La inteligencia rebelde

Julio 13, 2012 | Tags:

 

El historiador Carlos Illades ha dedicado un muy interesante libro (La inteligencia rebelde, Oceano, México, 2012) a exponer los debates de la izquierda intelectual de los años sesenta, setenta y ochenta del siglo pasado. Se centra en el análisis de tres revistas, en una de las cuales participé muy activamente. La lectura del libro me ha traído a la mente algunos recuerdos que quiero compartir. En 1965, cuando aparece la revista Historia y sociedad, de la que fui jefe de redacción, yo tenía apenas 22 años. Hacía cuatro que había ingresado al Partido Comunista. El año anterior había publicado mi primer libro, fruto de mis estudios de arqueología. Tanto este libro como mi colaboración en el primer número de Historia y sociedad son una muestra del dogmatismo marxista que se colaba en aquella época por todos los poros de la izquierda mexicana. Mi libro sobre el método arqueológico era una transposición mecánica de tesis sacadas a trompicones de manuales soviéticos y de lecturas mal digeridas de Marx y Engels. Las reseñas que escribí en el primer número de Historia y sociedad son una crítica pedestre a André Gorz y a C. Wright Mills. Comienzo con estas apreciaciones autocríticas para matizar y enfriar un poco el rescate que se propone hacer Carlos Illades de los intelectuales de izquierda que se reunieron a publicar las revistas Historia y sociedad  (1965-70, 1974-81), Cuadernos políticos (1974-90) y Coyoacán (1977-85).

Al mismo tiempo quiero reconocer que el rescate que propone Carlos Illades es muy pertinente, pues con todos sus defectos estas revistas fueron el caldo de cultivo de expresiones intelectuales meritorias y que no han sido suficientemente reconocidas. Acaso no han sido apreciadas debido a que el dogmatismo y la dura cerrazón de muchos contribuyeron a nublar las aportaciones más valiosas y, sin duda, frenaron el vuelo de los espíritus más críticos.

Ahora que evoco estos recuerdos, más de cuarenta años después, me parece percibir una división en la izquierda que ha perdurado hasta hoy. Me refiero a la que separa a los revolucionarios de los reformistas, a los obreristas de los eurocomunistas, a los populistas de los socialdemócratas, a los ortodoxos de los revisionistas, para usar diferentes terminologías usadas en épocas diferentes. Las denominaciones han ido cambiando y hay muchos matices en sus expresiones, pero responden en términos generales a dos tradiciones diferentes de la izquierda.

No es posible simplemente clasificar a las dos revistas abiertamente marxistas, publicadas por comunistas y trotskistas (Historia y sociedad  y Coyoacán), como “revolucionarias”, ni tampoco calificar a la tercera (Cuadernos políticos) como “reformista”. Con la perspectiva que nos da el tiempo transcurrido podemos observar que miembros de Cuadernos políticos, como Ruy Mauro Marini y Bolívar Echeverría, se definieron siempre, aún mucho tiempo después, como revolucionarios y marxistas, lo mismo que Alberto Híjar o Enrique Semo de Historia y sociedad. En cambio, desde aquella época, especialmente en los años setenta, a Carlos Pereyra y a mí nos pegaron la etiqueta de reformistas y revisionistas.

Mi experiencia en la revista Historia y sociedad fue, casi desde el comienzo, un proceso de descubrimiento de que, fuera del marxismo ortodoxo, había mucho terreno por explorar. Esta revista nació como resultado de un pacto hecho por Partido Comunista Mexicano con funcionarios soviéticos. Debo decir que mi actitud crítica fue estimulada por los textos de los latinoamericanistas soviéticos que publicábamos. Eran tan malos y tan doctrinarios que incluso despertaban la aversión del joven militante que yo era entonces. En la tradición autoritaria que caracterizaba a los soviéticos, teníamos permiso para cortar los textos. Casi todos comenzaban con loas rituales a los dirigentes del partido, todo lo cual era eliminado. Hay que decir que Historia y sociedad era una revista enteramente pagada por el PCUS. Los textos para cada número eran recibidos en la embajada soviética, enviados y traducidos por un equipo de la revista Novaya i Novieshaya Istoriya (Historia Moderna y Contemporánea, que todavía existe). Sin embargo, después del primer número los soviéticos aceptaron que publicásemos por lo menos el 50 % de cada número con textos enviados por ellos. Ello ocurrió gracias a las presiones que ejerció el secretario general del PCM, Arnoldo Martínez Verdugo. Desde el segundo número pude publicar un texto de Jean Chesneaux sobre el llamado modo de producción asiático, que era una crítica de la mecánica periodización estalinista de la historia en cinco etapas sucesivas (comunidad primitiva, esclavismo, feudalismo, capitalismo y socialismo). En aquella época el director de la revista, Enrique Semo, todavía no veía con buenos ojos los estudios sobre un modo de producción desconocido por los manuales soviéticos (aunque era evidente que las sociedades prehispánicas más avanzadas no vivían ni en el esclavismo ni en el feudalismo). Pero tuvo que aceptar la publicación de estas interpretaciones debido a que estaban respaldadas por los textos de Marx sobre las formas económicas precapitalistas, que yo conocía por la traducción al inglés de 1964 que había presentado Eric Hobsbaum y por la traducción italiana de 1956. A ello dedicó la revista su tercer número, con la traducción del texto de Marx y un artículo mío. Yo estaba en esa época preparando un libro sobre el modo de producción asiático que se publicó en 1969.

Sin embargo, salvo algunos destellos interesantes que incursionaron en el psicoanálisis y en otros temas relativamente novedosos, la revista Historia y sociedad, durante toda su primera época, fue una publicación soviética disfrazada, impregnada de dogmatismo. La interpretación marxista de la historia que dominaba era una reducción mecánica de la política y la cultura a la economía, misma que supuestamente determinaba el curso de la lucha de clases hacia el ineludible futuro socialista. El estudio del llamado modo de producción asiático rompía con ese esquema y abría nuevas perspectivas en la comprensión de la historia.

La vinculación con los soviéticos se alargó hasta la segunda época de la revista. Recuerdo que en enero de 1978 se organizó una reunión del equipo de Historia y sociedad en Moscú, con los historiadores latinoamericanistas y funcionarios interesados en América Latina. Yo en esa época vivía en París y no trabajaba en la revista, pero fui invitado a la reunión, que fue un desencuentro lamentable entre intelectuales mexicanos (Raúl Olmedo, Xavier Guerrero, Sergio de la Peña, Enrique Semo y otros) con ideólogos soviéticos. Para describir el ambiente de la reunión bastaría decir que, en lugar de alojarnos en un hotel, nos metieron en los dormitorios de la escuela de cuadros para extranjeros donde estudiaban decenas de militantes y compañeros de camino de todo el mundo. Nos trataron como a novicios en un convento marxista, en el que había horarios rígidos muy estrictos para todo, incluyendo la prohibición de salir por las noches. Como no acepté este régimen, tuve muchos problemas al regresar muy tarde de mis reuniones con disidentes y marginales.

La revista Coyoacán también era una publicación doctrinaria y dogmática. Mientras que Historia y sociedad era una revista marxista-leninista, Coyoacán fue una publicación militante de inspiración trotskista, dirigida por Adolfo Gilly, y que apareció en 1977 cuando Historia y sociedad vivía sus últimos años. La idea trotskista de la revolución interrumpida, a pesar de su esquematismo, estimulaba una visión más flexible de los acontecimientos, aunque también era una expresión peculiar del voluntarismo típicamente leninista.

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Comentarios (19)

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Resulta una anécdota de la época, que e sigue repitiendo en las facultade de economía de algunas universidades públicas del país, donde encontramos que el dogmatismo marxita persigue las líneas de los dicursos más radicales de la izquierda, tiendo en todo momento el sello rebelde anticapitalista con esos ataques críticos sin propuestas reales. Como se dice, eres un tipo lúcido, revolucionario y atractivo si a los primeros años de universidad te paseas con el Tomo 1 o 3 del Capital de Marx, pero si después de terminar la universidad lo sigues presumiendo, me temo que tienes severos problemas.

Explicación a Garza-

 

Decíase enlos años 70 que al presidente Echeverría había que contarle los chistes y acto seguido...explicárselos. Garza no entednió. Procedo a explicar(LE).

 

El pasaje que reproduje es el punto 4 de la declaración que el Encuentro Nacional de Estrudiantes que se celebró en abril-mayo de 1972 en la UNAM. Fue organizado y encabezado por las Juventudes Comunsitas, que habían estado organizxándose y reclutando estudiantes y creando conflictos en la UNAM y otras unviersidades desde los años 60. Se trataba de revivir, tras el 68, la organización estudiantil del PCM (Partido Comunista Mexicano, para que se entienda). Bartra era, muy en su derecho, miembro del PCM en los años sesenta y los setenta y ochenta. Le tocó a él y a Semo, desde Historia y Sociedad, elogiar la violencia que las Juventudes Comunistas y los porros alemanistas -lo que he llamado izquierda diazordaxista- utilizaron en el movimiento unamita de 1966. La política en la Universidad por la que abogó el PCM en las universiades y que desarrolló se tradujo la destrucción nihilista de esos centros escolares. Llamada "democratización de la enseñanza", sus rersultados se vieron en Sinaloa, Puebla, Guerrero, Zacatecas.  Mucho tiempo ha pasado y Bartra ha ejercido su derecho a la rectificación, aunque padece amnesia. El pasaje que Garza no entendió muestra el parecer de Bartra en 1972. 

Francamente me causa urticaria estos textos que comienzan y acaban la pólvora con la izquierda. Casi no se les siente en sus análisis sobre la derecha o sobre los gobiernos (en el Ecuador estos hipercríticos están en el poder) y dedican tanto papel a criticar a la izquierda. Me pregunto qué hacía este señor en el PC de México, qué aprendió y qué consiguió con su salida? 

Escuchen lo que dice: "cuando yo estaba en París, cuando YO dirigía la revista ..., cuando YO conversaba con ..." Es decir que este artículo enome en ditirambos no es un análisis de las contradicciones en la izquierda de los años 60, 70 y 80 sino un lamentable autoelogio a la nauseabunda diletancia política, cosa que para el autor parece ser un mérito.

Con qué método hay que juzgar a la izquierda, cómo entender a los actores y a los procesos de la Rusia Soviética?

Seguramente no con el que emplea este señor. Y a pesar de que a estas palabras las siga poniendo en el pozo de los "sectarios", sí estoy seguro que le hacen un buen favor a los que (eternamente) están dedicados a cavar la tumba de la izquierda revolucionaria en América Latina.

 

El eterno debate entre las distintas facciones y ramas ideológicas de la izquierda a lo único que lleva es a la división. Es increíble que estas discusiones ortodoxas que hacen que se pierda la esencia de los principios revolucionarios sea lo que haya ocasionado que no exista una oposición real a un sistema político completamente dominado por la derecha.

Quienes hoy gobiernan, conviven y viven del poder son fuertes por que por encima de sus diferencias de principios e ideas está su interés de perpetuarse y perpetuar el status quo. Ellos no pierden el tiempo discutiendo si son ortodoxos, si son reformistas o si son muy revolucionarios. Su único interés es el poder y los beneficios que les otorga, y por eso conceden, negocian, acuerdan, se acomodan para poder participar de ese festín, aunque tengan que hacer sacrificios.  No digo que la izquierda debería de hacer lo mismo, lo que quiero decir es que hay que actuar, en vez de discutir, dejemos de perder el tiempo debatiendo quien es mas revolucionario, y empecemos por actuar en la transformación de nuestra sociedad por la vía de las obras.

Es bueno hacer un ejercicio de autocrítica, y más en los temas tan espinados como la militancia de izquieda. Me gustó el análisis objetivo que hace en de los aires revolucionarios que se respiraban en esas decadas.

Esta discusión parece eterna. Concuerdo con muchos que proponen una izquierda democrática y no dogmática, desgraciadamente, lo que vemos en México son pocas ideas, mucho activismo alrededor de un caudillo oportunista y autoritario que despierta una admiración impresentable, con una movilización social de un contenido claramente antidemocrático. Hay cierto progreso, pero la ignorancia y el servilismo ruin ya no a una ideología simplificada de manual, sino las crudas ideas vengativas de un aspirante a tirano resulta muy decepcionante. Ese apoyo de millones que votan por una opción así, me recuerda a la Alemania de Hitler. No estoy nada seguro de un progreso, más que en una posible expulsión de la izquierda de muchos que no encontramos allí los valores que buscamos

De inteligencia, no mucha. De rebelde, tampoco: con eso de que les  pasaba una corta feria la resplandeciente cuanto intelectualmente honesta URSS... ¡y a bailar al son del pandero, aunque los artículos fueran de vergüenza!

¡Qué tiempo perdido! ¡Qué hueva!

Bartriana.

 

 

4) DEMOCRATIZACION DE LA ENSEÑANZA. El movimiento estudiantil popular se pronuncia contra la educación burguesa, orientada hacia la formación dé cuadros que garanticen y perfeccionen un sistema social basado en la injusticia y explotación. Lucharemos para coadyuvar a la formación del hombre nuevo y transformar el papel histórico de las instituciones educativas ante la sociedad mexicana, convirtiéndolos en centros de impugnación global, de organización y movilización de los estudiantes y el pueblo. El movimiento estudiantil debe ofrecer la alternativa de oposición revolucionaria al régimen a partir de la consecución de los siguientes objetivos:

 

 

 

a) Transformación radical del contenido reaccionario de la enseñanza por una orientación científica, crítica y revolucionaria al servicio del pueblo y en contra de la burguesía.

 

b) Desaparición de los órganos y leyes antidemocráticas. Instauración de organismos de gobierno, autogobierno u otras formas, que tengan un carácter deliberativo, resolutivo y ejecutivo; con objetivos claramente definidos en el contexto político de la lucha revolucionaria y en donde intervengan estudiantes, profesores y empleados, elegidos democráticamente.

 

c) Luchar por el libre acceso de las clases trabajadoras a los centros de estudio a todos los niveles, mediante la creación de las condiciones políticas y económicas necesarias (enseñanza gratuita, internados, comedores, bibliotecas, sistemas de becas, etc.).

 

 

 

Al mismo tiempo nos pronunciamos por extender la Educación Popular, conquista importante del movimiento estudiantil. Por la creación de secundarias, preparatorias, escuelas y facultades populares en todo el país, en base a las experiencias de la Preparatoria Popular, lo cual implica, que los estudiantes solucionemos los problemas de la enseñanza, y principalmente de la selección clasista. Estas escuelas tendrán las siguientes características:

 

 

 

GRATUIDAD EN LA ENSEÑANZA A TODOS LOS NIVELES (Administración y docencia )

 

ii) EDUCACION EN BASE A LA CIENCIA Y AL METODO MATERIALISTA DIALECTICO.

 

iii) UNION DE ESTUDIO Y PRACTICA SOCIAL.

 

 

 

Entendemos que la lucha por los cambios democráticos en la enseñanza tienen un sentido no sólo académico, sino fundamentalmente político. Es uno de los medios para avanzar hacia luchas y formas de organización más amplias. Es una parte, y por ello subordinada, a la lucha más general por la transformación revolucionaria de toda la sociedad, y hacia la construcción del socialismo, y que, por tanto, debe darse indisolublemente ligada a las luchas populares. Se impone, pues, la necesidad de cohesionar y coordinar las luchas que ya se están dando a nivel nacional, e impulsarlas ahí donde sea necesario. A lo largo de estas luchas iremos sentando las bases que nos permitirán alcanzar la educación socialista, que es esencialmente la identificación del estudio con el trabajo colectivo, la educación y el trabajo universales, el conocimiento como medio directo para la transformación de la realidad en beneficio de la sociedad.

 

De cual fumo Sr. Chavez? Anda Ud. en el siglo pasado como cuarenta anos atras."Democratizacion de la ensenanza"? Si, pero que sea como el movimiento dice que sea,sin importar lo que opine la demas gente.Dice que debe estar en contra de la educacion burguesa y que debe de estar orientada hacia la formacion de cuadros que garanticen y perfeccionen un sistema social basado en la injusticia y la explotacion. Caramba!  Creo que los traiciono el subconsciente.Por si no se ha dado cuenta, ya cayo el regimen socialista  de la URSS y los chinos son mas capitalistas que los gringos(aunque siguen siendo profundamente antidemnocraticos) Por ahi queda en America un Fidel descafeinado igual de antidemocratico y tirano y un Hugo Chavez, el cual, esta enamorado del paradigma cubano,sobre todo en lo que se refiere a la eterna duracion del dueno del poder en turno.Ponga pues los pies sobre la tierra y tratemos de construir un Mexico mas justo,democratico y libre de tonterias ilusorias y fracasadas,todos esos "ismos" que solo benefician a politicos ambiciosos.

 

Eran tan malos y tan doctrinarios aquellos textos de los latinomericanistas sovièticos que resultaban criticables. Todo el arco dramàtico del artìculo parece quedar ahì resumido: la izquierda debe mantenerse al tanto de lo que ocurre en el mundo, sin complacerse en la vida de la mente y las hipòtesis ad hoc que explican todo ahì donde ya no dicen nada. Entre los libros que suelo leer se encuentra "Las redes imaginarias del poder polìtico", y confieso que, a pesar de ser un lector de Philip K. Dick, cuando leì la cita a "Nicole Thibodeaux" no me pasò por la mente la referencia directa a "The simulacra", donde ella es la presidente de EEUU. En la parte final de ese mismo libro, el tal Bartra sostiene que existe un desorden en la sociedad, lo que yo interprete, mal o bien, como un rechazo al funcionalismo total de la relaciòn estructura-sùperestructura y eso me pareciò esperanzador.

"La izquierda en su laberinto", debería llamarse el artículo cuya lectura nos lleva a la siguiente reflexión: ¿La izqierda ha sobrevivido gracias a su debate existencial? O lo que es lo mismo: ¿La derecha ha perdido terreno porque carece de ánimo de cuestionamientos? Digo esto porque a todos nos ha sorprendido cómo la izquierda actual en Latinoamérica ha podido desembarazarse de dogmas y fórmulas rígdas y en su lugar ha reformulado conceptos como socialismo, revolución, cristianismo socialista, etc. La derecha, sintiéndose vencedora en la lid de las ideologías, se ha echado en sus laureles, ha perdido inciativa y está en franco retroceso intelectual. Rescatar el pensamiento de izquierda es rescatar la intelectualidad misma.

Una buena referncia sobre los orignes de la izquierda intelectualidad mexicana ,una cada vez más extinta categoría zoologica ,pero que debe servirles ,los pocos intelectuales de izquierda que puedan sobreviri ,rescaten ,lo que sea rescatable ,por la actua supuesta izquierda politica mexicana ,esta demasiado contaminada de PRI stas arrepentidos que carecen de IDEAS y planes programticos. Demasiados dogmas y poca autocritica.

Supe de usted ,cuando en el la revista del PAN Carlos Castillo Peraza ,lo invittaba a particpar y de su participación en la cmapaña de Fox POR EL AÑO 2000 ,Me parece usted muy brillante.

Jeje viendo las cosas hoy veo que el dogmatismo se encuentra cada vez menos en la izquierda y cada vez más en la derecha, que un comentarista ponga como una especie de mosntruo cosas como el estado de bienestar o la economía mixta a la vez que critica el dogmatismo.

La izquierda actual es altermundista, ya no es la dogmática de la URSS, pero tampoco es la igualmente dogmática del libre mercado de Felipe González. La derecha en cambio se empeña por ver a sus rivales como dogmáticos y a la par creer que solo ella tiene a razón, hay que ver los programas ultraliberales de la UE que han traido pobreza a sus países.

La izquierda mexicana, en el mismo punto actual en que Dolores Padierna y Ricardo Cantú apoyan tan vehementemente al chavismo y ponen como un dios a Fidel Castro, cuando La Jornada publica las "reflexiones" del comandante en jefe (aún siendo alucinaciones seniles, colofón a una vida de promesas vacías y la destrucción de un país a nombre del socialismo), sigue siendo tan ingenua y crédula como en los años sesenta. Los íconos han variado un poco, ahora se movieron al Caribe, al mal llamado "socialismo del siglo XXI" que llega enarbolando nuevas estrategias emancipadoras sobre las mismas bases de desigualdad económica, y que al final sólo conduce al caos, a más pobreza y a la corrupción de los líderes. 

Los jóvenes del 132, impulsados (a pesar de lo que quieran reconocer) por los partidos de la izquierda, llevan en sus camisetas al Che Guevara, aún con la idea del paladín revolucionario, ignorantes felices del verdadero goce criminal del "guerrillero heroico", sus fusilamientos en masa y su placer por el gatillo fácil. La nueva generación, desconocedora de la historia, está regresando a los presupuestos de la violencia y la revolución, a la idolatría de los modelos comunistas que tanto daño hizo al siglo XX, y que aún recoge sus frutos de miseria en Cuba y Corea del Norte.

La izquierda mexicana actual se está volviendo más dogmática que antes. Y su dogmatismo es menos comprensible o plausible siempre que se sostiene sobre una injustificada falta de memoria.

 

Compañero, creo que usted cae en la polarización. Castro hizo cosas muy buenas por Cuba, al igual que ha seguido con una idea errónea de lo que pudiera ser hoy día. La pobreza que se vive en la isla es bien conocida e indudable, pero bien es cierto que no es culpa de un Castro o un socialismo. Los gringos cerraron filas (condicionando a sus socios económicos) ¿a eso como le llamamos compañero? impidiendo el desarrollo de los cubanos y dejandolos con socios contables con los dedos de las manos. También sería bueno mencionar que morirse de hambre no es una condición de los cubanos, su sistema de salud es muy bueno, hasta las putas tienen estudios universitarios y por si fuera poco, ellos no tienen el problema de violencia desmedida y encarnizada incitada por el dinero (ganancias y más ganancias, términos capitalistas compañero) que vivimos, por ejemplo en México. Es decir, no puedo defender un modelo capitalista cuando está más que claro que no es sinónimo de riqueza ni buen vivir.

 

Pasando a mi Comandante Che Guevara. Sepase que los fusilamientos masivos fueron necesarios. No eran personas que estuvieran en contra (ideológicamente) de la revolución, fueron militares, funcionarios y burgueses que obraron en contra de la ciudadanía y de su derecho como personas. ¿O no se lo merecían?. Si tiene alguna duda, en el libro de Paco Ignacio taibo II (La biografía del Che) podrá encontrar maś datos y muy bien sustentados para aceptar la idea que le digo o no.

Las posturas dogmáticas no son ni de izquierda ni de derecha, son dogmáticas y punto.  La tolerancia es indispensable para entender que se discrepa de la idea. No hay adversario al opinar diferente; no lo veo así. Trabajo hace rato con una revisión del tema y no es que tenga certezas sino muchas dudas respecto a lo que se afirma. Mientras sigamos desgarrándonos las vestiduras sin someter a juicio lo que hemos vivido no solamente no resolvemos los problemas sino que, además, sembramos de discordia, de odio el ambiente que en nada contribuye a nada. ¿ESTADO DE BIENESTAR? Se oye bien, nada más hay que resolver de dónde saldrán los recursos para mantenerlo. No hay que olvidar que ese Estado de Bienestar tiene nombres y apellidos y somos quienes aportamos parte de nuestros ingresos para mantener funcionando dicho Estado [toda la burocracia, la corrupción, los partidos políticos, programas asistenciales de todo tipo, vividores y estafadores “sociales”; los redentores del pueblo] pero cuyo destino de los recursos es manoseado, dilapidado por quienes lo administran de tal manera irresponsable, populista, clientelar, asistencialista, que nada más habría que echar una mirada a los programas e identificar a sus beneficiarios, seguirle la pista a sus vidas, para darnos cuenta del fracaso de los objetivos que dicen perseguir [BUENAS INTENCIONES, MALOS RESULTADOS]; fracaso que está en la raíz misma de su concepción: se les está dando el pescado en lugar de enseñarlos a pescar. Los estamos haciendo dependientes, consumidores de recursos, cuando deben ser productores de los mismos.  Si lo ejemplificamos con lo que ocurre en la familia podemos ver cúantos dependen de un ingreso y vemos que se vive mejor, se tiene mejor calidad de vida cuando de un ingreso dependen menos personas y no más. Un padre  [que es lo que queremos ver en el ESTADO] o los padres para incluir también a la madre que cada día más contribuye con el ingreso familiar, se afanan en procurarse ingresos que les permitan mantener a sus hijos, vestirlos, educarlos, etc. Pero, a menos de que estén impedidos de hacerlo, los hijos dejarán de ser dependientes para procurarse igual sus propios ingresos; al hacerlo, no les estamos haciendo un daño sino ayudando a su propio crecimiento. ¿Por qué creemos que alguien debe de mantener a alguien? En buscar la satisfacción de nuestras necesidades radica el motor que impulsa y guía nuestras acciones para lograr el desarrollo. Hay historias de éxito en países que debemos conocer y contrastar con el nuestro.

Señalas el ejemplo de Felipe González y te diré que si no ha sido por su visión de incorporar a España a la Comunidad Europea y con ello sujetarse al rigor del libre mercado [que no lo es tanto porque de igual manera en la Europa comunitaria predominan las políticas variopintas plagadas de "estado de bienestar"], España seguiría hundida, mientras que en cosa de 20 años se ha transformado [gracias a los millones de euros que se le transfirieron para apoyar su desarrollo -innegable-, pero también a los cambios estructurales que tuvieron que hacer para volverse atractivas a la inversión. Otro ejemplo a revisar es Irlanda, chécalo por favor, que luego de las hambrunas, miseria y masiva migración hacia EE. UU. en el siglo XIX, sus luchas intestinas, de ERI, atentados y todo, hoy es otra cosa muy distinta, en los últimos 15 años,  gracias a los mismos elementos: incorporación a la CE y sujeción a los rigores impuestos del demoniaco  libre mercado y el invaluable apoyo de millones de euros del fondo comunitario]. Y, fíjate que han sido las medidas populistas, irresponsables, derrochadoras adoptadas por los gobiernos –incluyendo el de Zapatero- que ligado a la llamada crisis inmobiliaria –al otorgar créditos irrecuperables- [y ¡claro! Abusos de quienes “a río revuelto”…capitalismo salvaje] las que han puesto en entredicho los avances de la eurozona [Luego está “la piedra de molino” intragable que significan los “rescates” que solamente operaron para los bancos y no para los deudores, que son de esa cosa que, como digo arriba, más que certezas me llena de dudas y demanda mayor rigor en el análisis].

Seguir prometiendo EL PARAÍSO EN LA TIERRA es de las mayores irresponsabilidades que podemos seguir cometiendo sea que lo hagamos desde las izquierdas o desde las derechas. 

Muy informativo e interesante... Pero me quedé esperando la parte en que habla de la inteligencia rebelde... Después de todo es un gran artículo.

Este articulo me llevo a mi juventud, donde tempranamente mi idealismo de izquierda sufrio varias decepciones,la mayor fue darme cuenta que los sistemas de izquierda de aquellos anos, basicamente el leninista ruso con resabios del stalinismo, el maoista chino y el castrista cubano,que eran en la epoca de la guerra fria, los que mayor influencia tenian en Mexico y en el mundo,eran de una intolerancia rayana al equivalente a la religion de la epoca oscurantista.La restriccion de las libertades,la oposicion a la autocritica,la imposible critica a sus intocables lideres,la creencia a que la verdad absoluta residia en sus ensenanzas,tal vez por no ser un radical,me llevo a la conclusion,aclarando que hablo de aquellos tiempos,de que la izquierda no tenia remedio,en cuanto a que tenia que ser practicada como un auto de fe y no con racionalidad critica y aunque pareciera imposible en aquellos anos,democratica,como yo hubiera deseado,no sabia que ya en aquellos dias habia intelectuales y gente de izquierda trabajando en una ideologia de izquierda distinta a la revolucionaria,tal vez por la gran propaganda dirigida desde las embajadas cubana y rusa,no pintaban otras tendencias.

Fue en los 70's con el triunfo de Salvador Allende en Chile,en que nos dimos  cuenta que la izquierda podia acceder al poder por medios democraticos,desgraciadamente, la impetuosidad de Allende por imponer sus politicas y la disponibilidad de los Estados Unidos de respetar la democracia solo cuando les conviene,termino en poco tiempo el sueno y las esperanzas  de muchos izquierdistas pacificos y democraticos de aquel tiempo.

Creo, sin embargo,que hoy, comparado con aquellos anos 60's y 70's el socialismo,la izquierda,la social democracia y otras denominaciones de las corrientes realmente progresistas,son muchos mas los que creen en la alternancia y la democracia que la consecucion de sus propositos por medio de la revolucion violenta.Creo asimismo,que hay un tercer grupo de llamemosles "izquierdistas de relumbron" que aprovechan las luchas de la verdadera izquierda para encumbrarse y proclamarse protectores de los pobres,pero amen de limosnas y promociones  clientelares,luchan por ellos mismos,en donde ideales y principios cubren intereses mas odiososos aun  que los de sus eternos enemigos de la derecha antiprogresista.

Hoy la izquierda tiene la oportunidad,  con las posiciones que gano en esta eleccion,ser parte importante y propositiva de politicas que deveras ayuden al pueblo de bajos recursos,tienen la oprtunidad asimismo, de ser gobierno en el '18.Esto si no se dejan llevar por chantajes de megalomanos enajenados del poder  y por fuerzas que envenenan las instituciones en aras de encumbrar personajes caricaturescos con proyectos utopicos disparatados.

Hay una anecdota de Jean-Paul Sartre en la que nos cuentan que estando rodeado de admiradores comunistas, despues de una conferencia, les confeso con toda sinceridad, que le preocupaba mucho lo que fuera a decir,ya que si se salia del dogma en el que ellos creian,temia no que fueran a rebatirlo con argumentos, sino que le dieran la espalda y lo tildaran de traidor.Esa izquierda,con sus excepciones,ya paso y si todavia no pasa, ya anda muy cerca de pasar de moda,es la izquierda racional y democratica con la verdadera intencion de ayudar a las clases necesitadas y la que combate de manera institucional la pobreza y la desigualdad, la que tiene que imponerse,porque esa izquierda,una izquierda moderna  es la que el pais necesita. 

 

 

 

 

¡AH, EL DOGMATISMO! 

A similares afirmaciones he llegado respecto a mi formación y la de quienes como yo estudiaron en la década de 1970 en áreas de las Ciencias Sociales En México.

Conocer recientemente a Karl Popper -que debí de haber leído en mi época de estudiante pero que supongo "no era lectura revolucionaria" a los ojos de quienes se dedicaban a dogmatizarnos con el marxismo, enseñado y aprendido de una manera vulgarizada y acrítica- hizo que terminara de derrumbarse en mí un andamiaje siempre endeble. Popper dice haberse hecho "socialista" a los 19 años y dejar de serlo casi al mismo tiempo traumado ante un acto represivo presenciado en su país en el que las víctimas fueron jóvenes como él atrapados por el dogmatismo marxista de su época. Me llama la atención la flexibilidad mental de Popper para abandonar tan pronta y fácilmente una doctrina y en mi caso, como el de muchos, no lo hayan hecho de la misma manera o aún no lo hagan.

En mi caso hubo muchos motivos y ocasiones en las que la realidad se mostraba tan evidente que solamente el dogma me impedía ver y porque siempre ha sido muy socorrido, muy "bien visto" el "ser revolucionario", "progresista", "de izquierda" [quizá sea discutible ser o no marxista, socialista, comunista]. Es moda, es snob, como hoy lo es el SER 132; nadie quiere ser catalogado de "reaccionario", "derechista", "conservador", menos si se es joven.

No cabe duda que los años cuentan y hoy me parece debemos ser críticos, como no lo fuimos en su momento, para cuestionar las bases mismas del dogma: el dogma de la izquierda.

La realidad ahí está y el que no nos guste habla de nuestra neurosis más que de otra cosa. El pensamiento liberal, el liberalismo, que es con la herramienta que el hombre del siglo XIX abandonó la Edad Media, pronto lo abandonamos para echarnos en brazos de los dogmas cuyas raíces se encuentran en una visión místico-mesiánica que desemboca en toda suerte de ISMOS indeseables que intentan contraponerse al que no dejamos que se desarrollara y lo asaltamos para incorporarle elementos debilitantes que lo castraron y transformaron en un adefesio: hablo del odiado CAPITALISMO.

De los ISMOS indeseables ya la humanidad ha padecido las peores catástrofes pero no dejamos de insistir en su retorno aunque se le ha disfrazado siempre con nombres que intentan suavizar su áspera piel, para hacerla atrayente siempre: socialismo fabiano, socialdemocracia, tercera vía, estado de bienestar, economía mixta, populismo, etc.

En fin, tanto por reflexionar sobre "el rescate de los intelectuales de izquierda..." que se propone hacer Carlos Illades. ¿Qué pretende rescatar? ¿Qué debe rescatarse del pensamiento de izquierda?

¡SALUDOS!

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