En la última entrada de su blog comenta Aurelio Asiain una pasmosa coincidencia: que la traducción de un famoso haiku de Matsuo Bashô que firma Salvador Mendiola coincida, letra por letra, con la versión que firmó Octavio Paz en 1957, en Sendas de Oku:
Este camino
ya nadie lo recorre,
salvo el crepúsculo.
(La versión del Sr. Mendiola -que agrega una coma inepta- dice:
Este camino,
ya nadie lo recorre,
salvo el crepúsculo)
Cuando Aurelio echó de menos la firma de Paz -narra en su blog- el Sr. Mendiola le argumentó haber “traducido del japonés” su propia versión y sostuvo que “todo ser humano es digno de todas las palabras y las ideas; todas son nuestras, ninguna es de alguien”. Bueno, sí, aunque hay quienes acomodan las palabras de cierta manera y piensan de cierta manera con ellas, y luego las firman con dignidad y... Es como decir que, como todos somos dueños de las notas musicales, todos somos Debussy.
Para ilustrar la imposibilidad de llegar a la misma traducción, es interesante asomarse al mismo haiku en otros idiomas. Google arroja estos resultados en inglés:
On this road/ where nobody else travels/ autumn nightfall.
All along this road/ not a single soul/ – only autumn evening comes.
Along this way,/ no travellers./ Dusk in autumn.
My way/ – no-one on the road/ and it’s autumn, getting dark.
Y estos otros en francés:
Ce chemin/ personne ne le prend/ que le couchant d'automne.
Ce chemin/ seule la pénombre d’automne/ l’emprunte encore.
Ce chemin-ci/ n’est emprunté par personne/ ce soir d’automne.
El mismo poema, siempre distinto por virtud (o defecto) del traductor.
Pero más que con las notas musicales, la analogía debe ser con el ajedrez: todos somos dueños de los cuadrados y del blanco y el negro; también de los 64 escaques y hasta de las 32 piezas… pero todos no somos Bobby Fisher. Las posibilidades de que dos traductores del mismo haiku lleguen exactamente a las mismas palabras, sintaxis e ideas son tan remotas como que una partida de ajedrez profesional repitiese exactamente todos los movimientos que otra, y en el mismo tiempo.
Es conjeturable, pero no es posible.

El poeta Matsuo Bashô (en Hiraizumi)
Esta vereda¡Ni pa' reintegro!
ya nadie la camina,
salvo el ocaso.
La coma inepta (estupendo calificativo, maestro), la percibo como prueba del plagio; como el manoseo a la escena del crimen. [énfasis añadido en "la percibo"]Creo que queda claro que sólo traté de compartir -con el titular y visitantes del blog- una sensación que no pretende ser "lección" ni nada que aprender y que sí da lugar a demostrar la mala leche de quien ahora -al sacarla de contexto con su habitual omisión de términos- pretende ridiculizarla.
¿Y cuando escribes "pre-hoc" y "post hoc" te adoras?No, señor Evenflo: me basta que me adore usted. Gracias por divertirme con su sesuda sentencia de que no se puede decir "viceversa", sino "lo contrario". Le sugiero que, con su enorme y persuasiva autoridad lingüística, vaya a comunicarle su edicto a la Real Academia, que hace sinónimos viceversa y lo contrario en su primera acepción. Gracias mil también por sus vistosas VERSALES (ERA MUY OBVIO), porque -obviamente- eso quiere decir versal, ¿no? Cuando escupe lo de patético, ¿no le escurre un hilillo de sangre de una de las comisuras labiales? Sólo pregunto: hay que cuidar y cuidarse la lengua...
Le sugiero que, con su enorme y persuasiva autoridad lingüística, vaya a comunicarle su edicto a la Real Academia, que hace sinónimos viceversa y lo contrario en su primera acepción.
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