Doce años después: SEGOB

Diciembre 11, 2012 | Tags:

La Secretaría de Gobernación (SEGOB) es la responsable de“contribuir a la gobernabilidad democrática y el desarrollo político de México a través de una buena relación del Gobierno Federal, los poderes de la Unión y los demás niveles de gobierno para garantizar la seguridad nacional, la convivencia armónica y el bienestar de los mexicanos en un Estado de Derecho[1]”. Sin embargo, la SEGOB que recibe Enrique Peña Nieto es muy distinta a la que recibió Vicente Fox de manos del PRI en el año 2000. El saldo doce años después, no me parece positivo.

A continuación analizaré tres elementos que me parecen los más relevantes de esta secretaría:

1. Seguridad

En 1999, Ernesto Zedillo creó la Policía Federal Preventiva (PFP), dependiente de la SEGOB. La intención era combatir la superposición de funciones de varios cuerpos policiacos y la corrupción de la Policía Judicial que dependía de la Procuraduría General de la República (PGR). La PFP incorporó la Policía Federal de Caminos, la Dirección de Protección del Centro de Investigación y Seguridad Nacional (CISEN), la policía fiscal, la migratoria y elementos de las fuerzas armadas. Antes de esta reforma había demasiados cuerpos policiacos que dependían de diferentes secretarías, lo que generaba desorden y corrupción. Benítez Manaut, experto en temas de seguridad e inteligencia, apunta que en esa estructura la seguridad interna dependía de la SEGOB y del presidente de la República, lo que fortalecía el presidencialismo y el uso político de la fuerza, en detrimento de la especialización en la materia. Durante muchos años, afirma, “se confundió la seguridad nacional con la seguridad política interna y la gobernabilidad”[2], haciendo que los sistemas de seguridad más que velar por los intereses y la defensa del Estado, velaran por la defensa y permanencia del régimen político y, por supuesto, del gobierno. 

Tras la alternancia, el panismo parecía tener una meta muy clara: había que acabar con el autoritarismo del pasado, y una manera de hacerlo era quitándole a la SEGOB las tareas en materia de seguridad. Así fue como Vicente Fox formó una supersecretaría denominada “Comisión de Orden y Respeto” para coordinar intersecretarialmente las tareas de seguridad. Mediante acuerdo presidencial, el 8 de enero de 2001, se creó la figura del Consejero Presidencial de Seguridad Nacional, que dependía de la presidencia de la República. Con este decreto, el secretario de Gobernación perdía poder y el Presidente ganaba un asesor y apoyo técnico en temas de seguridad nacional para poder tomar decisiones en la materia.

En esta supersecretaría, encabezada por Adolfo Aguilar Zínzer, el titular de la SEGOBera solo un invitado, al mismo nivel que cualquier otro. Quienes conformaban oficialmente la Comisión eran los titulares de la Secretaría de Defensa, Marina, la Contraloría, la PGR y la recién creada Secretaría de Seguridad Pública, a cuyo mando pasó la Policía Federal Preventiva. Con esta decisión también se eliminó al Gabinete de Seguridad Nacional que había sido creado en 1997 por Zedillo, pero dos años después Vicente Fox decidió restablecerlo.

Como parte del desmantelamiento de la SEGOB, Felipe Calderón fortaleció la Secretaría de Seguridad Pública durante su sexenio (atribuyéndole los sistemas de seguridad e inteligencia que antes estaban en manos de la Secretaría de Gobernación). Esto generó una ríspida relación entre PGR, SSP y presidencia de la República, que duró prácticamente todo el sexenio.

2. Otras tareas dependientes

La estructura de la Secretaría de Gobernación se conforma de diversos  organismos desconcentrados y descentralizados, dependiendo de su autonomía legal y presupuestal. Con el triunfo del PAN, organismos como el CISEN, el Instituto Nacional de Migración (INM) y el Archivo General de la Nación se mantuvieron igual; otros,  como el Instituto Nacional para el Federalismo y el Desarrollo Municipal (INAFED) se modificaron para ampliar sus facultades, y otros más simplemente desaparecieron.

En este sentido, hay dos temas que me interesa rescatar de estos dos sexenios panistas y que fueron impulsados desde esta Secretaría. El primero es la importante transformación que se hizo en enero de 2001 de la Comisión General de la Mujer (dependiente de la SEGOB, sin presupuesto propio ni poder de decisión) en el Instituto Nacional de las Mujeres (INMUJERES) como un organismo público descentralizado, con personalidad jurídica, patrimonio propio y autonomía técnica y de gestión.

El segundo es el del combate a la discriminación y la creación del Consejo Nacional para Prevenir la Discriminación (CONAPRED), creado también en el sexenio de Vicente Fox y encabezado por el incansable Gilberto Rincón Gallardo. En el sexenio de Calderón, a pesar del grave error de haber nombrado al inicio de su sexenio a Perla Bustamante, una medallista paralímpica sin conocimiento del tema, logró recapitular y elegir a Ricardo Antonio Bucio Mújica, un experto en el tema de derechos humanos que dirige el Consejo desde 2009.

Entre los grandes pendientes con enormes áreas de oportunidad, está el del Instituto Nacional de Migración (INM). Como ejemplo de su lamentable desempeño está el asesinato de los 72 migrantes en Tamaulipas en agosto de 2010. El Informe especial de 2011 sobre secuestro de migrantes realizado por la Comisión Nacional de los Derechos Humanos (CNDH) evidencia las fallas y omisiones de la SEGOB y el INM, y hace una serie de recomendaciones que contemplan: capacitación de su personal, fortalecer la presencia del instituto en zonas de riesgo, castigar a funcionarios involucrados en delitos, implementar mecanismos de vinculación con PGR, de atención a víctimas, etcétera.

Si bien la creación del IFAI y la Secretaría de la Función Pública son logros de las administraciones panistas, lo cierto es que en materia de transparencia, la SEGOB dejó mucho que desear en su proceso de apertura y acceso a la información. No se olvidan los acuerdos de Vicente Fox y Marta Sahagún para renovar las concesiones de las televisoras, ni que una semana antes de dejar el cargo de secretario de Gobernación  para pelear por la candidatura presidencial, Santiago Creel repartió permisos para 266 casinos.

En tres auditorías de desempeño que la Auditoría Superior de la Federación hizo a Gobernación en 2009 y 2010: al Secretariado Ejecutivo del Sistema Nacional de Seguridad Pública, sobre tratados internacionales en materia de derechos humanos y la que se realizó sobre la supervisión de permisos para la operación de casas de juego, la salió reprobada. Todavíaestán pendientes los resultados de las auditorías de 2011.

Finalmente, el retraso para implementar el nuevo sistema de justicia penal que comenzó en 2008 y debe concluir en 2016 es preocupante y si a eso sumamos el crítico momento por el que pasa nuestro sistema penitenciario (en el que al menos 60% de las cárceles se rigen bajo un autogobierno) queda de manifiesto la displicencia de la SEGOB, a quien corresponde encabezar la implementación de esta reforma, desde la Secretaría Técnica del Consejo de Coordinación para la Implementación del Sistema de Justicia Penal.

3. Gobernabilidad

A finales de 2005, Gabriel Zaid escribió:

 “Hay avances importantes en el sexenio, pero se quedan cortos ante las decepciones. ¿Quiénes son los principales responsables? En primer lugar, Vicente Fox. Respondió al deseo de milagros con promesas a diestra y a siniestra, como si bastara con buenas intenciones. No se dio cuenta de que para gobernar el país tenía que gobernar su gabinete, empezando por gobernar Los Pinos. Empezando por gobernar sus palabras y sus actos simbólicos. Empezando por gobernar los nombramientos”.

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Comentarios (1)

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Estimado José Manuel. Creo que es un buen análisis. No obstante, un aspecto que no tocas, (porque no se conoce) es el trabajo que se hizo para acercar a la ciudadanía, no solo con los diálogos sobre seguridad con el Presidente, (hasta donde me alcanza la memoria, el primer presidente que da la cara directamente a los ciudadanos afectados y se aguanta que le digan los reclamos) sino también a través de las Jornadas Federales y el diálogo con Organizaciones Soc.

En esas Jornadas los delegados estatales de las secretarías se desplazaban personalmente y acompañados de sus equipos de trabajo a los municipios más alejados para atender directamente a la población y evitar que fueran ellos quienes tuvieran que trasladarse a las capitales o cabeceras municipales.

Por otra parte, en el tema de atención a Org. Sociales, se buscó dar un perfil de una SEGOB con la que se podía dialogar y atender las necesidades y demandas de las distintas organizaciones. Además de que se crearon mecanismos de seguimiento formal a los temas a través de mesas de trabajo integradas por representantes de los sectores involucrados.

Lamentablemente, uno de los más grandes desaciertos de esta administración fue su estrategia de comunicación política. Poca gente sabe de las cosas que si se lograron y en las que si se tuvieron avances.

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