artículo no publicado

La loa de Juana Inés

Hace algún tiempo me mostraba un viejo amigo, el historiador Augusto Vallejo Villa, la fotocopia de un manuscrito del siglo XVIII  cuya parte final lleva un título que lo caracteriza como Loa satírica en una comedia en la festividad de Corpus. Algunas palabras que ahí veía lo llevaban a pensar que podría ser la famosa loa perdida de la infancia de Sor Juana Inés de la Cruz, pero, estando la pieza escrita en una mezcla de náhuatl y español, no podía siquiera tratar de verificar aquella sospecha sin la traducción de la parte escrita en lengua mexicana.
     De momento vi la cosa con el natural escepticismo, pero luego, dada la brevedad de la obrita, 330 versos, pensé que tal vez valía la pena aclarar el asunto, y me puse a traducir, e iba pasando cada parte de mi versión a mi amigo, conforme iba saliendo; al terminar, curiosamente, quedaba tan convencido como él de que, en efecto, estábamos ante la Loa de la infancia, por tanto tiempo considerada perdida. Uno tras otro habían ido apareciendo en el texto indicios que, sin gran peso si se toman aisladamente, ya en conjunto, sumadas sus fuerzas, llegan a crear convicción.
     La pequeña pieza está escrita en versos octosílabos con rima asonante, como los romances. A la parte propiamente satírica, de 160 versos, en que no llega a mencionarse el objeto de la fiesta, sigue otra, seria y sin asomo ya de sátira, que, según reza su título, "aplaude la fineza que el Señor hizo en quedarse sacramentado con los hombres". Esta parte consta de 170 versos.
     La disposición en que se da la mezcla de lenguas se diferencia en ambas partes en cuanto que, en la primera, vemos entrelazarse en un mismo renglón español y náhuatl sin ningún orden fijo, mientras que en la segunda, que reproduce el diálogo de un indio y un español sobre el misterio eucarístico, se dan bloques de versos en un mismo idioma, según el hablante en turno, con cierto elemento de ficción que supone el hecho de entenderse y responderse coherentemente hablando en lenguas distintas.
     Ambas loas, o quizá más bien ambas partes de la misma loa, satírica y seria sucesivamente, aparecen como parte final de un manuscrito misceláneo que consta de veinte piezas. Al final de la pieza 18 encontramos la que podemos llamar fórmula de sujeción, por la que quien escribe sujeta todo lo precedente a la corrección de la Iglesia, fórmula de rigor en aquel tiempo, aunque sin un formato fijo; Sor Juana a veces usó siglas para el caso, como en el Neptuno alegórico. Según esto, aquí tendríamos todo lo antecedente, puesto que esta fórmula era prácticamente de colofón, sujeto al juicio de la Iglesia, no lo que sigue, pues al final de las loas que aquí nos interesan la fórmula no se repite, y esto fue lo primero que me llamó la atención. Si se piensa un poco, la razón no es muy difícil de hallar: las piezas 1-18 son nuevas, o en todo caso recientes, y hay que someterlas a la censura eclesiástica; las dos que siguen son de una persona ya difunta, cuya ortodoxia se considera más que suficientemente probada, y para cuyos escritos tal formalidad resulta en cierto modo innecesaria.
     Inmediatamente después de la fórmula de sujeción sigue una cuarteta en mexicano que, por no formar parte de la pieza, al principio no había yo pensado traducir, pero Augusto insistió, y al fin lo hice, con alguna libertad, que en seguida explico; es la que pasó mi amigo a La Jornada, que la publicó el domingo 5 de agosto, y que dice:
    
     Los jades y las turquesas
     no salen por ningún lado;
     apenas los extraemos
     como coyotes gritamos.
    
El juicio valorativo que implica el llamar jade o turquesa a una producción literaria no puede, en la especie, referirse a lo que antecede en el manuscrito, es decir a las piezas 1-18, que apenas se están sometiendo a la corrección de la Iglesia, pues sería como decirle: Santa Madre, esto que someto a tu buen juicio es, sábetelo de antemano, jade y turquesa. Impensable y descarada expresión de prejuicio que volvería nugatoria la fórmula de sujeción, haciendo, repito, burla de ella, cosa a que en aquellos tiempos nadie se hubiera atrevido. Los versos se refieren, por tanto, a lo que sigue, a aquello que ya se estimó innecesario poner al amparo de la fórmula por considerarlo cosa juzgada, y juzgada buena.
     Hablé de libertad en la traducción de esta cuarteta; era necesaria, pues la lengua en que está escrita es algo corrupta. La transmisión manuscrita para sucesivas representaciones, dado que la lengua mexicana empieza, a finales del siglo XVII, su periodo de franca decadencia, propicia la entrada de formas corruptas, que en general habrá que explicar en las notas a la edición de la loa. En esta cuarteta encuentro, en los dos últimos versos, falta de concordancia en las personas de las formas verbales; para el verbo extraer tenemos en el texto toconnéxtiz, que es realmente extraerás; para gritar, lo que vemos es tecocoyotica, a la letra, gritan o grita; es decir, en el primer caso segunda de singular, en el segundo, tercera de singular o de plural.
     No es difícil restituir por conjetura el que habrá sido texto original:
    
     in ayaya otoconnexti
     huel titecocoyotica,
    
literalmente: apenas los has encontrado, (ya) estás gritando. Es decir, segunda persona de singular en ambos casos. Muchas de estas conjeturas y restituciones serán necesarias, y es cosa perfectamente normal: el tocotín en honor de San Pedro Nolasco (1677), impreso por primera vez y reimpreso (1689) en vida de Sor Juana, no expuesto por tanto a las casi inevitables deformaciones que acarrea la transmisión manuscrita, tiene, sin embargo, errores de este tipo: impan por ipan, sobre, plural por singular (sobre muchos en vez de sobre uno); téhuatl por yéhuatl, tú por él; errores, pues, de persona y de número, y también formas tan claramente corruptas como miechtin, traducido en las notas como todos, pero forma inexistente en el mexicano clásico.
     Lo inconcuso es que aquí tenemos el grito, evidentemente de júbilo, que damos, o que das, si nos atenemos al original, al topar con jades y turquesas. Algo extraordinario, sin duda, juzga tener entre manos el que así introduce la loa que sigue a tales ponderaciones; su impresión al descubrir aquello, y nótese que escribe precisamente en Amecameca la fórmula de sujeción, debe de haber sido como la nuestra, y aunque te muerdas un poquitín la lengua para acallar el grito, se te sale a la larga muy a tu pesar.
     Cabe recordar aquí también, en todo caso, que el multicitado tocotín circuló por primera vez en edición suelta y anónima, y sólo años después fue recogido en la Inundación Castálida. Pero el tocotín se escribió en México, donde Sor Juana ya era famosa y guardaba sin duda sus originales, mientras el papelillo de la infancia se lo habrá dejado en su pueblo, donde habrá empezado a correr de mano en mano, sin que ella, ya en la cima de su renombre y valimiento, se ocupara de recobrarlo.
     Los dos primeros versos de la loa dicen:
    
     Cenca huel nipinauhtíhuitz
     con sobrada desvergüenza,
    
     donde la primera línea podría traducirse
    
     apenadísima vengo,
    
y digo podría porque la noción de género no está obviamente en el náhuatl, y este del género es asunto que trataré en seguida. Observamos de inmediato la contradicción evidente entre el primer verso y el que le sigue; para mí es rasgo saladísimo de innata coquetería. No hay tal pena, desde luego, pero, por otra parte, ¿sabrá la futura poetisa que está empezando brillantemente su loa con un oxímoron? La palabrita sigue siendo rara, y tanto, que el DRAE, que ya recoge de todo, aún no le ha dado la entrada que merece. En todo caso, es el ingenio el que espontáneamente crea las figuras que luego los retóricos bautizan, y si algo tiene esta niña es precisamente ingenio. Cultura, desde luego, e incluso a tan temprana edad, no le falta, y ambas cosas se combinan felizmente en más de un pasaje de nuestra loa; a veces el ignaro copista no entiende la para él demasiado culta palabra, y la deforma de modo que la crítica textual ha de venir al quite a restituirla. Así, en la línea 12, ca zazan tisriones, tenemos que enmendar y meterle las tres letras faltantes, h, i, t, para que diga ca zazan tihistriones, que simplemente somos payasos; asimismo en el v. 70, ye noquitoa srionesa, hemos de leer la última palabra histrionesa. La terminación no plantea dudas, pues está en posición de rima, que es en -ea; mexicanismo, entonces, del siglo XVII. En el v. 66, hablándonos de una vieja presumida, nos dice que viene
    
     yoqui in tlahuépoch Medea
     (como la bruja Medea).
    
Cultura, pues, literaria y mitológica, que no era extraña, desde luego, en mestizos ni aun en indios; lo notable en el caso es la gracia con que esta niña la expresa, a diferencia de la cansada pedantería que hallamos con disgusto en tantas otras fuentes.
     Varias veces he hablado de niña, y es tiempo de justificar la palabra; sin ello, no tendría sustento alguno la atribución de la loa. Según la definición del DRAE, una loa se hace, entre otras cosas, "para encarecer el mérito de los farsantes, para captarse la benevolencia del público o para otros fines análogos". La que estudiamos aquí está hecha para estos fines, que consigue indudablemente; y la niña nos habla de
    
     in quimati in cabezadas
     ninomaca chimenea
     ([la] que sabe las cabezadas
     [que] me doy [en la] chimenea; vv. 31-32),
    
en su desesperación, se entiende, de que no le salgan bien las cosas. Y esa misma persona la despierta  temprano para que, aunque tenga dolor de cabeza, resultado sin duda del esfuerzo mental, amén de los frentazos, se vaya a su hora a las clases (v. 36),
    
     ompa tomachtía escuela
     (allá donde aprendemos, a la escuela),
    
donde la recibe amable el maestro, que resulta ser un fraile (v. 38)
    
     ica ixaca reverenda
     (con su cara reverenda).

Es de notar aquí la forma sincopada, evidentemente cosa del habla popular, ixaca por ixayaca. Como observa Gabriel Zaid, el buen dominico la habrá dirigido con una muy personalizada atención, dadas las dotes de la niña, y al mismo tiempo con la necesaria indulgencia para no exigirle más que lo humanamente posible a tan temprana edad. Por otra parte, aun dado que esta sea su primera loa, apunta Margit Frenk, ello no quiere decir que sean los primeros versos que escribió Sor Juana; hay obviamente cierta práctica detrás de esta pieza, y asimismo habrá escrito luego otras cosas, anteriores a sus primeras obras publicadas.
     Volviendo al texto, vemos, pues, que esta personita se levanta temprano para ir a la escuela; los adultos normalmente, en levantándose, se pondrían o se irían a trabajar o, si no tenían esa obligación, se irían a misa, no a la escuela. Pero, ¿quién es esa persona que la levanta de madrugada? La única parienta mencionada en la loa es su abuela; lo que hace la niña para el teatro, nos dice (vv. 115 sqq.),

     ¡mi abuela
     puede sufrirlo por cierto,
     que gasta muy linda flema!
    
La abuela, para 1656, cuando la futura Sor Juana tenía ocho años, aún vivía, y murió al año siguiente. Sabemos, desde luego, que Juana vivió cuando niña al lado de su abuelo materno en la hacienda de Panoayan; en nuestra loa, al amenazar nuestra niña a una negra, le dice (vv. 85-86):
    
     si no, tiquinnechicotiuh
     los novillos de la hacienda
     (si no, te irás a juntar, etc.).

Hasta aquí, hemos visto solamente que se trata de una personita de corta edad, pero, ¿y el género? En lengua mexicana ni en los verbales (participios) ni en los adjetivos se manifiesta esta particularidad. El recurso a que nos acogemos en estos casos es, cuando ocurre, el vocativo; cuando el hablante es hombre, la forma lleva como sufijo una e acentuada, pero, nos dice Carochi (p. 408), "las mujeres no usan desta e en el vocativo, pero levantan mucho la postrera sílaba del nombre con afectación mujeril", levantamiento y afectación que no tienen cómo reflejarse en un texto escrito, mientras que la ausencia de la é, y por ende el género femenino que ella implica, sí son de inmediato evidentes. En el v. 73 leemos:
    
     tihuiantzitzin, ichpopochtin
     (venid, muchachas).
    
Si el hablante fuera hombre, dentro del mismo esquema métrico, podría perfectamente decir:
    
     ichpopochtiné, tihuían
    
suprimiendo las dos sílabas tzitzin, que son innecesarias.
En el v. 119 encontramos otro vocativo:
    
     Chalantini, xihualhuían
     (escandalosas, venid).
    
Aquí, sin ningún cambio en el orden de las palabras, el hablante masculino habría añadido la é acentuada a chalantini, y con la sinalefa daría exactamente la misma medida. Queda demostrado, con esto, que se trata de una niña.
     Ya dijimos atrás que el copista o compilador escribe en Amecameca. La loa, según el manuscrito, ha sido representada en Tlayacapan; esto podría referirse a la más reciente presentación, pues en la pieza, en todo caso, para nada aparece Tlayacapan, y el único topónimo que encontramos (v. 92) es precisamente Amecameca. Podría pensarse también que la autora hubiera escrito en este pueblo y la loa se hubiera representado en Tlayacapan; no podía cambiarse fácilmente el topónimo por estar en posición de rima. Recordemos, en todo caso, que Sor Juana tenía familia por aquel rumbo; su madre, Isabel Ramírez de Cantillana, era, según Eguiara, del pueblo de Yecapixtla, en la región que entonces se llamaba el Marquesado, lo mismo que Tlayacapan, y a corta distancia de éste.
     Resta saber la filiación étnica de la niña. Los versos 87 a 138, casi un tercio de la primera parte de la loa, están dirigidos a ciertos bachilleres, todos en aquel tiempo de sangre española, que visitan el pueblo por la fiesta de Corpus, y se dedican entre otras cosas a criticar las pobres producciones de teatro devoto del lugarejo. Nuestra niña se permite, con respecto a estos pedantuelos, expresiones como:

     zazan nohuían quicuepa
     imixtotomatlachiéliz
     (nomás vuelven a doquiera
     sus estúpidas miradas, v. 100 sq.).
    
Es claro que un indio, y aun un mestizo, no se atrevería a hablar así de españoles o hijos de españoles; la conclusión obligada parece ser, entonces, que la niña que habla es también española, y por ello puede hacerlo con tal desparpajo, de igual a igual.
     Hay que decir que el afecto de Sor Juana por los indios, de sobra conocido, no podía estar ausente en una loa escrita en parte en la lengua de ellos; por este lado se pensaría que no había que esperar ninguna novedad. Tal vez sí la haya. Adelantándome un poco al tema del coloquio sobre la mayor fineza de Cristo, quiero hacer notar aquí que el indio, para empezar, defiende que tal mayor fineza es la encarnación; el español le dice que no es eso lo que se celebra, sino la Eucaristía. Insiste el indio en la encarnación, pues si Cristo no se hubiera encarnado, ¿cómo íbamos a tener su cuerpo en la Eucaristía? Ante la renovada oposición del español, obligado el indio, en virtud de ella, a relacionar a Cristo con el pan, alabará como mayor fineza suya la multiplicación de los panes, cuando da de comer a cinco mil hombres. Háblese cuanto se quiera de la devoción del indio, mayor es su hambre. La niña lo sabe porque lo ha visto, y lo siente a tal punto que esta serie de veinte versos (112-131) dedicados a la multiplicación de los panes viene siendo lo principal de esta loa eucarística, en que no hay, en cambio, una línea sobre la bendición o la fracción del pan en la Última Cena.

Alejada más tarde del campo y del indio, Sor Juana, libre ya de la inmediatez de su hambre en la reclusión del monasterio, pensará en aquellos versos de infancia como burdamente materiales. Si su estancia en Santa Teresa la Antigua, por no poder sufrir los rigores de la descalcez, fue muy breve, sí habrá podido leer en la santa doctora (Camino de perfección, Escorial, 60) aquello de que "otro pan de los mantenimientos y necesidades corporales no quiero yo pensar se le acordó al Señor de esto, ni querría se os acordase a vosotras [...] Estános enseñando a poner nuestras voluntades en las cosas del cielo [...] y habíanos de meter en cosa tan baja como pedir de comer?" Pues el indio sigue pidiendo, y la monja, con estas enseñanzas, avergonzándose acaso de la materialidad de aquel papelillo, indigno al parecer de su nueva forma, tan aguda y espiritual, de ver las cosas, lo dejará rodar por Amecameca y los pueblos del Marquesado, sin querer acordarse de él, y por allá vino a quedar. Imbuida, por otra parte, de la frivolidad cortesana, llega a tomar al indio simplemente como una especie de bufón involuntario, que hace reír por sus torpezas al expresarse en español, y hasta por su fanfarronería ridícula.
     Llama mucho más la atención en nuestra loa el ataque a una negra, que se lleva doce versos de la primera parte (74-86). Los negros, como esclavos comprados que eran y por el hecho mismo de haber costado sumas considerables, recibían de los hacendados mejor trato que los indios, pues los colocaban como capataces de estos últimos en diversos trabajos. En su calidad de sobrestantes, obviamente los negros incurrían a menudo en maltrato a los indios. En nuestro caso parece que, más bien que de una negra de raza pura, se trata de una mulata. En la breve invectiva que le dirige, habla la niña de esta mezcla de sangres:
      
     in tlacomembrillo cocho,
     auh in octlaco guinea
     (la mitad membrillo cocho
     y la otra mitad guinea),
      
     y acuña este hibridismo, que es toda una alhaja: quazalea; el primer elemento es la palabra nahua quáitl, cabeza; el segundo, el conocido arabismo con que designamos la piel de borrego con todo y lana; ello desde luego por la semejanza evidente entre el vellón y el pelo de los negros. Aparte de la malicia, apunta ya aquí, creo, un ingenio lingüístico definitivamente de primer orden.
     Vengamos, en fin, al tema de la fineza, que se trata desde el primer verso de la segunda parte. La mayor fineza de Cristo, dice ahí el español, y lo repite en los versos 69 y 101, es precisamente el objeto de la fiesta de Corpus, la Eucaristía. He hablado ya de las objeciones del indio y no hay para qué repetirlas. Sí importa, en cambio, ver cuál es la posición de Sor Juana al respecto en obras posteriores y contrastarla con lo que tenemos aquí. En El divino Narciso, su punto de vista parece ser el del español de la nuestra. En la Carta Atenagórica, sin embargo, da su opinión más personal, que no tiene ya nada que ver con el sacramento: "la mayor fineza son los beneficios que nos deja de hacer por nuestra ingratitud".
     En dicha carta vemos desfilar cinco posiciones sobre el tema. La de San Agustín: la mayor fineza fue morir por nosotros; la de Santo Tomás, en el sentido de que lo fue el quedarse con nosotros en el sacramento; la de San Juan Crisóstomo: lavarles los pies a los apóstoles, y aparte la de Vieyra, y la suya, que acabamos de exponer. Pasando a nuestra loa, vemos que de las opiniones mencionadas de los tres santos doctores, sólo aparece una, la de Santo Tomás. La razón es sencilla: es la única que hasta entonces ha llegado al conocimiento de la pequeña autora, y ello porque la región de Amecameca estaba doctrinada por frailes de la Orden de Predicadores, y el gran doctor de dicha orden es precisamente Santo Tomás; es él, además, el autor del oficio de la fiesta de Corpus Christi. No por nada, entonces, la primera obrita teatral de nuestra autora estaría dedicada a celebrar dicha festividad.
     Estos son, a grandes rasgos, los indicios que me han llevado a la convicción respecto a la autoría de Sor Juana. El peso de todos ellos juntos me parece decisivo, pues creo muy difícil que pudieran todos concurrir en otra persona que la suya. Mi parte en la hipótesis cubre sólo su vertiente literaria y lingüística; no se me atribuya, como ya lo hizo un periódico, aserto alguno sobre el tipo de papel en que se conserva la loa, que yo no he visto ese papel y me ocupo sólo de lo escrito. -
     — Salvador Díaz Cíntora
      
      
      
      
      
     Atribuible a la niña Juana Inés Ramírez de Azuaje
      
     LOA SATÍRICA MIXTA DE UNA COMEDIA REPRESENTADA EN EL ATRIO DE LA IGLESIA DEL CONVENTO DOMINICO DE NUESTRA SEÑORA DE LA ASUNCIÓN DE AMECAMECA EN LA FESTIVIDAD DE CORPUS CHRISTI
      
      
     1. [Cen]ca huel nipinauhtíhuitz Apenadísima vengo
     con sobrada desvergüenza con sobrada desvergüenza
     sobre aqueste cuauhtlapechtli sobre aqueste escenario
     donde zan n[o]ixtlapachteca, donde apenas quepo extensa,
     5. am[o] ixpa[n]tzinco pidiendo de vuestra parte pidiendo
     huel tetepitzin licencia muy pequeñita licencia
     para decir dos palabras para decir dos palabras
     ipan [pa]tica comedia a favor de la comedia
     que en esta fiesta del Corpus que en esta fiesta del Corpus,
     10. es cierto titlamacehua, es cierto, representamos,
     y porque amo ammitalhuizque y porque no digáis
     ca zazan ti[hi]s[t]riones, néhuatl que sólo somos histriones, yo
     onicchiuh inin disculpa presento disculpa
     ipanpatica tofiesta, a favor de la fiesta,
     15. porque huel techxixicoa porque nos hacen burla
     mochipa inin caxtilteca. siempre estos españoles.
     Señores, huel tetlaocolti, Señores, es una gran pena
     inin quichihua, de veras eso que hacen, de veras
     tonanual, porque cualani mala suerte nuestra, porque se enojan
     20. ihuan zazan techmapehua; y nomás nos empujan;
     quitotihuitz, quita allá, vienen a decir, quita allá
     que no sois para comedias; que no sois para comedias;
     estos indios, ¿tlein quimati?, estos indios, ¿qué saben?,
     ¡aic  quichihua cosa buena! ¡nunca hacen cosa buena!
     25. Pues voto a Cribas, señores, Pues voto a Cribas, señores,
     Que si quichihuazque yehuan, que si  lo hicieran ellos,
     Amo techhuetzquilizquía... no nos harían  reír...
     Porque zan nahuílhuitl pehua Porque apenas [van] cuatro días [de que] empieza
     inin ensaye ticchihua, este ensayo hacemos,
     30. quenin oyes, cosa buena; como oyes, cosa buena;
     in quimati in cabezadas [la] que sabe las cabezadas
     ninomaca chimenea, [que] me doy [en la] chimenea
     nechon hual[m]ixiti[]a me viene a despertar
     ica dolor de cabeza, con dolor de cabeza,
     35. ihuan nihuallauh yoatzinco y me voy de mañanita
     ompa tomachtía escuela, allá donde aprendemos, a la escuela,
     auh in maestro nechilhuía y el maestro me dice
     ica ixaca  reverenda con su cara reverenda:
     ¿cuix ticmati in amatzintli?, ¿te aprendiste el papelito?,
     40. camoztla péhuaz in fiesta mañana empieza la fiesta
     atzin, ma xicmotilican, oh, vamos a ver,
     como padre noyoléhua[z]. como padre [te] animo.
     ¿Qualli nicchíhuaz papel ¿Haré bien el papel
     ica inin íxquich arengas? con todas estas arengas?
     45. ca niman ahuel nicchíhuaz, Por cierto no lo haré bien,
     ahuelítiz aunque quiera no será posible aunque quiera.
     Pero mochtin españoles Pero todos españoles
     íquac quichihua, huelpehua cuando lo hacen, bien empiezan
     ye ipan siete u ocho meses ya en siete u ocho meses
     50. porque todos bien la sepan; porque todos bien la sepan;
     y es bien que lo tal mochíhuaz, y es bien que lo tal se haga,
     pues in presunción se arriesga; pues la presución se arriesga;
     mas para inon pocas gracias, mas para eso pocas gracias,
     que yo no cualli lo hiciera que yo también lo hiciera
     55. [falta un verso] [falta un verso]
     Matel ihui, pero ¿tleca Sea así, pero ¿por qué
     inin tropel, inin susto este tropel, este susto
     ¿ipampa íxquich titonehua? por el que nos afligimos?
     Amo ixpampa con piedad No por ello con piedad
     60. techixtilizque tofiesta, nos honrarán nuestra fiesta;
     ipampa inon mochi tlácatl por ello toda la gente
     techmacaznequi culebra, nos quiere poner culebra,
     y si no, ximottilican, y si no, vamos a ver
     ohualla nican ce vieja, ha venido aquí una vieja,
     65. in cuix otlamahuizoco acaso a hacerse famosa
     yoqui in tlahuépoch Medea, como la bruja Medea;
     in zazan opipilichauh nomás está llena de arrugas
     como un esqueleto inezca como un esqueleto su apariencia,
     In quizo amo tlaqualica se ha venido sin comer
     70. ye noquitoa, [hi]s[t]rionesa, pero digo, histrionesa,
     manoce qualli momachti, que le vaya bien
     tlein noce quinequi, ea como [ella] quiere;
     tihuiantzitzin, ichpopochtin, venid, muchachas,
     occe huallauh, quaichcayéhuatl otra viene, con piel de oveja en la cabeza,
     75. in tlacomembrillo cocho, la mitad membrillo cocho,
     auh in octlaco guinea; y la otra mitad guinea;
     in cuix notlamahuizoa se siente acaso importante
     ic noteilhui in molienda porque ordena la molienda,
     eso que los indios hacen, eso que los indios hacen,
     80. ¡para eso los de mi tierra, ¡para eso los de mi tierra,
     que lo hacen con bizarría que lo hacen con bizarría
     y no aquesta borrachera! y no aquesta borrachera!
     Ven acá, tlilocotzó[n]tetl, Ven acá, negra tiznada,
     ¿tlein ticmati,quazalea? ¿qué te piensas, cabeza de zalea?
     85. Si no, tiquinnechicotiuh Si no, te irás a juntar
     los novillos de la hacienda. los novillos de la hacienda.
     Pues cequintin bachilleres Pues algunos bachilleres,
     huel filósofos de lengua muy filósofos de lengua,
     hualhui yuhqui in cazadores, vienen como los cazadores;
     90. ixcopan motlan quaquetza en público se arrodillan
     poniendo el un pie en la China poniendo el un pie en la China
     auh in occe Amecamecan; y el otro en Amecameca;
     huel yuhqui tochtli quimótlaz como conejos echados
     motlanquaquetza en la iglesia se arrodillan en la iglesia
     95. inin sofísticos tlaca, estos sofísticos hombres,
     inin doctores de Atenas. estos doctores de Atenas.
     ¿Tlein mach amo techilhuizque? ¿Qué no nos van a decir?
     Porque zan ica inon pehua, Porque apenas [con] esto empieza,
     in zan teca tlatlatoa nomás hablan de la gente,
     100. zazan nohuían quicuepa nomás vuelven a doquiera
     imixtotomatlachiéliz sus estúpidas miradas
     óquic la comedia empieza; mientras la comedia empieza;
     in tla ye opeuh, zanye niman si empezó ya, de inmediato
     con mil gestos mocuecuepa, con mil gestos se dan vuelta,
     105. cuix haciendo admiraciones acaso haciendo admiraciones
     quimahcotlalía in cejas alzan en arco las cejas
     [falta un verso] [falta un verso]
     niman quitoa: por fuerza luego dicen: por fuerza
     más que por ganas que tengo más que por ganas que tengo
     110. vengo yo a esta moledera, vengo yo a esta moledera,
     porque, si estuviera en verso, porque, si estuviera en verso,
     fuera se ven. ¡Mas que venga fuera se ven. ¡Mas que venga
     toda la gente a sentarse toda la gente a sentarse
     por ver aquesto! ¡Mi abuela por ver aquesto! ¡Mi abuela
     115. puede sufrirlo por cierto, puede sufrirlo por cierto,
     que gasta muy linda flema! que gasta muy linda flema!
     "Pues esto para nosotros "Pues esto para nosotros
     es lo mismo que tinieblas." es lo mismo que tinieblas."

Chalantini, xihualhuían, —Escandalosas, venid,
     120.¿aquin améchnotz? ¿Es fuerza, ¿quién os ha llamado? ¿Es fuerza,
     in yohqui anquitoticate, como estáis diciendo,
     venir a ver esto? ¿Queman venir a ver esto? ¿Cuándo
     [n]amechmocoanochilito fui a darles invitación
     para [que] axcan nican vengan para [que] ahora luego vengan
     125. anhuetzcazque del coloquio a reírse del coloquio
     yuhqui cemícac ant... como si siempre...
     ¿In cuix qualli tiquitoa? ¿Está bien lo que decís?
     ¿In cuix amo qualli nezca? ¿No parece acaso bien [el coloquio]?
     Ma xicchihuacan noihqui. Haced vosotros así,
     130. Xicmahuizocan in ciencia tened respeto a la ciencia
     ica amechtlacualtilía por la que os dan de comer
     amo huel tlazotli, quema alguna vez no muy bien.
     Porque aquin yuh quichihua, Porque el que así se comporta,
     ¿amo simple motenéhuaz? ¿no será llamado simple?
     135. Pero ma quitocan ¡vaya! Pero que digan ¡vaya!
     ca yehuan personas necias, pues ellos [son] personas necias,
     murmuraciones intequiuh, murmuraciones [son] su trabajo,
     ¡ma  moregalaro inlengua, ¡que le den gusto a su lengua!
     Porque mochin in discretos, Porque todos los discretos,
     140. ica mochi in i[n]grandeza, con toda su grandeza,
     con piedad cozcatilía con piedad ponen collares [adornan]
     tlein quichihua toflaqueza, a lo que hace nuestra flaqueza,
     [por]que nunca nenpolihui [por]que nunca se pierda en vano
     in totrabajo, ca yehuan nuestro trabajo, y ellos
     145. siempre techmaca disculpa, siempre nos dan disculpa,
     ca techmonequi, al que yerra, como es debido al que yerra,
     ihuan quenin ixtlamatque y como prudentes
     acuden a su nobleza. acuden a su nobleza.
     Pero agora  ma zan íxquich, Pero agora que [esto] sea todo,
     150. que luego onipeuh yeyehua que luego habré empezado
     norevuelto soliloquio, mi revuelto soliloquio,
     ma niquinnótzaz occepa invocaré otra vez
     in musas, porque ya es tarde, a las musas, porque es tarde,
     ihuan no quiero que entienda y no quiero que entienda
     155. inin auditorio ilustre este auditorio ilustre ca nicpía miec soberbia, que tengo mucha soberbia,
     sino que itlazoixpantzinco sino que en su querida presencia
     huel rendida nopechteca muy rendida me inclino
     porque perdone las faltas porque perdone las faltas
     160. que oquipiaya nuestra fiesta que haya tenido nuestra fiesta.
      
      
      
      
      
      
      
      
      
      
     APLAUDE LA FINEZA QUE EL SEÑOR HIZO EN QUEDARSE SACRAMENTADO CON LOS HOMBRES
      
      
     1. (Música). La mayor fineza el orbe La mayor fineza el orbe
     en dulces cadencias cante, en dulces cadencias cante,
     y en obsequios reverentes y en obsequios reverentes
     rinda gratitudes leales. rinda gratitudes leales.
     5. Indio. Machalchiuhxochitimampan Indio. Cargada de flores [de color de] chalchihuites,
     on papaquilcatlamati alégrese la firme
     in qualnezololiuhcáyotl y hermosa redondez
     icayo in cemanahuactli. de la tierra.
     Español. [¿] Quién con estilo tan nuevo Esp. [¿] Quién con estilo tan nuevo
     10. y tan extraño lenguaje y tan extraño lenguaje
     interrumpe los aplausos interrumpe los aplausos
     de aquestas felicidades [?] de aquestas felicidades [?]
     Indio. [¿] Aquin nechtlapololtía Indio. [¿] Quién me molesta ahora,
     axcan ipan inin cáhuitl al tiempo que de admirable perfección
     15. íquac in mahuiztlancáyotl viene a esparcir
     onhualchalchihu[i]chachahui [?] [sus] chalchihuites [?]
     Esp. [¿] Eres acaso tú, dime, Esp. [¿] Eres acaso tú, dime,
     el que viene a perturbarme [?] el que viene a perturbarme [?]
     Indio. In nech on hualpazolohua Indio. El que me viene a espantar,
     20. Ma nicmati, [¿] cuix tehuatzin [?] que yo sepa, [¿] eres acaso tú [?]
     Esp. Eso mismo te pregunto. Esp. Eso mismo te pregunto
     Indio. Yéhuel inon nictlatlani Indio. Eso mismo te pregunto
     Esp. Yo soy aquel venturoso Esp. Yo soy aquel venturoso
     que he venido no a turbarte que he venido no a turbarte
     25. sino a rendir alabanzas sino a rendir alabanzas
     y a ofrecer en los altares y a ofrecer en los altares
     víctimas y sacrificios víctimas y sacrificios
     en holocaustos fumantes. en holocaustos fumantes.
     Indio. Néhuatl in nitonalice Indio. Yo soy el feliz que he venido
     30. ca onihualla tlateomatqui, con devoción; no he venido
     amo onitlapazoloco a hacer[le] un lío
     in icel totlatocatzin. a nuestro único señor.
     Esp. Está muy bien, mas advierte Esp. Está muy bien, mas advierte
     que aquesta acción es gigante, que aquesta acción es gigante,
     35. pues un hombre humilde puede pues un hombre humilde puede
     en este abismo anegarse, en este abismo anegarse,
     y sólo a los españoles y sólo a los españoles
     se les permite que alaben se les permite que alaben
     aquella sacra Deidad, aquella sacra Deidad,
     40. Señor de las majestades. Señor de las majestades.
     Indio. Ye yuh in tinechilhuía Indio. Así es como dices,
     auh macihui tel ocmatzin, sin embargo nos da ánimos nuestra Madre,
     tlatechmoyollehuilía divinamente pura y siempre virgen;
     toteochipahuacanantzin, con suaves voces
     45. icayótiz macemícac, alabémosla limpia de corazón,
     i(n)ca tozquime yamatzqui, amable y perfecta
     tictoyectenehuilican y en este canto
     yolchipáhuac tlazotlanqui que alegra
     ihuan ipan inon cuícatl como bolitas de chalchihuites,
     50. chalchiuhcoyoltepapacti y que dice con suave dulzura
     ca Laudate omnes gentes Laudate omnes gentes
     contzopelitoa yamanqui [alabad todos los pueblos].  
     amo techtlaquahuilía Nadie, nos gana
     in timochtin in tehuantin a todos nosotros,
     55. in titlaltícpac titlaca hombres de tierra,
     macihui timacehualtin aunque seamos macehuales.
     Esp. Así es verdad lo que dices, Esp. Así es verdad lo que dices,
     y pues son tan eficaces y pues son tan eficaces
     tus razones, me conformo tus razones, me conformo
     60. con tu afecto y tu dictamen, con tu afecto y tu dictamen,
     y pues esto te ha traído y pues esto te ha traído
     a sólo desempeñarte a sólo desempeñarte
     y estamos los dos aquí y estamos los dos aquí
     con elogios festivales con elogios festivales
     65. rindamos las alabanzas rindamos las alabanzas
     a este misterio inefable a este misterio inefable
     y en alternados acentos y en alternados acentos
     se publiquen los quilates se publiquen los quilates
     de la fineza mayor de la fineza mayor
     70. que se ha visto, ni ha de hallarse, que se ha visto, ni ha de hallarse,
     porque aqueste sacro arcano porque aqueste sacro arcano
     es un piélago insondable. es un piélago insondable.
     Indio. Huel qualli timitalhuía Indio. Muy bien lo dices, sea así,
     ma ihui, tel xommopehualti mas empieza a alabar
     75. xocommoyectenehuili aquella gran acción,
     Inon cenyecmahuiztlanqui bonísima,
     Tetlazotlaltilli huey admirable, perfecta,
     Ocommochihuili yáncuic digna de amor,
     Yoquichnacayotilizpan que nuevamente hizo
     80. Teochalchiuhcateonizahui. en su encarnación divina, preciosa, espantable.
     Esp. El asunto no es aqueste, Esp. El asunto no es aqueste,
     que es el misterio admirable que es el misterio admirable
     del sacramento, en que hoy del sacramento, en que hoy
     hace de su amor alarde. hace de su amor alarde.
     85. Indio. Ma tel ihui, yece quenin, Indio. Sea así, pero,
     [¿] intlaca ohualmohuicani [¿] cómo, si no hubiera venido
     monacayotitzinoquiuh a encarnarse de María,
     [in] itetzinco yehuatzin señora de absoluta y
     in Zuapillatocatzintli divina pureza, escondido
     90. María centeochipauhqui en ella como en su cofre
     motoptlatitoctilizquia [?] o en la tierra [?]
     ca niman amo nomati No sé, pero
     auh huel omónec inin muy necesario fue
     teoyeyoca tlachihualli que este hecho divino
     95. Icayo mochiuhtzinoquiuh viniera a hacerse
     Ipan inin tlalticpatli realidad
     oquichtli, tloctiliztica en este mundo, hombre,
     Téotl...... dios encarnado...

Esp. Aguarde [un poco] y detenga Esp. Aguarde [un poco] y detenga
     tu discurso, pues que fue tu discurso, pues que fue
     100. con sólo sacramentarse con sólo sacramentarse
     la mayor fineza que hizo la mayor fineza que hizo
     para bien de los mortales, para bien de los mortales,
     y cuando Su Majestad, y cuando Su Majestad,
     nuestro amantísimo Padre, nuestro amantísimo Padre,
     105. dijo que eran sus mayores dijo que eran sus mayores
     delicias el siempre estarse delicias el siempre estarse
     con los hombres, [¿] qué más prueba con los hombres, [¿] qué más prueba
     de una fineza tan grande de una fineza tan grande
     que el quedar sacramentado que el quedar sacramentado
     110. para jamás apartarse para jamás apartarse
     de nosotros. [?] Sea bendito. de nosotros [?] Sea bendito.
     Indio. Yuh mochihua, caye qualli, Indio. Así sea,  
     yece no xonyolmaxilti bien está,
     ca íquac inon mahuizauhqui pero considera aquella
     115. cenhuey teotlamahuizolli maravilla y grandísimo
     [in] totemaquixticatzin milagro,
     oquimochihuilitzino que con cinco panes
     inca macuilli tlaxcalli alimentó hasta saciarse  
     in oquimotlaqualtili perfectamente
     120. tepachihuiticatlanqui a cinco mil hombres y mujeres,
     macuillica cemmilpitin, pero sin contar en ellos  
     oquichtin ihuan cihuame a los niñitos,
     auh ca ne in pipiltotonti pues eran incontables
     amo tehuan tlapohualtin, por ser demasiados;
     125. ca nel amo pohualoni, y cuando se hubo hecho
     ipampa ca cenca miactin; tal precioso milagro,
     auh in ye omochiuh inin quedó todavía pan,`
     teochalchiuhtlamahuizauhqui, mucho hay en el cesto;
     in tlaxcalli ca omocauh, esto está divinamente  
     130. cenca miec chiquiuhco mani revelado
     inin teonixpan...... [palabra ilegible],
     ca in huecapan tlatoani que el Rey del cielo se hizo  
     omonacayotitzino carne a causa  
     topampatica tehuantin, de nosotros;
     135. amo zan aquin ipampa, no sólo por alguien
     ca timochtin  titehuantin: sino por todos nosotros;
     oncan on moneltilía ahí se demuestra el amor;
     in tetlazotlalli, izcatqui aquí está como
     in quenin tlapana[l]huía sobrepujado
     140. inin ocualcatihualli. con exceso.
     Esp. Exceso no, pues quedamos Esp. Exceso no, pues quedamos
     en esta cuestión iguales en esta cuestión iguales
     Indio. Mayeyuqui, caye nelli Indio. Así sea, pues en verdad
     otontoneneuhcacauhque quedamos parejos.
     145. Esp. Alabado seas por siempre, Esp. Alabado seas por siempre,
     Señor de las majestades, Señor de las majestades,
     que a los pequeños descubres que a los pequeños descubres
     tus misericordias grandes. tus misericordias grandes.
     [¿] Qué podemos decir más [¿] Qué podemos decir más
     150. cuando son tan insondables, cuando son tan insondables,
     Santísimo Sacramento, Santísimo Sacramento,
     los misterios inefables los misterios inefables
     con que en aquestos viriles con que en aquestos viriles
     os ostentáis fino amante [?] os ostentáis fino amante [?]
     155. Indio. [¿] Tlein oc nel toconitozque Indio. [¿] Qué diremos todavía,
     toteoyeyotlatocatzin, divino Señor nuestro,
     teotlatoani Jesucristo divino Señor Jesucristo,
     ca teochalchiuhcachimaltzin divino escudo de jade [?]
     tlein nel nozo tiquitozque ¿Qué hemos de decir?
     160. ca nel amo tlein ticmati, Que no sabemos nada,
     íquac timitztottilía cuando te vemos,
     tzopelcatlatlazotlanqui consumado amor y dulzura,
     nalquiztonatezcatitlan entregándote a nosotros
     titechmomacaticatqui, entre penetrantes resplandores,
     165. in tocnotetepitonyo nuestra miserable pequeñez,
     tlein mixpantzinco quitláliz ¿qué puede ofrecer en tu presencia?
     ca zan yéhuatl in toyollo Sólo nuestro corazón,
     ca cenca xotlaticatqui lleno de fervor ante tu corazón
     motlazoyollopantzinco precioso, divino,
     170. chalchiuhteoyeyocatlanqui. perfecto. -
     — Traducción del náhuatl de Salvador Díaz Cíntora