artículo no publicado

Tres segundos de Psicosis

Un análisis de la primera imagen del clásico de Hitchcock.

Justo antes de la conocidísima secuencia de créditos de Psicosis (1960) de Alfred Hitchcock esta imagen nos anuncia, durante tres segundos, que la película es “a Paramount release”:

 

 

Las líneas horizontales con que Hitchcock y su ‘pictorial consultant’ Saul Bass interrumpen el logo pueden deberse a varias razones. La primera es adelantar al menos dos motivos de Psicosis: las barras protagonistas de los créditos de Bass y el vouyerismo que recorre todo el film: parecen persianas y las persianas sirven para ocultarnos y por tanto para incitarnos a entreabrirlas. Las mismas persianas que cubren la ventana del cuarto de hotel donde, en la primera escena del film, acaban de hacer el amor sus aparentes protagonistas: persianas que Hitchcock, hacía apenas unos años, había transgredido famosamente en La ventana indiscreta (1954).

Es curioso que ni los críticos más obsesivos o agudos de Psicosis se hayan ocupado de esta imagen. La primera frase del análisis de Raymond Durgnat A long hard look at ‘Psycho’ (BFI, 2ª ed. 2010) es esta: “El logo de Paramount se disuelve a negro.” No dice nada más. David Thomson, en The moment of ‘Psycho’ (Basic Books, 2009), comienza directamente en el hotel. Que yo sepa, sólo Robert Kolker en “The form, structure and influence of Psycho” –dentro del libro, editado por él, ‘Psycho’: A case book, Oxford University Press, 2004– se ha detenido en estos primeros dos segundos. Kolker habla del patrón estructural de Psicosis: composición en bloques verticales y horizontales, que se repetirá incesantemente durante la película:

 

 

 

También adelanta, y descarta como poco probable, que las barras sobre el logo pueden tratarse de una broma contra Paramount, que se había negado a financiar la película. “¿Por qué no hacerla parecer una pantalla televisiva?” (En The ‘Psycho’ file, McFarland & Company, 2009, Joseph W. Smith III básicamente glosa lo dicho por Kolker. Si alguien conoce otras aproximaciones a esta imagen, se agradecerá la referencia en los comentarios.)

Guillermo del Toro, en Alfred Hitchcock (Universidad de Guadalajara, 1990, volumen que 1) es una muy buena compilación de la crítica hitchcockiana hasta aquel momento y 2) tristemente no le dedica ni una palabra no sólo a esta imagen sino ¡a toda la secuencia de créditos!), recuerda que Hitchcock declaró sobre Psicosis:

 

No empecé teniendo en mente que iba a hacer una cinta importante. Pensé que me divertiría con el asunto y la situación […] era un experimento en este sentido: ¿Podía hacer un largometraje con las mismas situaciones de un show televisivo?

 

Sea o no poco probable, la hipótesis ‘televisiva’ es cuando menos intrigante. Hacia 1960 había, como es sabido, una televisión “in every home” en Estados Unidos. El cine hollywoodense, como también es sabido, era o quería ser larger-than-life: “más grande que la vida”. La televisión, al contrario, era del tamaño de la vida. He ahí otro motivo de Psicosis: ésta no es una historia de grandes hombres y mujeres sino de vidas pequeñas que suceden en todos lados, en cualquier ciudad. Los grandes amores, las grandes tragedias del cine ocurren siempre en otro lugar, a otra persona. Lo que estamos por ver, no: esto será cotidiano, doméstico. “Esto –parecer decir Hitchcock con la imagen– puede pasar en tu casa.”

El recurso tiene herederos, conscientes o no de su genealogía. Cloverfield (2008) trata de transmitir una inquietud similar a la de Psicosis. Con el recurso de la cámara de video que graba una situación cotidiana –la fiesta de despedida de un hombre que cambiará país de residencia– esa película la invasión de un monstruo extraterrestre a una ciudad de Nueva York que está aquí mismo, no la Nueva York “más grande que la vida” de, digamos, Manhattan de Woody Allen, sino la que cualquiera de sus habitantes graba todos los días con teléfonos y camaritas. Éste es el logo de Paramount que mostraban los avances de Cloverfield:

 

La primera imagen de Psicosis es llamativa también por otrarazón. Es muy probable que en 1960 el espectador promedio en Estados Unidos conociera a Hitchcock, el director de cine, menos que a Hitchcock, el “mago del suspenso” y presentador de la serie de tele Alfred Hitchcock presents... Una característica de esta serie –cuyo primer episodio tuvo como protagonista a Vera Miles (Lila Crane en Psicosis)– era el final sorpresa. ¿Es acaso el logo atravesado de barras de Paramount una pista pequeñísima para que el espectador esté alerta, para avisarle que las reglas del universo de Alfred Hitchcock presents… pueden aplicar en cine también?

Ninguno de estos atisbos puede ser definitivo pero todos, tal vez, tienden a enriquecer los primeros tres segundos de Psicosis.