Un espacio para adentrarse en los pormenores de la industria fílmica, explorar sus múltiples expresiones y descubrir resonancias con otras artes.
David Yates y las últimas cuatro películas de Potter
Por Daniel Krauze

Desde hace un par de años he escrito y editado varios textos que intentan responder una pregunta: ¿qué le falta a Harry Potter? Más allá de sus ventas astronómicas, de su abultadísima taquilla, de sus insoslayables méritos como producto de entretenimiento masivo, siempre he tenido la impresión de que los libros y películas de Harry Potter, como historias de fantasía, como mitos, se quedan cortos. He especulado que quizás el problema viene de la premisa inicial, de la edad del protagonista (¿cómo puede hacerle frente al más malo de los magos un chico de 17 años?) y que la ejecución de las cintas tampoco ayuda (jamás han encontrado el tono adecuado; han cambiado de directores como yo cambio de calcetines; intentan darle cohesión a una trama episódica). Mientras tanto, esta revista, también, ha postulado otras teorías: Harry debía morir al final; el desenlace de Rowling es condescendiente y empalagoso; el epílogo es anticlimático.
No hay mucho que agregar después de ver la octava y última película. Sin embargo, antes de cerrar el telón, me atrevo a arrojar una última hipótesis sobre la tibieza de, por lo menos, las últimas cuatro cintas.
Habiendo visto la serie entera, puedo afirmar que la tercera y cuarta película son, sin duda, las mejores de la saga. Como ya se ha dicho en otros medios, Alfonso Cuarón es, en tantos sentidos, el responsable del éxito de la serie en cine. A pesar de haber recaudado menos que cualquier otra cinta del joven mago miope, su película, Harry Potter and the Prisoner of Azkaban, marca el instante en el que la producción comenzó a tomar riesgos. Al correr a un mero traductor de la trama de Rowling para contratar a un artista que se atrevió a reinterpretar el universo de Hogwarts, el equipo detrás de Potter ganó independencia frente a la fuente original mientras intentaba, por primera vez, crear una adaptación que filtrara, a través de la sensibilidad de un director hecho y derecho, la narrativa de los libros. El resultado es una película que se ve y se siente completamente distinta a sus predecesoras. La cinta de Cuarón se despide de la aburrida limpieza que introdujo Chris Columbus al proceso, y le da la bienvenida a una paleta cromática nebulosa, invernal, oscura. Los villanos, por primera vez, brincan la frontera infantil y se permiten ser macabros y desagradables. La cuarta adaptación, dirigida por el británico Mike Newell, es, en mi opinión, la mejor de todas. Partiendo de un mejor libro que el tercero (más activo y tenebroso, con un final estremecedor), Harry Potter and the Goblet of Fire no sólo respeta la reinterpretación de Cuarón sino que es, por mucho, la cinta que mejor retrata el temperamento adolescente de sus protagonistas, y, también, la más divertida de la saga. Además, la película de Newell es genuinamente terrorífica. La secuencia en la que Voldemort reencarna luce por su carácter ominoso y porque se permite entrar al terreno de lo grotesco (ese feto entrando a la olla sigue siendo la mejor imagen de la serie).
Tras la cuarta adaptación se anunció que David Yates, veterano de series de televisión británicas, se sentaría en la silla del director. Y después de ver sus cuatro esfuerzos consecutivos podemos hacer una crítica informada.
Vamos, primero, con lo bueno. Las cuatro películas finales tienen una atmósfera que se ve aún mejor lograda que la de Cuarón. No hay secuencia que ocurra en un lugar que desentone o que luzca plano y hecho a la ligera. Las bóvedas de Gringotts, imaginadas por Columbus como una ridícula montaña rusa de Disneylandia, aparecen en la octava película como hermanas de las cavernas de Moria: sombrías, silenciosas e inmensas. El Ministry of Magic, y sus muchos platós secundarios, es, en la quinta y séptima cinta, impresionante. Y la cueva a la que entran Dumbledore y Harry, en la que encuentran el pendiente, es torva y gélida. Asimismo, Yates es un solvente director de actores. Bajo su tutela, Daniel Radcliffe, quien interpreta a Harry, creció como histrión, mientras que el resto del elenco, desde los chicos de Hogwarts hasta la centena de venerados actores británicos que redondean la producción, rara vez da un registro falso. Gary Oldman, Jim Broadbent y Alan Rickman son, en particular, lo más sobresaliente de la saga, y los tres dieron sus mejores –o sus únicas- actuaciones en las cintas que dirigió Yates.
Ahora, lo malo. A diferencia de Cuarón y Newell, Yates da la impresión de ser un director arrítmico. Si me permiten establecer un paralelo, pensemos en las películas de Hollywood como canciones de pop. Como en un sencillo de Lady Gaga, el éxito de una cinta palomera gravita en torno a la capacidad del cantante o el director para manejar dos cosas: la esperanza y el hambre del escucha/espectador. Las películas de verano, como las canciones digeribles, deben saber lo que quiere el público (ese coro; ese clímax) y debe saber cuándo lo quieren, cuándo dárselo y cómo dárselo. Un coro que entra sin mayor anticipación, impaciente, que no espera a ser necesitado es, por más pegajoso que sea, poco efectivo. La calma (la estrofa; las secuencias con mucho diálogo) debe dosificarse: necesitamos la oscuridad para apreciar la luz, necesitamos de tranquilidad para que la turbulencia –de un requinto; de una batalla- nos estremezca. Esas son las reglas, y son parte importantísima del arsenal de un buen director palomero. Bien editada y ensamblada, la calma previa al clímax causa angustia, manos sudorosas sobre el respaldo… nervios. Y Yates sufre, al mismo tiempo, de impaciencia y de apatía. Es un director que no tiene empacho en pedirle a sus actores que hablen en un perpetuo ralentí (como Bill Nighy en la séptima o como Rickman en la octava) y, por otra parte, parece siempre tener prisa de dar por iniciada la secuencia climática.
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Comentarios (8)
Llegué unos meses tarde para comentar, pero no está de más. Estoy de acuerdo con el artículo, "El Prisionero de Azkabhan", que fue criticada por muchos malinchistas que conozco, es, en mi opinión, lo más artístico y de calidad que se podrá ver en Harry Potter y es que, pienso que el problema no son las películas en sí, el problema es la historia de Harry Potter, el problema es J.K. Rowlin, que no se atrevió a llevar más allá a sus personajes, este miedo es justificado, cualquiera se opondría a perder millones, así que lo más sencillo es que la trama continúe de manera lineal, que los personajes apenas maduren; el colmo es el final cursilón donde todos quedan con su respectiva parejita (romances tipo Crepúsculo donde todos se quedan con su primer amor para la eternidad, algo irreal y telenovelezco a más no poder). Ahora bien, ¿cuál es la historia de Harry Potter?, simple: Harry es mago, Voldemort mató a sus padres, Voldemort revive y quiere matar a Harry, Harry finalmente lo vence...esperen, ¿no pasa esto desde la primer película????, me refiero a que, toda la saga de Harry se puede resumir en su primer libro: "la piedra filosofal", la saga de Harry Potter no es más que "La Pierdra filosofal" en 7 extensos volúmenes. Ahora bien, La piedra filosofal se publicó en 1997, estoy suponiendo que los lectores serían de más o menos 10 años, lo que quiere decir que en 2007 los lectores fieles de Harry tendrían 20 años...¿no es acaso Harry Potter una historia demasiado infantilizada para alguien que tiene 20 años??? Lo tratan como literatura infantil, preccisamente porque Rowlin no se quiso arriesgar, para Rowlin arriesgarse fue simplemente matar personajes a diestra y siniestra, pero no hacer madurar a los personajes. Por último y como algo solamente personal, quiero decir que odio la pareja que hacern Hermione y Ron, es demasiado dispareja; detestable el hecho de que Severus Snape viviera tooooda su vida obsesionado con la madre de Harry, esto más que un héroe romántico lo hace ver como un loco perdedor sin carácter; en la película, pésima la actuación de la chica que hace de Ginny, es una especie de Kirsten Stewart, sin emociones, se despide de Harry con un beso tan poco apasionado que bien podría ser el mismo beso que le da a su hermano cuando se despiden. He dicho.
Solo quiero aclarar que, para mí, en la cuarta película, cambiaron la esencia de muchos personajes. Por eso, no estoy de acuerdo cuando en el artículo dicen que la tercera y la cuarta parte son las mejores de la saga. Tampoco me gustó el "moquete" que se dieron Voldemort y Harry en la última película, más bien me causó risa de tan tonta que fue la escena.
A muchos nos dejo un amargo e insatisfecho sabor de boca las ultimas adaptaciones de HP, lamentablemente la mercadotecnia es su mejor aliada que las enaltece como obras maravillosas; creo que cuando leemos la historia original y podemos adentrarnos en cada escena o en los personajes "como si estubieramos sumergidos en un pensadero" (que por cierto cambiaba de forma en cada película) nos creamos experiencias muy profundas y las adaptaciones del cine solo deberían de ayudarnos a darle rostro y matiz a los personajes de JKR.
Personalmente nunca me hubiera imaginado a un Gary Oldman como Sirius o a una Hermione tan coqueta (muy a su estilo de raton de biblioteca), etc. estos actores nos han dado cuerpo y alma para soñar y hacer las propias adaptaciones en nuestra imaginación donde si podremos llorar a moco tendido (como decia la abuela) en el funeral de Albus.
Mi sincera gratitud a los actores que me han dejado una imagen para soñar.
Totalmente deacuerdo, la sexta película fue un fracaso total!!! le falto mucho que explicar, si no leiste los libros ni entendiste y si los leiste quedaste insatisfecho! osea!! los Gaunt y la pelea final , que le pasa a yates????? osea!! y me callo muy mal que quemaran la casa de los weasley una escena que se pudieron haber ahorrado, mi parte favorita del libro es el capítulo del sepulcro blanco , es conmovedor y muy bonito y yates? se limito a levantar las varitas para quitar la marca tenebrosa -.-! osea como???, la película 7 parte 2 puedo decir que me agrado por las actuaciones , pero en realidad la pelea me la imaginaba diferente, y mas la final Harry contra Voldemort así no lo describio Rowling en sus libros, y como Neville mata a Nagini lo pusieron muy dramatico siendo que en el libro de un momento para otro la mato y enfrente de Voldemort! y se pudo haber ahorrado la escena de la camara de los secretos que en el libro la mensionaron como extra y pudo haber contado la historia de Ravenclaw que nadie supo por que fue con la fantasma y para terminar perdoneme pero harry nucna sintio la rpesencia de los horrocruxes el ni sabia que onda, solo sabia que era uno de cada casa!! y de hay atino! y encontro la diadema de Ravenclaw por que la vio en el libro 6 (cosa que le fallo a yates) ensima de un busto de un señor pelon enseguida de donde dejo el libro del principe meztiso aaa pero yates queria meter el amor -.- ODIE con todas las palabras la pelicula 6! e dicho!
LA ULTIMA PELICULA CARECE DE ESE IMPACTO QUE NOS DEJA EL LIBRO, SOBRE TODO EN LA BATALLA DE HOWARTS Y LA MUERTE DE VOLDEMORT. DEL LIBRO ME QUEDO CON DOS COSAS DE LAS CUALES NO ESTÁN EN LA PELICULA: LA MUERTE DE SNAPE Y SUS RECUERDOS EN EL PENSADERO, ASÍ COMO LA BATALLA FINAL. NO SÉ SI ESTÉN DE ACUERDO PERO EL HECHO DE QUE VOLDEMORT CONJURE UN AVADA KEDAVRA Y HARRY UN EXPELLIARMUS NOS DEJA VER QUE HARRY, EN REALIDAD NUNCA ASESINÓ Y QUE NO ERAN NECESARIAS LOS CONJUROS MORTALES PARA PODER ACABAR CON VOLDEMORT. UN SIMPLE HECHIZO DEFENSIVO, MÁS EL PODER PROPIO DE LA VARITA, ASÍ DE SIMPLE. ESTOY DE ACUERDO, LA MEJOR CINTA ES LA TERCERA. PORQUE METE A LAS PELICULAS AL AMBIENTE CREADO POR ROWLING Y LO SACA DEL CIRCO LUMINOSO CREADO POR COLUMBUS. SIN DUDA, LA PELICULA SIETE ES ABURRIDA, TEDIOSA. SOLO TIENE UNA O DOS ESCENAS QUE VALEN LA PENA, ADEMAS DE QUE OMITE SUBTRAMAS COMO LA DE LA VIDA DE DUMBLEDORE, GREGOROVICH Y GRINDEWALD. COMO OCURRIÓ EN LA PELICULA DEL PRINCIPE MESTIZO CON LA HISTORIA DE LOS GAUNT, QUE EXPLICA EL ANILLO / HORROCRUX.... MAL, MUY MAL QUE LOS HAYAN ELIMINADO DE LA ZAGA FILMICA
Gran texto, Daniel. Yo lo resumiría como un "lindo final, pero no un digno desenlace". Saludos!
Totalmente de acuerdo. La ultima cinta de Harry Potter me pareció solo un trámite. No fue lo que muchos esperaban.
Saludos.
De acuerdo contigo en casi todos los puntos. Excepto en lo que dices que la cuarta es la mejor de la saga. Me pasó algo curioso con esa película. Cuando la vi en el cine me pareció muy divertida y entretenida, pero una vez la volví a ver en la comodidad de mi casa en DVD, me pareció tremendamente aburrida y aún me lo parece. Además que tanto la novela, como la película me parece totalmente intrascendente, excepto por el final claro, unas cuantas páginas y unos cuantos minutos respectivamente. Que conveniente que ahora existe un legendario torneo para poder desarrollar todo un libro. La escritora se sacó muchos argumentos de la manga que usó como pretextos para elaborar su historia en general: torneos legendarios, profecías, magias más poderosas que otras magias, y reglas mágicas también, etc. Igual, lo que quiero decir con la cuarta película, es que toda me parece un pretexto para contar el final,,,, un plan bastante complicado para que Harry tome la copa del torneo,,,, cuando el ojo Moody en cualquier momento pudo haber tomado a Harry y teletransportarse al cementerio de la escena final. Por otro lado, me gustó el toque inglés que le dio Newell a esta cuarta entrega, la puesta en escena, la escenografía, los encuadres e incluso algo en los personajes.
En cuanto a las dirigidas por Yates, me parecen buenas adaptaciones y para mí, el error de Yates fue no tratar de mejorarlas. Si en algo fallaba el libro, en eso mismo falló la película.
El quinto libro, todo el peso de la trama cae sobre la profesora culéis (que no recuerdo su nombre). Igual la película. La historia avanza poco mientras ves a los chicos batallar con ella y entrenarse ellos mismos. Ahora, me pareció entretenida, pasé un rato agradable y si la vuelvo a ver me quedo con la misma sensación. El final me gustó, buen climax, con Voldemort y Dumbledore en una pelea pareja y espectacular, a mí me gustó. Tengo amigos que odian esa pelea porque dicen que en el libro Dumbledore era claramente superior en la batalla. No recuerdo bien esa secuencia en el libro, pero si es así, me quedo con la batalla con la película que creo le da más coherencia a la historia y la hace más emocionante.
La sexta película, es la peor sin duda, pero igual es el peor libro. Tanto la trama del libro como de la película se basa en las relaciones amorosas de los adolescentes. Y con eso escribe un libro de no se cuantas páginas y Yates hace una películas de 2 horas y pico. Jk Rowling sabe escribir sobre magia, pero no sobre adolescentes y Yates no se preocupó por mejorar eso. Yates cometió el error de omitir ciertas escenas relacionadas a los recuerdos de Voldemort joven (que la hubieran hecho más interesante mas no creo que más entretenida) y por supuesto omitió la batalla en el castillo, que así como tú me hubiera gustado verla al menos de fondo, pero ni siquiera eso. Y la muerte de Dumbledore.... que bueno que no hizo la escena del funeral,,, estaba de más, tienes que pensar en el metraje de la película y lo que realmente importa,,,, no me pareció un sacrilegio que la omitiera como piensan muchos de mis amigos. Por cierto, la secuencia de la cueva me gustó mucho.....
La séptima, 50-50. Una muy entretenida primera mitad, con buenas secuenacias , buen ritmo, muy diferente a todas las otras películas. La segunda mitad de la película, excepto por la excelente animación de los tres hermanos, me pareció aburridísima, mal planeada, apresurada y lenta al mismo tiempo O.O jejeje,,, y sobretodo con uno de los finales más anticlimáticos que he visto, creo que se entiende un poco esto último, ya que la historia continúa y es cortada abruptamente, pero igual la secuencia final en la mansión Malfoy es de verguenza ajena.
Y la octava y última, la neta, sí me gustó, me entretuvo y pasé un buen rato, así podría describir toda la sensación que me provoca esta saga, más no me emocionó, nunca me tuvo al filo de la butaca. Y si echas en falta escenas más emotivas, como ciertas muertes, hay algo que debes de tomar en cuenta, y es algo que en lo personal me gustó,,,,,, todo, todo (bueno, casi casi todo), tanto en los libros como en las películas está visto a través de los ojos de Harry. Toda batalla, destrucción, muerte, alegrías etc, están vistos desde la perspectiva de Harry, es por ello que amí en lo personal no me molestó no ver una muerte emotiva o épica de Remus y Tonks, o la de George (o fue Fred?),,,, aunque tal vez tengas razón y tales escenas hubieran ayudado a la película en conjunto,,, pues otras escenas eran de risa, como la muerte de Bellatrix y cada escena de Neville.
El final sí, un tanto anticlímax,, igual el libro.... aunque sean diferentes lenguajes,, así me lo parecieron ambas, anticlimáticos.
En cuanto a la tercera película, sí, es mi favorita. Las dos primeras, pues muy infantiles, aunque a la segunda le tengo cierto cariño, será que la historia es bastante autoconclusiva y me parece un tanto detectivesca, serán cosas mías pero me gusta.
Bueno, ya la hice muy larga (sin albur),, y espero que lo de arriba tenga algo de sentido.
Saludos!!!
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