artículo no publicado

Pido disculpas

Una discusión sobre el modo adecuado de enunciar las disculpas. 

El otro día le pedí una disculpa –por equis causa– a un buen amigo, experto en las sutilezas del castellano. Me reconvino de inmediato: “No pides una disculpa; la ofreces”.

–Caray, discúlpame de nue… Quiero decir, te ofrezco una disculpa de nuevo.

–No me puedes ofrecer una disculpa de nuevo, porque la primera vez no me la ofreciste, sino que me la pediste.

–Chin. Bueno, te ofrezco una disculpa por a) haber dicho que pedía una disculpa, b) porque dije “de nuevo” cuando no había antecedente y, c) por haber comenzado esta frase con la autóctona y plurinominal voz chin

–Estas disculpado tres veces, y hasta cuatro, porque eso de plurinominal…

Bue…

–Lo de la disculpa es un error común, pero un escritor debe dar ejemplo.

Y me pregunto… ¿Tendrá que ver ese error con que los mexicanos nos sentimos tan culpables que inconscientemente lo cometemos para contagiarle culpa a los demás y así atenuarla?

El inconsciente nada tiene que ver en esto. El sustantivo disculpa significa, según el diccionario, “razón que se da o causa que se alega para excusar o purgar una culpa”...

Es confuso.

Y el verbo disculpar tiene dos acepciones: “dar razones o pruebas que descarguen de una culpa o delito” y “no tomar en cuenta o perdonar las faltas u omisiones que otro comete”.

Más confuso.

Vamos a ver (o como se dice en el México plurinominal: “haber”). Escucha: 

Es evidente que el ofensor está obligado a dar u ofrecer disculpas al ofendido (a disculparse, con la primera de las acepciones); el ofendido puede entonces disculpar (con la segunda de las acepciones anotadas) al ofensor. Obviamente, el ofendido puede pedir o exigir disculpas al ofensor. Lo que resulta poco lógico es que el que cometió una falta o es culpable de algo pidadisculpas al ofendido, pues éste no tiene por qué darlas sino recibirlas. Es sin embargo muy frecuente en el español hablado en México que esto suceda, y así se oyen expresiones como "te pido disculpas, no fue mi intención ofenderte", "niño, pídele disculpas a tu maestro por tu mal comportamiento".
        

Quizá la explicación de estas curiosas construcciones esté en lo que la gramática denomina cruce de palabras.Existe y tiene mucho uso la expresión pedir perdón.Es asimismo muy usual el sustantivo disculpa y de manera inconsciente se le considera sinónimo de perdóny sustituible por él. Se produce así la sustitución del sustantivo perdónpor disculpa (en la expresión "pedir disculpas"), sin ser sinónimos, pues perdón es algo que ejecuta el ofendido y que por tanto puede ser solicitado por el ofensor, mientras que las disculpas (o razones) son proporcionadas por fuerza por el ofensor y no pueden pedirse al ofendido.

 

¿Ahora está claro?

Clarísimo. ¿Qué es?

Son las Minucias del lenguaje de don José Moreno de Alba.

¡Moreno de Alba! ¡Fue mi maestro de español en licenciatura!

Ah, mira. Ahora entiendo por qué elige como ejemplo esa frase: "niño, pídele disculpas a tu maestro por tu mal comportamiento".


Ofrezco disculpas. Aunque habrás reparado en que, en la referida “minucia”, el inconsciente volvió a mostrar su rostro aciago.

Es cierto… Ofrezco disculpas.

No tienes por qué recibirlas, sino darlas.

¡Ahora sí pido una disculpa!

Bueno… ¿quién te entiende?