artículo no publicado

Taller: Boris Viskin

Este registro pretende explorar las relaciones del artista con el espacio, enfatizando la idea de que el espacio es un elemento del proceso creativo.  

Aquí la galería completa.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Luego de trabajar en dos estudios, uno en la Condesa y otro en la Escandón, hizo de una casa en la colonia Santa María la Ribera su vivienda y espacio de trabajo. En lo que era el patio de servicio de la tradicional casona de 1890, construyó un taller en el que es posible trabajar con cualquier tipo de formato; un espacio libre, amplio y sencillo, alberga todo lo necesario para que un cubo blanco se transforme en una isla, imagen con la que el pintor identifica su lugar de producción. Un andamio en la esquina está a la espera de que algo suceda, al lado una escultura realizada a partir de dibujos viejos parece retar la altura de los muros, de casi 6 metros.  

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Como insomne ocasional tiene la ventaja de la inmediatez, el taller siempre cerca para trabajar a cualquier hora; aunque la luz natural es magnífica y se mantiene pareja durante el día, el lugar está equipado con iluminación especial para labores nocturnas. No tiene rutinas específicas de trabajo, ni le preocupa el silencio absoluto. Para Viskin, el taller se adapta a las necesidades de cada momento, nada permanece estático: su estudio ha tenido un cuarto provisional para trabajar resinas, el mobiliario ha cambiado su disposición constantemente, el espacio se satura algunas veces, luego se vacía y empieza un nuevo orden. Pueden verse cuadros de hace 10 años que se mezclan con objetos o piezas en proceso, los temas de las obras conviven sin el rigor de la coherencia. El proceso en el que está el artista sirve de mapa para recorrer el lugar en ese momento.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

El pintor concibe el taller como un sitio de trabajo y reflexión, aunque le complacen las características de su espacio considera que en ocasiones puede prescindir de él y trabajar con lo mínimo necesario: “Yo creo que el taller está en la cabeza.”

 

Boris Viskin (ciudad de México, 1960)