A diez años del Instituto de los Mexicanos en el Exterior

 

A casi diez años de su creación en abril de 2003, el Instituto de los Mexicanos en el Exterior (IME) está ante a un momento de replanteamiento de estrategias y estructura. Por un lado, el presidente Peña Nieto nombró hace unos días a Arnulfo Valdivia, coordinador de asuntos de los mexicanos en el exterior durante la campaña, como el nuevo director del IME, quien ha expresado en distintos medios la necesidad de reformar o incluso desaparecer este Instituto. Por otro lado, desde el inicio del proceso de acción diferida en Estados Unidos, el IME y los consulados han tenido que enfocar sus estrategias al apoyo a los migrantes que son elegibles para este tipo de procesos de regularización y ajustar algunos de los programas existentes para enfocarse en apoyar a las personas con documentación e información para regularizar su estatus migratorio en lugar de las actividades que a lo largo de diez años e incluso antes, se han enfocado a la organización comunitaria y la oferta de servicios de educación y salud para “elevar el nivel de vida de los mexicanos en el extranjero”. Frente a la segunda administración de Obama y la posibilidad de que una reforma migratoria integral dé a los migrantes indocumentados la posibilidad de obtener la residencia legal o un permiso de trabajo y así puedan tener acceso a servicios y la protección del gobierno estadunidense, una pregunta fundamental es cuál será el papel del IME en este nuevo contexto.

Valdivia dice, según la cita de La Opinión, que llevamos “un rezago de 30 años en la organización de atención a los mexicanos en el exterior”. La realidad es que formalmente desde 1990 con la creación del Programa para las Comunidades Mexicanas en el Exterior durante el gobierno de Salinas, e incluso desde mucho antes, el gobierno mexicano ha desarrollado una serie de estrategias y programas y ha capacitado a personal especializado dentro del servicio exterior. Además ha contribuido a la creación de organizaciones de migrantes en Estados Unidos y fomentado su colaboración con instituciones y otros grupos en ambos países para atender algunas de sus necesidades. Más allá de las relaciones con clubes de oriundos, federaciones de estados y otras organizaciones de migrantes, el IME ha explorado diferentes instrumentos para apoyar el desarrollo de nuevos dirigentes y fomentar la solidaridad y la colaboración entre los líderes migrantes dispersos en diferentes partes de Estados Unidos y Canadá. Lo ha intentado mediante la creación del Consejo Consultivo del IME (CCIME), seminarios que se imparten con el apoyo de socios como el American Jewish Committee (AJC) y algunas universidades en Estados Unidos, y las Jornadas Informativas en las que el IME reúne a personas especializadas en diferentes temas con el objetivo de crear redes e identificar oportunidades de colaboración a favor de los migrantes o proyectos relacionados con México. Además, el IME, tomando el aprendizaje de lo que hacen muchos otros países, ha buscado formas de acercarse a otro sector de las comunidades mexicanas en el exterior: los profesionistas o migrantes altamente capacitados, por medio del programa Red de TalentosEn los últimos 10 años se han creado 20 capítulos de la Red de Talentos en Estados Unidos, Europa, China, Canadá y Japón. Aunque es un proyecto cuyos resultados todavía son limitados más allá de haber identificado a mexicanos interesados en participar, representa un avance importante y refleja lo que Peña Nieto sugería en su mensaje de campaña a los mexicanos en el exterior: que la diáspora mexicana es un grupo diverso, con intereses y necesidades distintas, y que requiere diferentes estrategias de apoyo.

Una de las debilidades del IME es que no ha logrado posicionarse ni proyectar su potencial frente a la opinión pública, ni en México ni en Estados Unidos. Como fue evidente en los discursos de los cuatro candidatos a la presidencia, sólo Josefina Vázquez Mota habló específicamente de programas existentes como los proyectos en áreas de educación, salud y educación financiera, lo cual se explica porque los conoció directamente en la SEP y en SEDESOL. Más allá del 3x1, las remesas o el voto en el exterior que generalmente son temas más conocidos en México, los proyectos sociales del IME tienen logros significativos y un potencial importante en relación a una de las cuestiones más polémicas en Estados Unidos que es la capacidad de integración (o asimilación) de los mexicanos (y los latinos) a ese país y el costo que representan en términos de acceso a servicios públicos, en especial educación y salud. Proyectos como las Plazas Comunitarias, las Ventanillas de Salud, la Semana Binacional de Salud y la Semana de Derechos Laborales, han crecido enormemente en los últimos años gracias a las relaciones que han logrado desarrollar los consulados con agencias socias en Estados Unidos (desde hospitales y escuelas hasta centros correccionales, clínicas comunitarias, universidades, grupos religiosos, organizaciones de migrantes, grupos filantrópicos, oficinas y funcionarios de gobierno federales, estatales y locales en Estados Unidos, organizaciones latinas y gobiernos de otros países, en particular latinoamericanos).

Por ejemplo, por medio de la colaboración entre el Instituto para la Educación de los Adultos (INEA), el IME, los consulados, y agencias socias en Estados Unidos (desde escuelas públicas hasta iglesias) las Plazas Comunitarias ofrecen la posibilidad para que los mexicanos de edad adulta en Estados Unidos terminen su primaria y secundaria, e incluso el bachillerato y la universidad, y obtengan un certificado de México. Además de darles oportunidades para obtener conocimiento y capacidades que les permitan tener acceso a mejores empleos, los migrantes que participan en estos programas reportan que les ayudan a mejorar su autoestima, mejorar su relación con sus hijos y poder apoyarlos en su desempeño escolar, y tener una interacción más positiva con el sistema escolar estadunidense y otras instituciones de ese país, en parte, por el hecho de que un gran número de Plazas están vinculadas o incluso localizadas dentro de estas instituciones, lo cual permite que se familiaricen con estos espacios y su personal.

 

Las Plazas no sólo ofrecen el certificado de estudios de la SEP, que a muchas personas les sirve como identificación oficial para poder tramitar un pasaporte o una matrícula consular en el consulado, sino que también ofrecen clases de inglés, computación o cursos para obtener el certificado de GED como equivalencia de un certificado de preparatoria, entre otros cursos. En este último punto, las Plazas han cumplido una función no planteada originalmente dentro de los objetivos del programa, pero que ha resultado fundamental en el contexto del proceso de acción diferida ya que uno de los requisitos para los solicitantes es haber terminado o estar cursando la preparatoria. Así, el acceso a los programas de GED (en inglés y español) que ofrecen varias de las Plazas cumple una función importante en este proceso de regularización del estatus migratorio de quienes son elegibles y podría tener un impacto aún mayor en el contexto de una reforma migratoria integral o un DREAM Act que tenga requisitos similares u otros como la aprobación de un examen de inglés. 

En futuras entregas analizaré otros ejemplos de programas del IME en las áreas de educación, salud, desarrollo de liderazgos y educación financiera que han tenido logros importantes e incluso han sido un modelo para otros países pero que naturalmente pueden fortalecerse y crecer con un nuevo enfoque. Por ahora, con este breve esbozo de lo que ha sido y puede ser el IME, tres áreas en donde considero que debería enfocarse una nueva administración del IME serían:

"¿Cuál será el papel del IME en este nuevo contexto?"

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Comentarios (4)

Mostrando 4 comentarios.

Buen recuento de una institución que inició mucho antes de su fecha oficial de 10 años. Creo que la revisión que haces muestra la relevancia que el propio estado ha dado, desde los años 80´s, a la comunidad mexicana en Estados Unidos. Creo sin embargo, que el papel, excesivamente festivo cultural e incluso contenedor de un aparticipación política más audaz y menos a nivel meramente consultivo, debe cambiar. Esto no toca solo al IME, sino a todo un rediseño que permita que efectivamente los ciudadanos mexicanos radicados en el extranero ejerzan sus derechos políticso sin que necesariamente tengan el embudo del CCIME que es limitado en número y en capacidad de incidencia real. 

Me gusta el enfoque que muestra que más bien lo que hay que hacer desde la nueva dirección del IME es revisar que se ha hecho, sin falsos triunfalismos, pero reconociendo que se ha hecho y mucho, en un periodo de enormes conflictos en la relación con Estados Unidos y no por México, sino por la dificil circunstancia que  marcó el 11 de septiembre aquel. Retomar así, lo que ya funciona pero dar pasos agigantados porque el potencial, la riqueza, la creatividad y las ganas de participar desbordan cualquier intento de  solo plantear programas filantrópicos y amistosos. Mucho por hacer, la renovación siempre ayuda para airar la casa, nomas que no deje que el tolvaner se meta.

Seguiremos este proceso con emoción y vigilancia ciudadana. Felicidades por tu aportación siempre valiosa.

Alexandra,

Primero que nada, un saludo y aunque suene trillado con los mejores deseos para este año que inicia.

Que reconfortante es encontrar tu artículo, después de tanta lectura entre linea de notas sobre el "nuevo liderazgo del IME" o como quiera que terminará denominandose, que solo te deja una desesperanza y mayor frustación, desde la instauración del CCIME y su continuidad sin límite reelección.

Coincido en mucho de lo que ahi expresas, que puedo añadir, más de quince años atendiendo asuntos comunitarios, viendo crecer un programa que efectivamente ha tratado de solventar los rezagos o diria mejor los olvidos de los millones de mexicanos que viven de este lado y que enfrentan múltiples retos y problemas a diario, no obstante a la existencia de la red consular y de los programas que promueve el IME.

Cada sexenio o incluso en cada cambio de administración o de un Titular en los consulados, sufrimos lo mismo, porque México no alienta la continuidad y el reconocimiento de logros, me recuerda a los dentistas que jamás expresará que la amalgama anterior fue todo un éxito.  Sin embargo, en el caso particular de los comentarios expresados por el futuro ahora denominado "nuevo lider del IME", sobrepasan por mucho todo lo anteriormente comentado acerca del programa, es una lástima que durante la campaña no se acerco a alguno de los consulados, en especial en California para escuchar o mas bien palpar la labor de un consulado y el papel de asuntos comunitarios con la inmensa comunidad mexicana de estas regiones.

Si bien es cierto que el programa  - como lo mencionas - y como lo reconocemos a diario, tiene dbilidades, fallas, pero en general a través de su existencia ha acumulado muchos logros, especificamente en el área de salud y educación.

No deseo ahondar más, sino invitar a que, los multiples agentes involucrados en este programa, incluyendo los que estamos directamente encargados de la difusión y desarrollado del mismo, opinen y expresen y hasta defiendan los logros, sin cerrarse por supuesto a la nuevas aportaciones y cambios que beneficien y no entorpezcan o maquillen la realidad del connacional dentro de Estados Unidos.

Felicidades por tu artículo y quedo a la espera impaciente de tus nuevas entregas, fue un gusto conocerce en NY, pero mas seguir sabiendo de ti y sobre todo de tus aportaciones, te mando un gran abrazo

Lourdes Chavez

 

 

 

 

 

 

 

Hola Alejandra,

 

Felicidades por tu artículo. Considero que a diez años del IME tenemos una red de redes de liderazgos comunitarios y un sistema de información para estos liderazgos (Jornadas, Lazos, etc.) Este debe ser un instrumento fundamental para el escenario en ciernes.

 

Creo que deberías incluir en tu reflexión la reforma al decreto del IME que se dió con muy poca o nula difusión hace un para de años. Ahora se incluye la mención a la integración de las comunidades de origen.  Esto lleva a que como institución gubernamental de vinculación con la Diáspora mexicana, el IME deba re evaluar sus programas y servicios. 

 

Lo que es sin duda interesante, es que los 10 años del IME se cumplen en un momento clave en México y EuA, por lo que se debe abrir un debate académico, político y con los liderazgos comunitarios sobre cómo hacer mejores políticas públicas para la Diáspora y si se debe hacer con el mismo marco institucional que tenemos con el IME.

 

Felicidades por dar ese priemr paso y abrir el debate!

 

Saludos!

 

José

 

Estimado José,

Muchas gracias por tus amables comentarios y tu lectura.

El tema de la reforma al decreto en noviembre de 2011 me parece interesantísimo y muy importante, y me gustaría explorarlo más a fondo en una próxima entrega. El decreto reformado que ahora incluye dentro de los objetivos del IME la idea de: "fomentar su integración en las sociedades en las que residen y se desenvuelven", está disponible en la página del IME (http://www.ime.gob.mx/images/stories/ime/decreto_reformado.pdf) pero como bien dices, hubo poca difusión. Si tienes más información que me puedas compartir al respecto del proceso de reforma y cualquier otra información, te lo agradeceré mucho. 

Te mando muchos saludos y espero continuar el intercambio de ideas sobre estos temas. 

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