artículo no publicado

Enlace de la semana: Karate Kid

Quién sabe qué ingredientes necesita tener una película para insertarse dentro del diccionario de la cultura popular actual. El espectador tiende a recordar frases y villanos memorables, pero no basta con tener uno u otro. ¿Cuántas películas de esta década que acaba serán recordadas en veinte años? Probablemente pocas. La cosecha de los noventa es igual de escasa. No obstante, tanto los setenta como los ochenta tienen -quizás porque ha pasado más tiempo- un mayor número de películas que podrían entrar en esa lista.

No debe sorprendernos que sigamos recordando a tantas cintas de la década anterior a Reagan. El cine norteamericano vivía su apogeo artístico. En cuestión de diez años, Estados Unidos vio nacer los talentos de Francis Ford Coppola, Brian DePalma, Paul Schrader, Martin Scorsese, Steven Spielberg y George Lucas. La sorpresa es que aún recordemos tantas cintas de los ochenta, esa década que fue, para muchos, el nadir de la creatividad cinematográfica en Hollywood: diez años de producciones frívolas, de premisas absurdas; el campanazo de la plaga de secuelas que sigue afectando la calidad del cine hollywoodense hoy en día. No obstante, son esas cintas –aquellas cuyo concepto no encontraría cabida en un cine del 2010- las que siguen siendo recordadas. Los tres científicos neoyorquinos que deciden dedicarse a cazar fantasmas y que terminan salvando a la Gran Manzana del ataque de un gigantesco malvavisco; la historia de un adolescente que viaja en el tiempo con ayuda de un DeLorean; el arqueólogo de sombrero y látigo que lucha contra nazis en busca de objetos míticos; y, sí, la historia de un chico de Nueva Jersey que se muda a California, aprende karate de la mano de un Yoda japonés llamado Miyagi y queda en primer lugar de un torneo.

Dirigida por John G. Avildsen con el mismo pulso con el que dirigió Rocky, The Karate Kid es parte indiscutible de nuestro imaginario colectivo. Y como toda propiedad histórica de Hollywood, la cinta de Avildsen acaba de recibir su obligatorio remake. Más allá del éxito que pueda tener la nueva versión (hasta ahora ha recibido buenas críticas y una taquilla saludable), vale la pena preguntarnos qué hizo de The Karate Kid una película merecedora de tal longevidad. La revista Slate nos ofrece un análisis de los villanos tridimensionales a los que se enfrenta Daniel Larusso, explicando cómo la cinta puede ser vista desde un ángulo distinto al del protagónico. Y The A.V. Club nos entrega una entrevista con William Zabka, director nominado al Óscar, mejor conocido por interpretar el papel de Johnny Lawrence, el villano principal de The Karate Kid.

Película de innegable armado palomero, hecha para llenar butacas y dejar satisfechos a los espectadores, The Karate Kid ha logrado mantenerse en los gustos del público por más de 25 años. Habrá que ver si el remake logra algo similar.

- La redacción