artículo no publicado

Psalmanazar el impostor

La historia de las falsificaciones literarias está llena de incidentes curiosos y reveladores. Un caso que llama la atención es el del joven poeta Thomas Chatterton, de Bristol, quien inventó unos versos de un clérigo del siglo XV que fueron muy discutidos. En 1770 se suicidó con arsénico, a los diecisiete años, y sus obras, incluyendo las falsificaciones, influyeron en varios escritores ingleses. Más influyente fue la invención de los poemas gaélicos de Ossián, supuestamente traducidos por James Macpherson (1736-1796); estos poemas posiblemente fueron, en parte, versiones muy arregladas y romantizadas de tradiciones rurales gaélicas de Escocia recogidas por Macpherson.

Pero hay un caso espectacular en el siglo XVIII que implica no solamente la falsificación de una obra, sino también la puesta en escena de su autor. A comienzos del siglo XVIII llegó a Londres un joven que afirmó provenir de la isla de Formosa (hoy Taiwán). En 1704 publicó, bajo el pseudónimo de George Psalmanaazaar, una Descripción histórica y geográfica de Formosa. El personaje, de origen francés, tomó su apellido, exotizándolo, de un rey asirio mencionado en la Biblia (en 2 Reyes 17:3). Afirmó que se había convertido al cristianismo, se comportaba de manera excéntrica, hablaba en un lenguaje incomprensible, comía carne cruda muy condimentada y contaba historias sobre canibalismo y sacrificios masivos de niños en su tierra natal. Causó gran sensación en Londres, donde despertó mucha curiosidad, pues no se sabía prácticamente nada de esa isla exótica oriental de donde supuestamente provenía el joven. Y cuando publicó su libro atrajo todavía más la atención. Se convirtió en una celebridad que interesó tanto a la Royal Academy como al doctor Samuel Johnson, quien en los años cuarenta de aquel siglo solía reunirse con el formoseño en una cervecería de la City, según cuenta Boswell. Muy pronto publicó una segunda edición, revisada, en la que a su nombre le quitó las dobles vocales.

Lo interesante del caso de Psalmanazar es que el impostor no únicamente falsificó un libro entero sobre un lugar en el que nunca había puesto un pie, sino que además se inventó a sí mismo como el extraño autor de la obra. Toda su vida transcurrió bajo esta falsa identidad, hasta su muerte en 1763. No solo escribió una historia y una etnografía totalmente imaginarias, sino que además encarnó un personaje ficticio. Muchas personas, incluyendo a escritores y artistas, crean su propio personaje y lo ponen en escena en su vida cotidiana. Pero George Psalmanazar es un caso espectacular de un gran engaño que duró decenios. No se ha logrado saber quién era en realidad.

Es muy revelador que en su tiempo su aspecto físico (carecía del llamado pliego mongol en los ojos y era rubio) no despertase sospechas. Como lo ha mostrado Michael Keevak, en esa época todavía no se generalizaban los criterios raciales que dominaron en Europa un siglo después. Nadie sabía en Londres qué aspecto tenía un formoseño, un chino o un japonés (véase The pretended Asian, 2004). Tampoco nadie sabía bien cómo era Formosa, cómo eran sus habitantes, qué tipo de leyes los regían o que lengua usaban para comunicarse. Así, la representación fraudulenta de un oriental no era fácil de desenmascarar.

Casi la mitad de la Descripción es una pesada discusión teológica sobre el camino de su conversión al anglicanismo. El resto es una monografía sobre las costumbres, la religión, la política, la economía y el lenguaje de los formoseños. Pinta a una sociedad cruel pero civilizada, compleja y estratificada, dotada de legislación y una sólida estructura teocrática. Es un mundo más parecido al imperio azteca que a tribus salvajes primitivas. Supone que Formosa está sometida al Imperio japonés (y no a China). La religión es monoteísta y su dios, que exige sacrificios humanos, asume la apariencia de diferentes bestias. Hay una casta de sacerdotes-sacrificadores encargada de cortar el cuello a miles de niños y extraerles el corazón para quemarlo en honor del dios. Este dios ha ordenado un culto al sol, a la luna y a diez estrellas. Debido al sacrificio de niños hay más hembras que varones; por ello se permite al hombre casarse con varias mujeres. El clima es muy caluroso y asoleado, debido a lo cual los trabajadores son morenos; pero las clases superiores viven bajo tierra y tienen la piel blanca. No deja de ser asombrosa la manera en que acumula información falsa sobre un país que solo existe en su imaginación.

En algún momento de su vida decidió revelar que había sido un impostor. Escribió un libro, publicado póstumamente en 1764, titulado Memorias de ****, conocido comúnmente como George Psalmanazar, supuesto nativo de Formosa. No revela su verdadero nombre, pero narra extensamente su vida, muy arrepentido de sus falsificaciones.

Psalmanazar es un caso extremo de la construcción social del yo. La gente suele ejecutar una representación de una identidad que se va transformando con el tiempo y con la práctica. Pero este supuesto formoseño llegó a una tan exagerada invención de un personaje y de una obra que se ha convertido en un caso fascinante para ser investigado. ~