artículo no publicado

Apaches

Los lipanes –un grupo apache asentado en el noreste de México– han sido, en su mayoría, ignorados por las ciencias sociales. Víctimas también de un proceso genocida, representan un ejemplo de resistencia.

Según la Encuesta Intercensal 2015, hay 1.7 millones de mexicanos que hablan náhuatl. En el otro extremo, únicamente diecisiete hablan awakateco. No hay hablantes de apache o no figuran en renglón aparte.

Tampoco figuran en el Catálogo de las lenguas indígenas nacionales. Variantes lingüísticas de México con sus autodenominaciones y referencias geoestadísticas del Instituto Nacional de Lenguas Indígenas (2009, 376 páginas); ni en su copiosa bibliografía.

En tal vacío, resalta la importancia de ¿Qué significa ser apache en el siglo XXI? Continuidad y cambio de los lipanes en Texas (Instituto Nacional de Antropología e Historia, 2015, 396 pp.) del doctor (en antropología social) José Medina González Dávila.

Los lipanes son “la más pequeña de las seis divisiones reconocidas desde la etnología de los apaches [...] casi totalmente ignorados por la antropología, la sociología, la historia y hasta la administración pública [...] Con una trascendencia histórica en el noreste mexicano y suroeste norteamericano por al menos cuatro siglos, los apaches lipanes son un claro ejemplo contemporáneo de la lucha por la continuidad en el cambio adaptativo”. Incluye varios croquis de localización de los grupos en ambos lados de la frontera actual.

Para el trabajo de campo (2008-2010) entrevistó a doscientos cuatro apaches y medio centenar de otras etnias, en inglés, español o lipán. También hizo investigación histórica. “Los apaches fueron víctimas de un proceso genocida [...] El explorador Kit Carson, al igual que muchos otros, reportó que los apaches eran gentiles, amables, dispuestos a comerciar; y no representaban una amenaza real [...] Sin embargo [...] como parte de la estrategia expansionista, los indígenas fueron vistos como un obstáculo que debía ser removido. Como era de esperarse, los nativos resistieron las depredaciones [...] Liderados por Goyahkla, conocido comúnmente como Gerónimo, un grupo de veinticinco apaches se rebelaron [...] esta fuerza apache causó terror tanto en México como en los Estados Unidos [...] Empleando tácticas de guerrilla, Gerónimo logró mantener un control de facto sobre Arizona, Sonora, el este de Nuevo México y de Chihuahua.”

¿Cómo pudo cubrir tamaña extensión? Con rifles y caballos que robaron al enemigo y encajaron perfectamente en su cultura nómada, así modernizada.

“Los lipanes, como todos los apaches, se consideran a sí mismos ndhé: el pueblo” [algo común entre las etnias del planeta]. Y se definen a sí mismos “como el pueblo Ipa, figura mitológica dentro de su historia oral.” De Ipa y ndhé deriva Ipa-ndhé “el pueblo de Ipa” > lypandé > lipán. Su nombre más conocido deriva de un vocablo zuñi: apachi, “el enemigo”.

En Washington hay una rotonda Sheridan con la estatua ecuestre del general Philip Sheridan, comandante de la guerra contra los indios, al que se le atribuye una frase que dio la vuelta al mundo: “El mejor indio es un indio muerto.” Su rostro figuró en los billetes de diez dólares y en estampillas de correo.

En México, Ángel Trías, gobernador de Chihuahua y amigo del zapoteca Benito Juárez (que alguna vez estableció en Chihuahua el Supremo Gobierno itinerante), ofreció una recompensa por cada apache capturado o muerto (presentando el cuero cabelludo). Su nombre figura en varias calles del país.

Según la Wikipedia (“Ataques apaches a México”, consulta del 3 de julio de 2017), “una parte de los prisioneros apaches fueron conducidos a Chihuahua y Ciudad de México, donde fueron exhibidos en jaulas hasta el final de sus días”.

Llegué al libro de Medina buscando poesía indígena, pero no la incluye. Localicé al autor y me dijo que tenía canciones grabadas que generosamente me ofreció. Pero no sé lipán y le pedí que tradujera algunas. Me envió dos cantos, hasta ahora inéditos, “traducidos del atapascano” “por los propios informantes lipanes”.

Canto de guerra

Así como la mañana se levanta

y el sol surca por los cielos del Creador,

nuestro pueblo se alza con las armas,

al calor de la lanza, el cuchillo y las flechas.

Peleamos por nuestro pueblo.

Peleamos por nuestros hijos.

Peleamos por nuestro futuro.

Así como la mañana se levanta

y el sol surca por los cielos del Creador,

nuestro pueblo se levanta

para seguir y persistir,

para no quedar en el olvido

y para luchar por nuestro pueblo.

Canto a los ancestros

Ancestros que nos dieron vida,

ancestros que nos dejaron esta tierra,

ancestros que nos enseñaron del Creador,

escuchen la plegaria y canto de su

descendencia: de aquellos que dejaron

en la tierra para preservar su memoria.

Ustedes nos dejaron los cantos.

Ustedes nos dejaron las costumbres.

Ustedes nos dejaron la medicina.

Ustedes nos dejaron la vida.

Ustedes que están con el Creador,

sepan que no están olvidados.

Sepan que conservamos su memoria.

Sepan que aquí seguimos en sus pasos.

Sepan que no están olvidados.

Así como el día lleva a la noche

y la noche lleva al día;

así como el mundo de agua

lleva al mundo de luz,

así ustedes están en nuestra memoria,

así ustedes viven con nosotros.

Hay numerosos documentales en YouTube sobre ceremonias, danzas y cantos apaches. Uno que incluye danzas y cantos (especialmente un rito de paso de niña a mujer) es 1000 years of song: The Apache, de casi veinte minutos, filmado en la reserva White Mountains de Arizona, escrito por Jay Cravath y dirigido por Frederick Ench en 2013. Pero no hay transcripciones ni traducciones de los cantos.

Busqué también en Life among the Apaches de John Carey Cremony (de 1868, reimpreso en 2017) y en Anasazi legends. Songs of the wind dancer de Lou Cuevas (2000). Cuevas es apache y vivió de niño en una reserva. Pero tampoco estos libros incluyen poemas. Por las descripciones que he visto, supongo que When the Earth was like new. Western Apache songs and stories (1995) de Chesley Goseyun Wilson está en el mismo caso, pero no ha llegado.

Lo que pude encontrar en libros fue lo siguiente:

Canto ceremonial

Al oriente, donde está el agua negra,

crece el alto maíz con raíces profundas.

Tallo esbelto, hojas largas, pelo rojo

y el brote oscuro del elote

con rocío.

Al poniente, donde está el agua amarilla,

crece la calabaza grande con zarcillos.

Tallo largo, hojas anchas

y la flor amarilla

con polen.

Fuente: Franz Boas, Primitive art, New York: Dover Publications, 1956, p. 328.

Canción

En el sur

donde están los arrecifes de conchas blancas,

donde todas las frutas están maduras,

nos encontraremos los dos.

Allá, donde están los arrecifes de corales,

nos encontraremos los dos.

Donde las frutas maduras están fragantes,

nos encontraremos los dos.

Fuente: José Coronel Urtecho y Ernesto Cardenal, Antología de la poesía norteamericana, Madrid: Aguilar, 1963, p. 23.

Guardiana del desierto

Poderoso desierto, suavemente

prefiere el paso lento.

Cuídate de la serpiente cascabel

o escoge un lugar para morir.

Fuente: Lou Cuevas, Apache legends. Songs of the wind dancer, Happy Camp, ca: Naturegraph Publishers, 2014, p. 103. ~


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