La jaula abierta. El blog de Roger Bartra

Detalles de la entrada: ¿Octavio Paz vs. Cosío Villegas?

29 de Agosto


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¿Octavio Paz vs. Cosío Villegas?

OCTAVIO PAZ Y COSÍO VILLEGAS POLEMIZAN

Octavio Paz amaba la discusión. Era un polemista incisivo, hábil y duro. Las polémicas más conocidas lo enfrentaron a intelectuales de izquierda. Uno de los enfrentamientos más comentados fue con Carlos Monsiváis en 1978, a propósito de la izquierda mexicana. Allí Paz calificó a Monsiváis de no ser “un hombre de ideas, sino de ocurrencias”. Lo que no es tan conocido es que Paz toma prestada esta expresión de Manuel Azaña.

En la época en que Ortega y Gasset publicó en un diario su famoso ensayo España invertebrada (1920) y lanzó la Revista de Occidente (1923), Azaña reaccionó muy críticamente contra el filósofo, quien habría despertado grandes expectativas como “genio tutelar” de su generación, pero se habría quedado en “revistero de salones”. Azaña hizo estas anotaciones privadas en su Cuadernillo de apuntes y allí añadió una cruel caracterización que se hizo famosa cuando se publicaron mucho después en México los apuntes en sus Obras completas, en los años sesenta. Azaña escribió allí: “Una cosa es pensar; otra cosa tener ocurrencias; Ortega enhebra ocurrencias”.

Otra polémica, poco conocida, es la que confrontó a Paz con Daniel Cosío Villegas. Me enteré de esta discusión gracias al director de la Revista de la Universidad de México, mi amigo Ignacio Solares, durante una conversación en un programa de TV-UNAM donde comentó la rudeza de esta confrontación. Octavio Paz publicó en julio de 1964, en dicha revista universitaria, un ensayo sobre Luis Cernuda, a quien admiró siempre como el mejor poeta de su generación. En una nota al pie Paz escribió: “El Colegio de México, o más bien Alfonso Reyes, le dio [a Cernuda] una beca que le permitió escribir sus estudios sobre poesía española contemporánea; a la muerte de Reyes, el nuevo director lo despidió, sin mucha ceremonia”.

Resulta que el “nuevo director” era nada menos que el historiador Daniel Cosío Villegas, quien se indignó por la nota. Envió una carta al director de la Revista de la Universidad de México, Jaime García Terrés, que se publicó en octubre de 1964. Después de burlarse por la coma innecesaria entre las palabras “despidió” y “sin”, explica el error de Paz y señala que el propio Cernuda se despidió del Colegio en agosto de 1961 para irse como profesor visitante a una universidad de los Estados Unidos. Pero Cosío no se detuvo aquí: quiso investigar las causas que habían inducido a Paz a quejarse. “Queda la tarea –escribe Cosío– de aclarar por qué don Octavio Paz ha cometido este error. En primer lugar, claro, por su absoluta irresponsabilidad. Luego, la confianza de que si uno es suficientemente discreto para aludir a una persona sin nombrarla, la acusación no será rectificada y producirá su efecto venenoso. En seguida está la vanidad patológica de Octavio Paz: no sólo se considera a sí mismo el más excelso poeta y el más profundo ensayista del orbe, sino que en este ensayo se pinta como el único hombre en la tierra que supo entender y apreciar a Luis Cernuda”.

No quedan las cosas en este punto ya candente. Cosío aprieta un poco más la soga: “Pero hay una tercera razón más concreta que explica la gaffe de don Octavio. Su naturaleza es tal, sin embargo, que si yo fuera él, me pondría inmediatamente en manos de un psiquiatra, pues Paz “proyectó” en don Luis Cernuda una experiencia personal suya”. Y a continuación Cosío explica cómo y por qué le suspendió en 1954 a Paz una beca de 600 pesos mensuales que cobraba desde 1954: el Colegio era pobre y Paz ganaba un sueldo muy elevado de diez mil pesos. La beca del Colegio, pues, apenas le serviría al poeta para sus cigarrillos y era innecesaria.

Obviamente, Paz se enojó. Envió una carta (publicada en el mismo número de la revista), donde aclaraba que su intención no era atacar ni delatar: “me propuse ilustrar con dos ejemplos la actitud de los intelectuales ante los artistas”. Atribuye el incidente a un equívoco: “Cernuda creyó que con frías y correctas maneras burocráticas, se le quería despedir y se alejó voluntariamente”. Pero también Paz quiso buscar los motivos personales: “No es un misterio que el señor Cosío Villegas, por afectación anglicista o inclinación natural, es un témpano en el trato con sus semejantes y que ha hecho de la impertinencia y el desdén, ya que no un estilo, un hábito. Cernuda tenía fama de susceptible; Cosío Villegas la tiene de intratable: todo se explica”.

Después de asombrarse por la exageración en el monto atribuido a sus ingresos y por el celo en descubrir sus gastos en tabaco, sugiere que la doble vocación (Catón y Torquemada) del historiador sería mejor empleada en alguna sección de investigaciones de la Dirección de Impuestos. Para terminar, Octavio Paz coloca una banderilla: “A pesar de su crítica de los extremos y extremismos hispanoamericanos, el señor Cosío Villegas es un hombre desmesurado. Esa índole extremosa lo ha llevado a acometer grandes y desinteresadas empresas; pero tiene el defecto de poner la misma pasión descomunal en las cosas pequeñas. Su carta es un ejemplo de cómo la pequeñez también puede ser desmesurada”.

No es este el lugar para hacer la anatomía de este enredo ni explicar la larga enemistad entre Cosío y Paz. Esa es una tarea para los excelentes biógrafos de los contendientes, mis amigos Enrique Krauze y Enrico Mario Santí. Sirva aquí este recuento para recordar que muchas veces los debates entre intelectuales rezuman una agresividad que obedece al uso de caracterizaciones personales ofensivas. Es mejor el debate de hechos e ideas que la critica al contendiente por la naturaleza de su persona. Es preferible no manchar los argumentos con ataques ad hominem.

Pero la historia no termina aquí. Octavio Paz, doce años después, dio otra vuelta de tuerca, pero esta vez para aflojarla. En abril de1976, a la muerte de Cosío Villegas, Paz publicó en la revista Vuelta un ensayo donde recorre la obra del historiador, repasa con agudeza sus ideas sobre México, las enmienda y las completa (“Las ilusiones y las convicciones”, que ahora forma parte de El ogro filantrópico). Exalta en Cosío la rectitud de su conducta, su inteligencia, su ironía y su lealtad con los demás y consigo mismo. “Nosotros procuraremos –escribe Paz– ser fieles a su memoria siendo fieles a su ejemplo: defenderemos siempre la libertad y la independencia de los escritores”. Pero Cosío ya no estaba para escuchar cómo su contendiente rendía las armas con generosidad.

comentarios:

Comentario de: Ignacio Chávez L [Visitante]
Leí esos textos tiempo ha, los de Paz y el furibundo de Cosío Villegas. Qué desmesurado hombre es aquel, le dice Paz, que se detiene hasta en explicar la regla gramatical que hace superflua una coma condenable… cuando el corpus de la discusión es muy otro. En esa edición de Revista de la Universidad se reproducen los poemas de García Terrés escritos (dictados a su esposa Celia) bajo los efectos de los hongos alucinógenos recién ingeridos (David Huerta mencionó esos poemas en Letras Libres por Semana Santa de 2000, cuando escribió sobre el opio y citó la misma línea que recuerdo de ellos. “la cifra básica del universo”. Ojo David, no dejar de leer The Doors of Perception, de AHuxley. Tomas Henry Huxley, ojo Roger, decía a su vez: ciencia que adopta un credo, se suicida.). García Terrés siguió el tema y una generación después trajo a Gordon Wasson y el Fondo de Cultura Económica publicó El Camino de Eleusis. La presentación la hizo, entre otros, Fernando Benítez, también un interesado en los “enteogénicos”. Enteogénicos = que generan a Dios dentro de mí. El hombre ha recurrido a esas sustancias buscando a Dios, pero sólo ha logrado hacer emerger a sus demonios internos, sentenció Benítez. García Terrés escribió en Vuelta un texto llamado Alucinógenos en Eleusis (¿1978-80?). Releería a Paz y Cosío Villegas, pero presté esa revista a sabiendas de que no me sería devuelta. Bueno es saber la fecha –octubre de 1964- para hallarla en una hemeroteca....
29 de Agosto
Comentario de: Benjamin Araujo [Visitante]
Me parece excelente el comentario de Roger Bartra; sobre todo porque tiene la virtud de colocarse justo en el equilibrio que corresponde, sin tomar partido. ¿Quién podría negar los méritos de Paz o de Cossió Villegas? Nadie. Así como ninguno podría aseverar, a menos que haya enloquecido por alguna fiebre ideológica (o política), que ambos estén libres de culpas pero, en todo caso son mayores sus méritos que sus excesos o faltas.
Un saludo fraternal a Roger Bartra porque ha sido muy oportuno el asunto para invitar a leer (o releer) a uno y al otro. Gracias.
30 de Agosto
Comentario de: Omar Alí Silva Alvarez [Visitante]
Interesante al menos la labor de contrapuntear de Roger Bartra, pero va siendo hora de dejar atrás los ensayos-loas, el preciosismo en la redacción que sólo muestra un lado de un creador espectacular como Paz. Octavio Paz es un prosista y poeta admirable, pero me quedo con la convicción de qué equivocado estaba, por redundar en el ejemplo de Paz y ahora de Bartra, Manuel Azaña respecto Ortega. Ortega y Gasset permeó, Azaña acaso es rescatado por la generosa didáctica paciana, que lo cita en una polémica dónde Paz no lleva delantera a Carlos Monsiváis. Dice Bartra: “”No es este el lugar para hacer la anatomía de este enredo ni explicar la larga enemistad entre Cosío y Paz. Esa es una tarea para los excelentes biógrafos de los contendientes, mis amigos Enrique Krauze y Enrico Mario Santí.” Tiene razón a medias: a medias. Claro que sí ha lugar a explicarlo. Es curioso por qué Bartra no se adentra en la polémica entre Paz y Monsiváis de 1978 por ejemplo. Y me quedo con la duda de por qué Bartra en ese contexto muy suyo, recrea y apoya así tramposamente su aserto absurdo y falso de que a Paz se le conoce más por sus polémicas fortísimas con intelectuales de izquierda. Y es que, como no queriendo, pero sí (discúlpese la vulgar expresión), Roger Bartra infiere dos cuestiones no menores: 1. Paz no fue, no es (ni tantito ni nada), intelectual de o a la izquierda. 2. Cosío Villegas sí, dado lo presenta en su ensayo así. Caray, ¿y si fueron algo así como outsiders intelectuales? ¿Y si acaso se salieron con la suya? (Pese y pésele a apologistas y presuntos herederos de sus legados intelectuales). Igual dudo que a ambos, ya muertos, les parezca en algo cómo los clasifica Bartra. Al menos pensando en los subjetivos matices, fabulosos, deliciosos, de sus obras. En donde creo no hay lugar a una tajante clasificación ideologizante, como la que nos presenta estereotipadamente Bartra. Qué más decir. Es lugar común que los ‘grandes’ se equivocan.. a veces en grande, Fromm, Illich, Ortega y claro que Paz como todo humano se equivocaron por mezclar nombres. Decía que me parece que Bartra tiene razón a medias: también dudo que Enrique Krauze y Enrico Mario Santí resulten excelentes biógrafos de Paz y Cosío Villegas, (‘coma) por supuesto..
30 de Agosto
Comentario de: roberto urzúa [Visitante]
Bien. Cuando existe un acercamiento a las lecturas y personajes, como en el caso de cada aludidos, asumo dos conclusiones:
1. me declaro incompetente para barcarlos brevemente
2. es cautela la que caracteriza mi opinión

Sin embargo, abiertamente no niego la elegancia empleada (naturalmente) para entablar un diálogo abierto con las ideas a partir de una falacia, la cual considero un recurso útil para que se de pié a lógicas positivas..

SALUDOS
31 de Agosto
Comentario de: Ramón Peña Melche [Visitante]
Es interesante, muy interesante, saber de una polémica entre dos de los grandes titanes del intelecto. Humanos, profundamente humanos, pero al final grandes hombres. A ambos los admiro y los respeto.
31 de Agosto
Comentario de: Carlos G. Villarreal Victorio [Visitante]
Siempre es muy interesante que se escriba para recordar sobre los enfrentamientos de estos dos ilustres mexicanos dedicados a las letras .En hora buena.
31 de Agosto
Comentario de: Augusto [Visitante]
bueno estos temas polemicos de peleas entre intelectuales me parece fascinante ya que es como admirar una partida entre dos maestros ajedrecistas...recuerden de aqui pueden salir frases detonantes, actitudes elevadas a su limite, es una gran corespondencia y hasta en esto aprendemos algo...digo si lo tomamos como un ejercicio pedagogico
31 de Agosto
Comentario de: arturo montiel márquez [Visitante]
palabras, palabras y más palabras, inteligente, , ingenuo, quizá; pero muy bueno, Don octavio
31 de Agosto
Comentario de: Eduardo Herrera G [Visitante]
Desconocía el episodio. Qué agudeza para la polémica y qué nobleza de Paz, al despedirse de Cossío Villegas.( Me sobra alguna coma ? )
01 de Septiembre
Comentario de: Alfonso Lopez-Morales [Visitante]
Nunca he celebrado ese amor de Octavio Paz por la discusion, al menos no en este contexto. Si he de enumerar sus aportaciones en orden de importancia, sus discusiones y debates con los intelectuales ocuparian sin duda el ultimo lugar en la lista. Sin embargo tenemos que admitir que la polemica fue siempre parte de su personalidad y suprimir este aspecto a la hora de hablar de Paz no es solo imposible, sino poco recomendable. Volviendo al punto senalado en un principio, debo decir que me parece innecesario que el "mas excelso poeta y el mas profundo ensayista del orbe" se haya tomado el tiempo en participar en estas confrontaciones.
01 de Septiembre
Comentario de: Fernando García Ramírez [Visitante]
En un artículo de Enrique Krauze ("Por el camino de Paz", Reforma 13 de marzo de 1994), se lee este apunte: "Daniel Cosío Villegas, San Angel, hacia 1975: Me gustaba escribir mi ´Compuerta¨en Plural. Después de un pleito antiguo, nos hemos acercado Paz y yo. ¿Conoce usted a Zaid? Debe ser gordo, un poco como Reyes. Curiosa revista, llena de apellidos polcaos impronunciables: Milosz, Jackobson, Kolakowski, absurdo, ¿no cree?". Murieron, pues, reconciliados.
06 de Septiembre
Comentario de: malita [Visitante]
Simplemente tomo partido por Don Daniel, su nobleza como el propio Paz le describe aunque fuese tarde, da para mucho, sólo que su obra no es tan glamorosa como la de un nóbel.
07 de Septiembre
Comentario de: José Noé Mijangos Cruz [Visitante]
Supe de cierto distanciamiento que se dio entre Paz y Cossío Villegas. Algunos documentos ha publicado El Colegio de México sobre su historia, y sus autores si mal no recuerdo: Josefina Zoraida Vásquez y Antonio Alatorre, han encontrado el motivo de esta rencilla en becas que el generoso Alfonso Reyes otorgó entre otros a Octavio Paz, Juan José Arreola y Jorge Ibargüengoitia, entre otros, miembros del entonces Centro de Estudios Filológicos. Como dato curioso, Vuelta conserva otra disputa entre Antonio Alatorre y Jorge Ibargüengoitia, sobre el desdén que mostró el novelista a la relectura que ensayaba frente a sus alumnos el filólogo, sobre obras ibargüentianas. Volviendo a Paz y el subsidio que le entregaba el Colmex, "sin justificar el trabajo para el cual Cossío Villegas reclamaba el informe respectivo o al menos la justificación que permitiera salvar el estipendio", Cossío dejó siempre presente que esas becas estaban de más en personajes poco serios con los reclamos administrativos, a lo que siempre respondió por escrito Paz que sus ensayos como por ejemplo "El arco y la lira", justificaban en demasía la investigación pedida por Cossío. Si hay que encontrar en esta disputa a un ganador, me quedo con Alfonso Reyes, por que si él no existiera, el humor de dos grandes como Paz y Cossío, nunca se hubiera reflejado en una confrontación que linda en lo humano, pues muestra el “antropos” de la intelectualidad.
15 de Septiembre
Comentario de: Cirilo Bonestruca (España) [Visitante]
Es tan evidente lo que se concluye de tal hecho que el texto de Bartra no me es indispensable. Todos, sin poder evitarlo, recurrimos a acusaciones y a ataques, a ofensas personales, porque algo del enemigo nos desagrada. Así sucedió entre Paz y Cosío. Para mí el pensamiento de Cosío es muy secundario. Me ayuda mucho más leer a Prieto.
Ver secretos en lo más elemental es un vicio de quien trabaja con el pensamiento. Tan simple es concluir que Cosío se equivocó al quitar las becas a Paz, Zambrano, Cardoza... Desde luego, Cosío vale por su actividad, su empresa, más que por su pensamiento. Sus volúmenes de Historia son irrelevantes.
29 de Septiembre
Comentario de: German Solis [Visitante]
Excelente nota. A ver cuando hace una sobre las relaciones de Paz y Cardoza y Aragón. Saludos
04 de Octubre
Comentario de: Julio Martínez [Visitante]
Más allá de los temas, tal vez insustanciales, sobre los que polemizaron Cosio y Paz, sería de mucho interés que se analizaran los enfoques, las visiones y los hallazgos de ambos en un tema que compartieron, cada uno por su lado: la mexicanidad
06 de Octubre
Comentario de: Fernando González [Visitante]
Creo que ambos fueron grandes constructores. Cosío Villegas, un gran fundador preocupado siempre por la situación de su país; Paz, un ensayista de primer orden y poeta desnudo. Estas contiendas enriquecen la vida de las ideas.
16 de Octubre
Comentario de: david ortega quiterio [Visitante]
me llena de gusto saber que dos grades escritores que admiro como intelectuales y su ideologia hayan tenido este tipo de direrencia
02 de Noviembre
Comentario de: José Luis Olvera Rojas [Visitante]
La polémica es un ejercicio excelente para encontrar motivo de agudas reflexiones y máxime si se trata de ilustres pensadores los topícos uy la zagacidad tienen el punto fino de tocar firbrar senbles con elocuencia y discreto resquemor que mordas o lessivo no deja de ser genial y admirable. Mi agradecimiento por compartir forma tan discreta la alusión de peculiaridades personales de los aludidos. y el permitir este espacio para la manisfestar opiniones da lugar a otros a hacer extensivo el qua hacer del pensamiento vuelto expresión.
15 de Diciembre
Comentario de: José Luis Cardona Estrada [Visitante]
Escribo muy tarde un breve comentario al texto de Roger Bartra, marcado por la cualidad de la mesura. El artículo de Octavio Paz al que se refiere seguramente apareció en Plural, pues Vuelta empezó a circular hasta diciembre de 1976. Subrayo: bien por recuperar un texto en el que Paz demuestra que la generosidad también formó parte de su extraordinaria personalidad.
26 de Enero
Comentario de: Alberto Muñoz [Visitante]
Interesante, hubiera sido bueno haber leido tambien un debate Octavio Paz Vs. edmundo O´ Gorman, tengo entendido que porsu formación de abogado y de filosofo Edmundo era super incisivo y dialectico con sus adversarios.

Saludos
20 de Marzo

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