alabanzas

a su voraz caterva de rateros.

 

Que las cadenas de televisión

inventen un país color de rosa

y elogien sin recato a la mafiosa

líder que secuestró la educación.

 

Perdamos la memoria, compañeros,

olvidemos los robos de Salinas,

las casas de Montiel, las clandestinas

trácalas de Moreira, los arteros

 

convenios para inflar la deuda externa

y ocultar los desfalcos al tesoro.

Votemos con amnésico decoro

por el partido de la estafa eterna.

 

Vuelvan a dominarnos, imploramos,

sujeten nuestras almas con cadenas,

adoramos los yugos y las penas

y cuanto más nos pegan, más gozamos.

 

La oveja infiel que equivocó la ruta,

vuelve al redil, de su pasado ufana,

honrando la memoria de Santa Anna,

que explotaba a la patria como puta.

 

Falló la democracia, retornemos

al dichoso letargo del pasado.

Únete al ganador, pueblo agachado,

porque nada mejor nos merecemos. ~