artículo no publicado

Experience, de Martin Amis

En el nombre del padre

Martin Amis, Experience, Jonathan Cape, Londres, 2000.Kingsley Amis, uno de los más prolíficos novelistas ingleses de la posguerra, publicó sus memorias en 1992, al filo de los setenta años. Martin Amis, su hijo, no quiso esperar tanto. Apenas pasados los cincuenta, reunió sus propias reminiscencias en Experience. Quizá no sea coincidencia que lo haya hecho exactamente a la edad en que Nabokov, uno de sus autores predilectos, escribió las suyas. ¿Qué edad es buenapara poner en papel lo vivido? Graves publicó su autobiografía a los 63 años; Evelyn Waugh produjo el primer volumen de la suya a los 61; Graham Greene lo hizo a los 67. Los autores estadounidenses hansido más precoces: Updike a los 57, Roth a los 55 y Paul Auster a los cincuenta.
     En sus memorias reflexiona sobre las ausencias que lo han acompañado —una hija que no conoció, o la prima que fue víctima de un célebre asesino en serie; se queja sobre el maltrato que ha sufrido a manos de la prensa británica; revive las tribulaciones dentales que lo hacen socio del Leopold Bloom de Joyce. Pero lasmeditaciones centrales de su libro las reserva para el menos piadoso de suscríticos: "mi padre ya está muerto, y siempre supe que tendría que conmemorarlo".
     En la introducción al libro pregunta: "Soy un novelista, entrenado para usar la experiencia con otros fines. ¿Por qué habría de contar la historia de mi vida?" Su contestación parece contundente: "Lo hago porque siento las mismas inquietudes que sienten todos los demás. Quiero dejar las cosas en claro [...], y hablar, por una vez, sin artificio". Dado el resultado, la última declaración de intenciones queda abierta a discusión, quizá porque elartificio —aun en la autobiografía— esinevitable. La lectura de estas memorias enfrenta al lector con el asunto de cómo ordenar la experiencia por escrito sin que la estilización narrativa prevalezca sobre la crudeza de los hechos narrados. Si la vida es "amorfa", si posee una "fluidez ridícula" cuya trama es "insignificante, sin tema", ¿cómo se reporta en forma delibro sin falsificarla? "Mis principiosorganizacionales", responde Amis, "se derivan de una urgencia interna, y de la adicción del novelista a ver paralelos y hacer conexiones. Este método, aunado al uso de pies de página (para conservar el pensamiento colateral), debe brindar una visión clara de la geografía de la mente de un escritor. Si el efecto a vecesparece staccato, tangencial, de para-y-sigue, etc., sólo puedo decir que así son las cosas, de mi lado del escritorio". A lo que recurre, entonces, no es a la renuncia a todo artificio, sino a la elección, artificio sutil y considerablemente efectivo.
     El público anglófono para el que escribe Amis es el mismo que ha hecho delgénero biográfico y autobiográfico un buen negocio editorial. "Lo que todos llevan dentro, hoy en día, no es una novela sino un libro de memorias", explica Amis. Hasta la ficción, nos sugiere más adelante, parece estar virando irremediablemente hacia las esferas de la "alta autobiografía". No es sorprendente, pues, que Amis haya decidido develar sus vivencias, capa por capa (la metáfora de la memoria como cebolla es una que favorece). Pero quizá uno de los aspectos más reveladores de su libro sea el momento que escogió para publicarlas: Experience apareció al mismo tiempo que la compilación de cartas de Kingsley Amis, enfatizando el hecho de que setrata de un homenaje.
     A pesar del cotilleo de la prensa británica sobre la supuesta rivalidad entre padre e hijo, el libro de Martin revela que mantenían una relación de afecto y admiración asimétricas, conflictivas, pero consistentes. La obra de Amis hijo ha sido sensible a la influencia de muchos autores —Nabokov, Bellow, Borges— pero más o menos refractaria a la de Kingsley. En la vida de su padre, Martin parece haber encontrado más ejemplos a evitar que a seguir. Pero no cabe duda que su muerte espoleó en Martin el impulso quedesembocó en estas memorias: "La figura intercesionaria se está borrando, y no queda nadie entre tú y la extinción. La muerte está más cerca, recordándote que queda mucho por hacer. Quedan hijos por criar y libros por escribir. Tienes trabajo que hacer". Con Experience, una parte amplia de ese trabajo queda hecha. -