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Detalles de la entrada: Bolaño fever

16 de Diciembre


Categorías: Libros, Literatura

Bolaño fever

Fui por mi ejemplar de la nueva traducción al inglés de 2666, casi demasiado tarde, a la mítica librería Book Culture -que para los viejos sigue y seguirá siendo Labyrinth. 2666 salió a la venta hace apenas un mes y, aunque hace un año y medio pocas personas en Estados Unidos habían oído hablar de su autor, el libro estaba en una estantería de la sección de bestsellers, junto a la reimpresión ene mil de War and Peace. La cajera, a quien envidio profundamente porque ella tiene un 50% de descuento en libros y el resto de los mortales no, me dijo “Bolaño fever, hey?”, cuando me entregó la copia número 103 vendida este mes.

En Book Culture, Bolaño ha vendido más que la pan caliente y Premio Nobel Toni Morrison, y más que el Audacity of Hope de Barak Obama. Y si Book Culture no es un buen termómetro de Nueva York porque es la librería del micromundo de la comunidad intelectual de Columbia University, sólo hace falta asomarse a las mesas de novedades de Barnes & Noble o revisar la lista de los mejores libros del 2008 según el New York Times. Resulta sorprendente, por lo demás, repasar las listas de estos “10 Best” de años anteriores: en 2007 aparece otra vez Bolaño, con la traducción de Los detectives salvajes; en 2003, está la traducción de Vivir para contarla de García Márquez; y después de eso, no figura un solo escritor de lengua hispana hasta 1993. Sin ser un bestseller de aquellas repudiables listas de Amazon y Barnes & Noble, Bolaño se colocó definitivamente en el canon internacional, cuyos headquarters, evidentemente, están en este país.

Esta clase de fenómenos comerciales hacen pensar –aunque puede que haya un dejo de paranoia en esto- que si son exactamente las mismas leyes inexorables las que rigen el mercado internacional de alimentos que las que rigen el mercado global de libros, entonces Bolaño vendría a ser como el chocolate Tin Larín de esta historia. En esa misma lógica: el primer mundo importa la materia prima que le entrega el tercer mundo; luego, ellos aprenden a manufacturarla mejor en la lustrosa maquinaria de, por ejemplo, Nestlé o Farrar, Straus and Giroux; y al final, nos devuelven un chocolate o un Bolaño mejor empacadito, más cotizado, y definitivamente más insípido.

Pero claro, esa es una tremenda simplificación de alguien que entiende poco del mercado de chocolates y de libros. Además, ni Bolaño es materia prima ni Anagrama pertenece al tercer mundo. Si reparo en esto es simplemente porque me parece que lo que está sucediendo con la figura de Bolaño es sintomático, antes que nada, de la cultura literaria estadounidense: el marketing de un mito.

Ilustrativa de esta cultura literaria, por ejemplo, fue la noche en que el escritor Frank Goldman y Natasha Wimmer, la excelente traductora de Bolaño para FSG, presentaron el libro en Idlewild Books. Después de una muy buena presentación de Goldman y Wimmer, la mayoría de las preguntas del público no fueron mucho más allá de “¿Es verdad que Bolaño consumía heroína?” y “¿Ustedes eran amigos de Bolaño?, ¿nos pueden contar más acerca de la relación que tenía con su mujer?” Hay, ciertamente, un no sé qué muy cándido en el público lector de Estados Unidos, sobre todo comparado con el tono petit burocrático de ciertas presentaciones de libros en América Latina. Pero esa obsesión por encontrar explicaciones en el mito de la personalidad, esa fijación por canonizar la figura antes que interesarse por la obra, es un rasgo de una cultura literaria sobre el cual se debe reflexionar más atentamente. En fin, que los lectores de este blog saquen sus propias conclusiones.

¿De dónde salió este hombre? Esa parece ser la pregunta en boca de los miles de nuevos lectores gringos de Bolaño. El escritor y crítico Jonathan Lethem anota, en su polémica reseña del New York Times, que Bolaño se convirtió en una figura “talismánica” de la noche a la mañana. Y es cierto -al menos aquí lo es. Pasaron casi diez años antes de que Farrar Straus and Giroux tradujera y publicara The Savage Detectives (2007) y, aunque la excepcional editora de New Directions había fichado a Bolaño unos años atrás con la publicación de los títulos By Night in Chile (2003) y Distant Star (2004), y ya en 2005 se escribían algunas reseñas donde se comenzaba a gestar el mito del escritor, no fue sino hasta la aparición de The Savage Detectives que comenzaron a hacerse visibles los síntomas definitivos de esta pandemia. Desde hace algunos meses brotan y vuelven a brotar -ámpulas extrañas- las leyendas de Bolaño el “exiliado”, el “heroinómano”, el “guerrillero”, y hasta “la reencarnación de Rockdrigo”, como apuntaba Carmen Boullosa en un acertado texto, publicado el pasado abril en esta misma revista.

En tanto síntoma de la cultura que más influencia tiene sobre nosotros, una pregunta a la que estamos obligados es cómo incidirá esta “Bolaño fever” en el mundo de la literatura en español y, si acaso, qué puertas puede abrir para la narrativa hispana en el mundo. Tal vez ninguna. Es posible que ninguna estela acompañe el meteorito de Bolaño. Quizá sea porque soy incapaz de un tipo de razonamiento que no sea binario y elemental pero, pensando en los efectos del fenómeno Bolaño, veo sólo dos panoramas posibles a mediano plazo: el bueno y el malo.

El malo: Bolaño se vuelve un agregado más a las filas de los “marginales exitosos” del Canon Global de Escritores del Tercer Mundo, y pasado mañana se empiezan a escribir cien tesis doctorales del tipo “Roberto Bolaño: el exilio, la frontera y la subalternidad”. Pronto, una serie de conferencias en Harvard sobre Bolaño, Rushdie y Roy. Así, en diez años -si no antes- lo empezamos a odiar porque habrá dejado a todos bailando con la más fea, y estaremos empachados de que cada vez que se pronuncien las palabras “literatura latinoamericana” en el mundo anglosajón, el término esté unívocamente asociado a un solo autor.

El bueno: Bolaño, en efecto, acaba de dar el brochazo definitivo en el mural incipiente de una nueva narrativa hispana internacional. Y aunque él no es, por supuesto, el primer escritor publicado en inglés que ya está lejísimos del Boom, desde el punto de vista de las mayorías lectoras, Bolaño sí parece ser quien termina definitivamente con la era de las alegorías nacionales y el empalago del realismo mágico. Las reseñas de 2666, al menos, no lo colocan en relación con casi ningún escritor latinoamericano de la generación anterior, salvo por el paralelo trazado repetidamente con Borges -que sobre todo se debe, me temo, a la ahora archicitada declaración de Ignacio Echevarría: “Los Detectives Salvajes es el tipo de novela que Borges hubiera aceptado escribir.” Fuera de eso, los críticos estadounidenses distancian a Bolaño del Boom y de sus deplorables secuelas (basta pensar en los nombres Allende y Esquivel para sentir las arcadas). En fin, los críticos gringos ven en Bolaño a un escritor más cerca de los beatniks y más “pop-savvy”, y quizás esto sea para bien. La analogía es de Lethem: Bolaño es a García Márquez, Vargas Llosa o Fuentes, lo que Foster Wallace es a Mailer, Updike o Roth.

En este sentido, el fenómeno Bolaño puede abrir las puertas a una nueva recepción de América Latina en el mercado de las publicaciones en inglés. Y en este mundo posible, casas editoriales como New Directions, que se han distinguido siempre por hacer apuestas acertadas –fueron ellos, nada menos, los responsables de dar a conocer, recientemente, a Sebald, Marías, Tabucchi, y al mismo Bolaño en este reacio y monolingüe mercado-, podrían empezar a interesarse más por otras voces de Latinoamérica. ¿Wishful thinking? No, quizá sólo Bolaño fever.

- Valeria Luiselli

comentarios:

Comentario de: Alex Borges [Visitante]
Joder.

Primero, habrá que cambiar de tótem.


Segundo: a ver cuándo aprendemos a dejar de temer al marketing literario gringo y aprendemos un par de cosas de ellos. Son capaces de vender más Bolaño en EU en dos años, que lo que se ha vendido en toda hispanoamérica en los últimos diez.
16 de Diciembre
Comentario de: Bruno H. Piché [Visitante]
V.:

A mí el texto de J. Lethem me pareció un poquillo insulso, antes que polémico. Por qué tendría que ser más interesante la opinión de Goldman, digamos, que la de S. Sontag? En estos días más de uno se ha convertido en íntimo súbito de Bolaño, condición a la que sólo puede apelar un puñado de no más de cinco o seis. Es cierto que existe ese canon de tercermundistas globales y mundializados, susceptibles de ser analizados en tesis doctorales, pero (y aquí el "pero" es algo más que eso), no es lo mismo el autor de dos enloquecidas novelas como los Detectives o 2666 que las prositas minimalistas y espantapájaros de otros. También es cierto que en EUA el marketing antecede a la realidad, pero en el caso de Bolaño la discusión amerita poner el ojo en las claves que hacen de 2666, por ejemplo, una obra de interés para los gabachos. Yo sospecho como motivos la presencia soterrada de cierta literatura de frontera, de cierto Cormac McCarthy, pero también de cierta cosa muy europea que explica igualmente el éxito de Sebald, quien por cierto también fue adquirido en primera opción (haz de cuenta como si se tratara del precio futuro del arroz negociado en el Chicago Stock Exchange) por New Directions. Lo cual nos lleva a otra discusión, beyond marketing: qué tienen esos de ND que tienen tan buen ojo? Qué tienen ciertos lectores de EUA que con ND saben que nunca fallan?

Otro asunto, y que tiene que ver con la falsa polémica desatada en este espacio los días pasados (y digo falsa porque más de uno se disculpo cual AMLO o tía Cotorra de emitir su opinión): parece que, Bolaño se promovió desde una extraña y menos patética forma del tanato-marketing, a diferencia de los Fuentes (jóvenes y viejos) de este mundo.

BhP
16 de Diciembre
Comentario de: Daniel Saldaña París [Visitante]
Excelente texto, Valeria; ayuda mucho conocer la reacción gringa para entender más ángulos del fenómeno Bolaño.
Gracias y un saludo,
dsp.
16 de Diciembre
Comentario de: César [Visitante]
Sé que en este país hablar mal de Bolaño es tabú... Pero yo me atrevo a señalar que su novela Los detectives salvajes (que es la única que leí, no me dieron ganas de leer 2666) es entretenida y hasta tiene algunos pasajes más o menos notables (cuando se encuentra el tal Ulises Lima con Paz hay una atmósfera de simpatía, reconocimiento y derrota algo logrado), pero fuera de eso, no pasa de ser la anécdota sensacionalista e inverosímil de un adolescente bastante crecido... Dicen en la solapa que es la "novela que Borges hubiera escrito"... Bueno, no me imagino a Borges haciendo las primeras páginas de esta novela ni hablando de "guaguis", aunque tal vez sí a nuestro querido José Agustín en un momento chafa -como todo lo que ha escrito desde hace varios años.

Por lo demás, los trucos de Bolaño ni son originales ni nada parecido... Su idea de las entrevistas es curiosa, pero tampoco es para echar las campanas al vuelo (además, casi todos los entrevistados hablan igual)... Y lo peor llega en la parte final de la novela, donde los protagonistas son capaces de rastrear un dato en una hemeroteca en ¡una tarde!... Eso y la historia de una prostituta perseguida por un padrote y demás zarandajas hacen que la novela se caiga y sea bastante inverosímil... Pero en fin, con eso que ahora se dice que Bolaño es un genio...

Y no hablo de sus cuentos, porque esos sí son para echarlos a la hoguera (de las vanidades)...

En fin, si nadie se atreve ni aquí ni en ninguna parte (esperaba encontrar un análisis concienzudo de esta dizque obra maestra en Letras libres, pero aquí también cunde la fiebre por Bolaño), yo me atrevo a decirlo: la narrativa de Bolaño es simple, inverosímil, pedestre, medianamente entretenida, con una estructura también más o menos ingeniosa, pero nada más: una novela con anécdota sensacionalista y basta... Un caso de literatura light bastante pesado (vaya capacidad de extender una anécdota tan simple por tantas páginas sin decir cosa alguna) realizado por un escritor que sabe algo de su oficio (porque eso es lo que es para él escribir, un oficio).
17 de Diciembre
Comentario de: Liborio Líbero [Visitante]
Excelente texto Valeria; ayuda mucho a conocer... tus limitaciones analíticas:
...y al final, nos devuelven un chocolate o un Bolaño mejor empacadito, más cotizado, y definitivamente más insípido.
¿Cómo reconciliar eso con?
Natasha Wimmer, la excelente traductora de Bolaño para FSG...
¿Debemos concluir que Bolaño es insípido de origen?


Chula tu dicotomía:

Si el petate del muerto Bolaño es de utilidad para auxiliar a los zombies, en cuarto muertos vivientes en un limbo editorial, a penetrar el mercado norteamericano y adquirir vida cabal en el paraíso del consumo, qué bueno: una especie de compadrazgo de ultratumba.

Si los gringos no se interesan comercialmente por otro escritor latinoamericano (léase mexicano), y se obstinan en encumbrar sólo a Bolaño, es porque son unos oligofrénicos (me imagino que tus estudios en Columbia te impiden escribir culeros).

Nada tiene que ver la calidad individual; hagamos bola...

Como leía por ahí en cierto bestseller (Mt. 7: 15-16):
Guardaos de los falsos profetas, que vienen a vosotros con vestidos de ovejas, pero por dentro son lobos rapaces. Por sus frutos [ácidos] los conoceréis.


17 de Diciembre
Comentario de: Doug [Visitante]
Bueno, César, yo también espero un análisis más crítico de la obra de Bolaño, y no sólo el ¡ay, cómo les gusta a los gringos!, etc.

Sinceramente nunca he terminado un libro de Bolaño. He empezado, sí, los Detectives salvajes, pero luego de cincuenta páginas llegué a la conclusión de que era demasiado ñoño para mi gusto. Not my cup of tea.

A lo mejor el equivocado soy yo.


Salud,

http://memoriafutura.net
17 de Diciembre
Comentario de: Sacramento Joe [Visitante]
¿AManecí amargo o este análisis de Bolaño es abrumadoramente simple (énfasis en el adverbio, please)?
17 de Diciembre
Comentario de: David Miklos [Visitante]
Bolaño fever, indeed. No sé cómo se lea la traducción de 2666 al inglés: quizá le hayan dado una podada de paja y hayan corregido las tantas pifias del mamotreto original en español (la edición de Anagrama es infame), uno de los libros cuya lectura más he padecido. Los detectives salvajes, de acuerdo: un libro distinto, entretenido, desmarcado del boom. Pero no mucho más que eso. Pedestre, como dice César. El mejor Bolaño, a mi gusto, es del de algunos cuentos. Entiendo, eso sí, que sea una suerte de Hesse-José Agustín para los jóvenes latinoamericanos que se inician en la lectura. No entiendo bien cómo llegó, Bolaño, al mercado editorial anglosajón (el estadounidense es muy reticente a traducir obras de otras lenguas). Será suerte (pero una suerte que no cuenta), será un desliz mercadotécnico, será un fenómeno sobrevalorado como otros tantos. Eso sí, abrirá, esperemos, puertas a la traducción de mejores obras de autores latinoamericanos. Pero no puedo pensar, en este momento, en cuáles (y me adelanto a los habituales comentaristas de este blog, que tanto critican a la "generación" de autores nacidos en los setenta en México: ninguno de nosotros, probablemente). No pasa nada.
17 de Diciembre
Comentario de: Valeria Luiselli [Visitante]
BHP:

Lo “polémico” del artículo de Lethem no es apreciación mía. Por su “dicho sea de paso, Bolaño era heroinómano…” el artículo fue un asunto polémico, más allá de si a ti o a mí nos haya parecido digno de controversia. Lo triste es que la polémica gire alrededor de eso y no alrededor de la obra misma, y sobre todo de si merece o no la atención que está recibiendo.

Y sí, McCarthy parece ser la referencia que más hacen los gringos cuando hablan de Bolaño. Varias reseñas trazan el paralelo, y Bolaño lo leyó, de eso podemos estar seguros. Escribió, por cierto, una breve reseña sobre la traducción al español de Meridiano se sangre (está en Entre paréntesis).

17 de Diciembre
Comentario de: Valeria Luiselli [Visitante]
Hay que aprender a leer con más atención, estimado Liborio, si insistes en consagrarte como crítico de blog. Wimmer sí es una excelente traductora. Lo insípido viene del “marketing” del mito, no de la traducción de la obra. La chula dicotomía, por lo demás, es tuya y no mía. No es cuestión de culeros ni de compadres. Simplemente, en el mercado estadounidense se cree que no ha pasado nada en America Latina desde que se publicó Cien años de soledad. El fenómeno Bolaño puede poner otra vez las miras en la producción literaria latinoamericana, o bien, como suele suceder, Bolaño se incorpora a las filas de literatos del tercer mundo que los scholars utilizan como materia prima de sus reflexiones multicutli. Eso es todo.
17 de Diciembre
Comentario de: Jeremy Langer [Visitante]
No soy ningún fanático de Bolaño pero tratar a un escritor de "inverosímil" a estas alturas es una crítica un poco rancia. Si hay algo refrescante de Bolaño es su rechazo a la figura de escritor mandarín que tiene que escribir la "gran novela" sobre México, sobre la Revolución, sobre el 11 de Setiembre etc y logra este distanciamiento sin sacrificar ambición
Que a veces sea frívolo y hasta ingenuo es el precio que paga por esto pero tampoco es ningún escritor para adolescentes.
Sobre la recepción en EE.UU habría que ver "desde donde" se le esta leyendo, cuál es el "appeal". Ciertamente me parece ridícula la manera en que los gringos llegan a pensar en categorías tan absurdas como "literatura del tercer mundo" como si la India y Chile tuvieran algo que ver más allá de no ser países "desarrollados". Por eso habría que ver si se lee desde lo "éxotico" o si milagrosamente se está abordando a un escritor latinoamericano con algo de dignidad. Yo me mantengo escéptico
17 de Diciembre
Comentario de: José Abel Ramirez H [Visitante]
És curioso, como personas que se definen críticos literarios o léctores ocasionales, tienen el tupé de expresar, criterios absurdos sobre la óbra de Bolaños, o no lo han leído o no lo han entendido. Los detectives Salvajes es una obra de una densidad, a toda prueba,és un río crecido de prosa pujante, novedosa, con un caudál de imaginación audáz.Él ser reconocido en EEUU y traducido, nos llena de orgullo y soy de quienes laménta su fallecimiento. No traten de invadir su vida personal, disfruten o inténten aprender de su obra, que trasciende más, cada día que pasa.
17 de Diciembre
Comentario de: J. D. Victoria [Visitante]
Duele aceptarlo, pero "Los detectives salvajes" es TODAVÍA la mejor novela sobre México, por no llamar "mexicana", en varias décadas. Ciertamente, lo mejor de su trama se desarrolla FUERA de este país, a partir de la segunda parte, por lo que recomendaría a Doug que reiniciara su lectura trunca para que comience a deslumbrarse con el estilo de Bolaño que YA ha hecho escuela.

Inmediatamente después de "Los detectives..." está "2666". Este proyecto VERDADERAMENTE inconcluso que se nos ha vendido como su "obra maestra" recupera lo esencial del estilo bolañesco y planta una cruz en medio del desierto, con la novelización del conocido reportaje de Sergio González Rodríguez. Cinco apartados con cinco registros aparentemente distintos, como afluentes de un mismo río.

Y hablando en plata, lo que está vendiendo en EU es su muerte ¿prematura? y la presunta adicción a la heroína. Por supuesto, Vargas Llosa sigue escribiendo los mejores libros de Latinoamérica y la nueva generación de narradores promete bastante, siempre que no se dejen deslumbrar por la súbita celebridad. Además, recordemos que en EU tenemos infiltrados a Junot Díaz y Sandra Cisneros, entre otros.
17 de Diciembre
Comentario de: Mauricio Montiel Figueiras [Visitante]
Coincido con Valeria: la supuesta heroinomanía de Bolaño, sacada de alguna manga que a todas luces se encuentra en la cabeza de Jonathan Lethem, fue el único rasgo que hizo polémico el texto del New York Times, por lo demás una reseña bastante convencional y fiel reflejo de ese temblor exótico que los estadounidenses siguen -¿y seguirán?- sintiendo al enfrentarse con la literatura de "países en vías de desarrollo". En noviembre pasado tuve la oportunidad de participar en un encuentro bolañiano organizado por la Universidad de Georgetown, donde coincidí -entre otr@s invitad@s- con Natasha Wimmer, la excelente traductora al inglés de "Los detectives salvajes" y "2666". Me gustaría retomar algo de lo que dije en esa ocasión: uno de los mayores riesgos que se corre ahora al hablar de Bolaño -el propio Lethem no logró sortearlo del todo- es mitologizar en exceso su figura para concederle un aura de Jim Morrison literario. No dejo de creer que ensalzar la persona de cualquier escritor por encima de su obra es un error garrafal: los libros son lo que realmente importa, ya que ellos son los que van o no a pasar la prueba del tiempo. Y, en mi opinión, los libros de Bolaño -unos más, otros quizá menos- la pasarán, ya que rebasan con un amplio margen de ventaja la media de lo que se escribe en la actualidad, sea en Latinoamérica o en Tasmania, y eso es algo que hay que aquilatar y aun agradecer. Poder atestiguar la construcción paulatina de un clásico probable no es, creo, cosa de todos los días.
17 de Diciembre
Comentario de: Liborio Líbero [Visitante]
¿Qué tiene que ver el marketing del mito con lo que Bolaño escribió? ¿Es responsable Bolaño por la pericia o impericia de sus críticos? ¿El Tin Larín sabe mejor porque la publicidad lo dice? Prometo, Valeria, leer con mayor cuidado, si tú haces lo propio al reflexionar y escribir...
17 de Diciembre
Comentario de: Juan Antunez [Visitante]
Pa mi que la fama de Bolaño viene de cómo alimenta, de un madrazo, todo lo que a los gringos les fascina: lo exótico de Junot Díaz (el vistazo cómodo a una cultura que no es la suya); el peligro del rockstar hecho literato: un Kurt Cobain chileno, poeta y loco (para los gringos, las adicciones son el primer paso hacía ser un artista (torturado)); y luego está todo el asunto póstumo, donde más bien entra la cursilería norteamericana: "No le hicimos caso cuando estaba vivo, pero ahora declaramos que todo lo que escribió, hasta novelas de quinientos mil cuartillas insufribles como 2666, son genialidad destilada".
17 de Diciembre
Comentario de: FGonzalezS [Visitante]
Lo curioso de este asunto (de las novelas de Bolaño) es que siga produciendo este tipo de polémicas. Es cierto que el marketing del que ha sido objeto en E.E.U.U. es deplorable. ¿Pero no lo es también polemizar sobre ese marketing? Casi todos los que comentan sobre el asunto dicen que hay que volver sobre la obra literaria, que hay que analizarla. El verdadero problema es que no lo hacen. O que se quedan en generalidades que como mucho son opiniones adobadas por las bilis (o por la melaza, depende del caso). A mi modo de ver la obra literaria de Bolaño se defiende sola. Y se defenderá. Pero eso no es más que otra opinión.
Tal vez lo único relevante después de todo es que aún después de muerto Bolaño sigue sacudiendo el (por qué no escribirlo) gris panorama de las letras latinoamericanas.
18 de Diciembre
Comentario de: César [Visitante]
Lo dije desde el primer comentario... Hablar mal de Bolaño es tabú en México.

Últimamente he leído y escuchado varios comentarios de compañeros que critican ferozmente la obra de Gabriel García Márquez, de Vargas Llosa... Estos mismos compañeros consideran a Bolaño como uno de los más grandes escritores del mundo.

No soy quien para juzgar sus gustos literarios, pero me gustaría apuntar que sus loas a Bolaño han sido tan hiperbólicas como decir "es la novela de nuestra generación", "la más grande novela que he leído"...

Dice Jeremy Langer que Bolaño se libró de la idea de escribir la "gran novela"... Sinceramente su juicio me parece bastante prejuicioso... Si hubo alguien que no quiso escribir la "gran novela" fueron José Agustín en sus primeros libros (donde toca temas sencillos de manera amena, aunque no sean la gran cosa... mucho mejor que sus pésimas, y ridículas obras posteriores).

Por otra parte, afirmar que hablar de inverosimilitud hoy día es una crítica rancia me parece algo extraño... Me pregunto qué es lo que él entenderá por la verosimilitud en el discurso literario, pero voy a recordárselo de manera simple: es aquella cualidad del discurso literario donde el mundo creado en la obra sea coherente y autosuficiente de manera que el lector pueda ver ese mundo ficcional como algo creíble... No quiere decir que el mundo de la narración sea igual al que vemos todos los días (no existiría el género fantástico) ni que necesariamente se ajuste a los patrones lógicos de nuestra realidad, sino que, una vez establecido el mundo de la narración, éste sea coherente consigo mismo.

Así, en Los detectives salvajes, el mundo establecido es completamente realista, tanto que se lee casi como una crónica ficcionalizada de la realidad cultural de México y latinoamérica en los años setenta-ochenta. En fin, enmedio de esta puesta en escena hiperrealista aparecen cosas absolutamente inverosímiles y ridículas como eso de la prostitutas, la búsqueda de datos en la hemeroteca... Bueno, de ser una novela de adolescentes y simplona (pues lo que hicieron en su tiempo Agustín y Parménides García Saldaña tenía una chispa ausente en esta narración) y pretenciosa (no por su estructura, que es funcional, sino por los temas tocados; los grandes lectores de esta novela son los aspirantes a escritor que piensan que haciendo estupideces van a ser los grandes artistas) se convierte en una ridícula y muy pedestre -más todavía si se puede- novelilla negra...

A eso me refiero con lo de inverosimilitud... Y con eso mi pacto de lectura queda roto completamente... Simplemente no me trago lo que me dicen ahí... No concibo semejante grupo de anécdotas simplonas unidas por un tema tan ridículo...

Fuera de eso, acepto que la narrativa de Bolaño es entretenida (sus cuentos no, por lo menos los que he leído), bien escrita (sabe lo que es su oficio); distinta a lo que se dejaba ver más en la literatura hispanoaméricana... Aunque prefiero mil veces una buena novela de García Márquez -tiene muchas bastante chafas-: el arte no depende de épocas ni de modas... Bueno, una novela distinta, que sirve para pasar el rato, pero nada más... Y digo nada.

Por cierto, la comparación con los beats es injusta: Kerouac es un novelista descuidado en aspectos técnicos (algo que lo separa radicalmente de Bolaño, que hace de la técnica estructural uno de sus puntos fuertes), pero con una anécdota bien consolidada, fluida, coherente y verosímil (y alejada de los gustos pretenciosos de Bolaño que hace de la escena literaria -guácala- el centro de su narración). En lo único que medio se parecen (y en esto, Kerouac, heredero de Hemingway y Steinbeck lo supera por mucho) es en cierto músculo para la narrativa...

Para terminar, la novela de Bolaño es simple, poco imaginativa (su imaginación es propia del guionista de una mala película de los Almada, con todo y prostitutas perseguidas en una troca) y muy larga... Eso sí, sirve para pasar el rato si no tienes nada mejor qué hacer...

18 de Diciembre
Comentario de: César [Visitante]
Algo se me olvido en mi mensaje: nunca hay que confiar en un escritor que escribe para ganar concursos literarios; alguien que hace de la literatura la fuente de sus narraciones; alguien que hace del chisme literario el germen de toda su escritura... Novelista para anémicos, para prospectos a escritores, para snobs que a toda fuerza quieren ser poetas aunque no tengan ni pizca de talento (como Bolaño y todos sus cuates, incluyendo al insufrible "poeta" Mario Santiago, pésimo en todo lo que hacía). Escritor de moda y eso es todo...

Y no me salgan con que Borges era también un escritor que partía de la literatura: Borges transfiguraba cualquier anécdota en algo extraordinario mediante su prodigiosa imaginación... Algo muy distinto a lo que hace Bolaño (alguien se imagina seriamente a Borges escribiendo Los detectives salvajes o a Bolaño haciendo siquiera uno de los cuentos preciosistas y magníficos de Ficciones). No me meto ahora conm el grueso de la poesía de Borges para no herir susceptibilidades...
18 de Diciembre
Comentario de: Alex Borges [Visitante]
César:

Sería pertinente que nos ofrecieras un poco de tu obra crítica o poética, que debe ser fantástica, formal, bella... sublime.

Lo suficiente, con toda probabilidad, como para dar respaldo a las opiniones que aquí viertes.

El mundo entero espera con ansias: adelante!
18 de Diciembre
Comentario de: Liborio Líbero [Visitante]
¿Quién diantres dice, César, que hablar de Bolaño, o de cualquier escritor es tabú en México o en cualquier parte del mundo? Por otro lado, ¿herir susceptibilidades? ¿Con cosquilleantes joyas como eso de los juicios prejuiciosos?

El músculo narrativo, pero sobre todo el crítico, no es involuntario, como el del corazón y las tripas: no puede prescindir de un cerebro que lo mueva con agilidad...
18 de Diciembre
Comentario de: Jeremy Langer [Visitante]
Me parece aceptable la manera en que César define la verosimilitud. Aún así, no estoy del todo de acuerdo. No me parece que el criterio de la coherencia sea de mucho peso para juzgar a una obra. No veo ninguna objeción a que un escritor quiera plantear un "mundo narrativo" que sea incoherente e incluso ridículo. Es una práctica más bien común desde hace bastante tiempo como procedimiento "antirealista" por ponerlo de una forma. Y es que en esas , peripecias ridículas e inverosímiles también se insertan convenciones de género, que como todos sabemos son bastante esquemáticas. No veo nada objetable a la mezcla del realismo casi de "crónica" con estas convenciones.
A la acusación de argumento banal no le encuentro mucho peso, hagamos un paralelismo con el cine, Godard en sus primeras películas dependía de convenciones de género y argumentos bastante pedestres y eso no le impidió hacer grandes películas. Centrarse demasiado en que es o no es un argumento verosímil, o banal, o profundo,al fin de cuentas no puede llevar a nada muy fructífero. No creo que los "Detectives Salvajes" sea una "gran novela" ni nada de eso pero lo que se le puede criticar no tiene nada que ver con la coherencia o la verosimilitud, o la estructura. Las debilidades se las veo en cierta manera de abordar la literatura que me parecen un poco ingenuas (aunque sea deliberadamente) y cierta "autoglorificación" que puede ser irritante.
Sobre la recepción en EE.UU, pensándolo bien no veo de que "exoticismo" se podrían agarrar los lectores, creo que el "sabor local" de Bolaño dista mucho de lo que podría esperar un lector yanqui de García Márquez, por poner un ejemplo cliché. De nuevo, me intriga saber que están leyendo en Bolaño los gringos
18 de Diciembre
Comentario de: J. D. Victoria [Visitante]
¿Por qué Gustavo Sáinz no escribe en inglés? Renovaría dos que tres cosillas en la narrativa spanglish que ahora celebran los norteamericanos con un Pullitzer.

http://esteladefinnegan.blogspot.com/
18 de Diciembre
Comentario de: Vikram Dharma [Visitante]
Lo importante de esta entrada es la posiblidad que encuentra Luiseli en esta inmersión de Bolaño (un latinoamericano desde el 93) en los estantes de las librerías del país del norte. No sé por qué tanto alboroto. Por otro lado, Bolaño, hay que aceptarlo, es un autor que marca, sí, pero también pasa. Su lectura es impactante entre los 20 y 25 años, luego, uno se concentra en otras lecturas. Al final, el problema del marketing se lo echan a un muerto, que quizá ni habría publicado muchos de los libros que andan circulando. No sabemos, no conocemos al Bolaño en otras maduraciones. Nos casamos con este chileno irreverente que -hay que admitirlo- era encantador en sus páginas, pero luego no tanto.
Saludos, Luiseli.
18 de Diciembre
Comentario de: César [Visitante]
Perdón, mi querido Liborio... Mi poco desarrollado cerebro no alcanza a percibir ningún sentido en tus -aparentemente críticos- juicios a mis comentarios... Supongo que te burlas de lo de "juicios prejuiciosos" por la bastante torpe manera de escribir que tuve (debí escribir "críticas prejuiciosas")... Lo siento: no reviso estrictamente los mensajes que voy a escribir aquí, aunque supongo que nadie se va a escandalizar por un desliz semejante: después de todo, no les estoy vendiendo mis malos textos en Anagrama ni los estoy publicando... Para eso tendría que revisarlos algún tiempo. Claro que para revisar comentarios simplones como los tuyos, no hacen falta más de cinco minutos...

Y aprende algo de metáforas para entender un texto, que para eso sólo necesitas cierta capacidad analógica -no estoy escribiendo poesía- no sea tan obtuso...

Por favor, ataca mis argumentos, no mi estilo (ya lo dije en otra parte; este espacio es muy informal por lo que no reviso a conciencia mis comentarios; ello no obsta para por lo menos tener cierto sentido de la redacción). Gracias por señalarme mis errores...

Ah, don Alex Borges... No te mando nada mío porque no me considero escritor (y si lo fuera, no lo andaría divulgando; abomino del mundillo literario y toda la farsa que éste representa)... Eso no quiere decir que no pueda criticar una obra... Y no, no me lo tomo tan en serio, simplemente me gusta molestar a los fanáticos de escritores sobrevaluados -sobre todo si son vacas sagradas como este Bolaño... También considero que Borges como poeta no es muy bueno, que la poesía de Paz es muy mala durante el período que siguió a la publicación de Salamandra y antes del "Nocturno de San Ildefonso" -exceptuando algun poema de Ladera este-, que las novelas de Cortázar son lo más snob y mal escrito que he leído (al contrario de sus maravillosos cuentos)... Y muchas cosas más... O qué, ¿los que no son escritores no pueden criticar? Bueno... quizá algún día nos conozcamos -tal vez, uno nunca sabe hacia dónde lleva el destino- y quizá entonces te enseñe algo mío (si es que existe)... Por lo mientras, prefiero dejarlo ahí...

Para terminar, Jeremy, tus puntos son acertados, pero olvidas que este tipo de procedimientos también tienen una lógica y el pacto de lectura desde el principio atiende a esa lógica... Por ejemplo, la maravillosa Tres tristes tigres es un juego de formas y situaciones, pero desde el principio queda establecida de esa manera (aún así, prefiero La Habana para un Infante difunto, que deberían de leer muchos fanáticos de Bolaño para que vean lo que es tener gracia e ingenio)... No me extiendo aquí porque sería un apunte bastante largo, más bien un ensayo... (y ya ves que no se me da escribir aquí en computadora)... Además ya me dio flojera seguir hablando de Bolaño... Dejé a Hemingway a la mitad y reclama mi atención... Claro, después de que acabe Malcolm... Saludos.
18 de Diciembre
Comentario de: Ricardo Moreno [Visitante]
Les recomiendo este buen articulo sobre el contexto de Los Detectives Salvajes en relacion a la poesia latinoamericana desde los 20 a los 70. Esta en portugues y español:
http://sibila.com.br/batepro221minfrarrealista.html

Ademas una entrevista a Bolaño antes que fuera conocido, cuando nadie haia articulos sobre el ni menos tesis doctorales, etc

http://sibila.com.br/batepro219entrevistabolano.html

22 de Diciembre
Comentario de: Enrique Querejeta [Visitante]
Coincido con la mayor parte de las personas del block. Tuve una mala experiencia al emitir inocentemente algún comentario de Bolaño en una reunión de la logia del mezcal: dije que tal vez fuera notable para los gringos por su súbita muerte y por sus supuestas adicciones. No termine de expresar la idea cuando fui tildado de blasfemo e insensible.Creo que Los detectives salvajes son un buen ejemplo de idear algo novedoso. Sin embargo, si le hubiera omitido unas 200 páginas, el libro hubiera sido algo fuera de lo común. Se lee facíl y eso es parte del encanto; no creo que pueda compararse con algún libro de Kundera pero tampoco es un mal libro. Además, lo escribio sabiendo que tenia un problema hepático que lo terminaria matando: si hay tantas hojas es por la necesidad de expresarse antes de irse.
25 de Diciembre
Comentario de: Ambrosius de Königsberg [Visitante]
La verdad es que nunca he comprendido la frase de Echevarria. Como cita es impactante,pero hueca. A Borges Los detectives salvajes le hubiera horrorizado, como le ocurre al famoso César de esta tertulia. A mi Bolaño me fascina, pero me encanta tu cruzada contra el tótem sagrado. Me recuerda a mi batalla personal contra el insoportable Kundera.
29 de Diciembre
Comentario de: Ambrosius de Königsberg [Visitante]
A mi Bolaño me fascina, pero a la vez me divierte la cruzada de Carlos contra el tótem sagrado. Me recuerda a mi heroíca batalla diaria contra el insoportable Kundera.
Larga vida a las fobias.
29 de Diciembre
Comentario de: Rodrigo Arcalaus [Visitante]
Pienso que en este blog, falta y falta la respuesta evidente, Os alumbraré: Bolaño despertó tal euforia en los Estados Unidos por la razón de que su agente literario era el muy bien relacionado Andrew Wylie, y recordad, el éxito es mas un éxito de "culto" que un éxito a secas. Y es que en realidad los gringos no han sido nunca buenos lectores de la literatura extranjera. No supieron leer las grandes novelas del siglo, mientras Isabel Allende y Laura Esquivel merecieron tesis doctorales en muy prestigiosas universidades, y el punto: Si doctorandas literarias de tan alto rango no fueron capaces de juzgar la calidad de las obras antes citadas que podemos esperar del vulgo, aunque sea de "culto". La receta: Tres o cuatro reseñas clave (por ejemplo la de Susan Sontag) una buena campaña de marketing y la suficiencia de palancas ( Que sería, digamos, del boom, sin doña Carmen Balcells y el lucro de los editores de Barcelona) y sobre todo, una novela o muchas novelitas de facil digestión enarboladas por seudoleyendas de heroina y vida bohemia. Fast Food en estado puro.
Ahora lo del exotismo de los detectives salvajes: Hace 20 millones de mojados que México dejó de ser exótico para los gringos; La leyenda de un DF de boheme para pobres ya tiene hasta patente y uno de cada 10 estudiantes de la Columbia ya conoce a Carlos Monsivais. Y lo de la calidad literaria de Bolaño: Quiero pensar que la canonización es un chiste, como se que no lo es, demos una sugerencia: si tanto les gusta la parranda de adolecentes canonicen a Cortázar, hay mucho más de dónde agarrarse. Las novelas de Bolaño están llenas de los lugares comunes mas simplones de las letras de tecera división: no tiene nada que ver ni con Borges, ni con Garcia Márquez, aunque a veces les vuela la sintaxis, su estrella está mas cerca, digamos, de Jose Agustín y de Luis Gonzáles de Alba, de la literatura superficial que hoy es "global" y ayer fue "contestataria" y mañana será otra cosa. Adaptación al medio, ganas de glamour y ganas de fama. Lo bueno es que la literatura no es un certámen y que la gente puede y debe querer muchos libros sin señalar el mejor y el peor con el dedo. Ahora que si se trata de ser entrañables y profundos, agárrense un Tolstoi, eso caray, se llama profundidad.
30 de Diciembre
Comentario de: Diego Andrade [Visitante]
He tardado bastante tiempo en bajar el cursor de mi computadora para llegar a este sitio de opiniones. Queda claro que existe una efervescencia por un chileno heroinomano...
30 de Diciembre
Comentario de: Alma Karla Sandoval [Visitante]
Sean cautos, lean bien al autor de "Los detectives salvajes".

Coetzee no se equivoca: "Un clásico sobrevive todas las lecturas. Por eso, hasta las lectoras hostiles son bienvenidas. Así, la crítica se define por su necesidad de seguir interrogando a los clásicos. La crítica, sobre todo la más escéptica, es utilizada por los clásicos para seguir viviendo."

Roberto Bolaño conforma, junto con Ricardo Piglia, la pareja más importante de la literatura latinoamericana que desmarcándose por completo del "Boom", ya nos respresenta en todo el mundo.
Para mí, que es un alivio.

Tal vez una de las enseñanzas más profundas del chileno es que después de "Sobre héroes y tumbas" o "La invención de Morel", una novela que sólo se sostiene por el argumento difícilmente se queda. De ahí la importancia del cruce de voces y esa prosa a veces con púas que tan equivocadamente se relaciona con la de José Agustín.

Bolaño no es sólo un escritor para jóvenes que al leerlo sienten deseos de embarcarse en sus propias búsquedas literarias. Bolaño es de los pocos tejidos que se conectan con la gran literatura de finales de la modernidad, comienzos de lo que ha seguido y este post-post que destronó por su misma misma naturaleza informe la fragmentario posmoderno.

Autor global, sí. Pero también dialogante no sólo con Borges (sobre todo en "La literatura nazi en América). Por eso emitir un juicio sobre esta obra sin conocer "Estrella distante" o "Nocturno de Chile", resulta una barbaridad. En estas dos novelas cortas dan fe de la dictadura chilena que es decir exterminio y huida de universitarios e intelectuales opositores al poder.
Por eso los jóvenes se sienten aludidos, pero la cosas van más allá. En esa exploración del poder y sus mecanismos siniestros para detentar la vida de los otros es donde Bolaño se relaciona con el Círculo de Praga, ese grupo de escritores "contra los que nadie pudo ni podrá" (según Vila). Nos referimos a toda la promoción Checa y alemana que vio derrumbarse la Europa imperial. Desde Kakfa hasta Jelinek.

Nos encontramos entonces frente a un autor mucho más serio de lo que se quiere reconocer. Es verdad que el humor y la levedad con que Bolaño aborda su vehículo literario desconcierta. Incluso puede decepcionar a los lectores que demandan otros desgarramientos o estéticas preconcebidas desde una perenne visión de mundo "aristocratizada" desde un Starbucks.

Lo que ellos no saben es que debajo del rasgo "shandy" o "ligth" del chileno está el tesoro que los iniciados sí encuentran. No me refiero a los consumidores gringos que compran ahora a Bolaño y quien sabe si lo lean. Tampoco a los muchachos que siguen a Mario Santiago (perdonen, pero sí era un poeta serio); mucho menos a la crítica mediocre ni a la laureada. POr iniciado quiero decir ejecutante. Un lector interpreta y por ello es capaz de reconocer la intención con que los autores escriben o componen sus obras. Quien ejecuta no se deja llevar por la primera intención ni lo que lee una revista. Parte de su gusto, por supuesto, pero en ocasiones la bendita curiosidad le gana y es capaz de reconocer en otras firmas el centro de una propuesta.

Bolaño, con o sin fiebres, fue un poeta inquietante (lean "Los perros románticos") y, nos guste o no, uno de los más grandes narradores lationamericanos que hablan sobre nosotros. Nunca voy a decir "gloria a Roberto" porque a él eso le daría risa y luego rabia. Discutiré con su obra, claro, a sabiendas que es invencible.
04 de Enero
Comentario de: César [Visitante]
Bueno Alma karla, al parecer tu "invencible" Bolaño es algo increíblemente cercano a tu corazón -y según tú, a la literatura de todos los tiempos. No soy quién para juzgar tus gustos ni tus análisis (aunque, ay, contigo me doy cuenta de que la muerte del arte glorioso -recuerda a Hegel- es un hecho: ahora todo es una interpretación), sólo quiero decirte que mis críticas son tan sólo una diversión. No me lo tomo tan en serio: simplemente quiero contribuir al derrumbe de un monigote, becerro de oro o lo que sea... No dudo que pronto Bolaño será reemplazado por el nuevo ídolo en turno y sus libros volverán a dormir el sueño del polvo en los anaqueles. ¿Alguien recuerda ya al tan afamado Xavier Velasco y sus folletines?

Ah, Ambrosius, gracias por tu apoyo. No entiendo tu gusto por Bolaño, pero entiendo que es algo subjetivo -por lo menos no dices que es invencible y que ves en él algo que los demás no. Por mi parte no he leído a Kundera, pero el título de su novela "La insoportable levedad del ser" siempre me ha causado resquemor... Aún así, no puedo decir nada más.
05 de Enero
Comentario de: Maité Iracheta [Visitante]
Me acuso de haber sido muy impuntual para llegar a mi hora de leer 2666: soy mexicana, lo siento. Empecé apenas hace una semana y ahora no puedo parar; estoy a trescientas páginas de terminarlo. Si hubiera sido puntual a esta cita, postergada injustificadamente, a estas alturas estaría releyendo el último libro de Bolaño por tercera o cuarta vez. Hasta la setecientos y pico es una novela extraordinaria. Estoy de acuerdo con Valeria respecto a la fiebre del marketing gringo: vivo en Nueva York (estudié en Columbia y para mí, como para Valeria, la librería seguirá siendo "Labyrinth" también) he leído las reseñas del Times, NY Review of Books, New Yorker (donde además publicaron un par de cuentos en el 2008), creo hasta la del Time Out, si hubo. A la pregunta "De dónde salió este hombre?" la respuesta es DE SU MUERTE. Es el elemento clave para explicar la fiebre de Bolaño en Gabacho que no hay pasar por alto: Roberto Bolaño está muerto. Dejó de ser parte de la competencia entre los vivos de su gremio, se le puede elevar a celebridad intelectual sin riesgos ni condiciones --de ahí que las reseñas sean de una generosidad casi hecha a ciegas. Esto no quiere decir que no sean atinadas, yo soy una entusiasta de Bolaño y toditas las apruebo. Falta, sin embargo, discutir más sobre el contenido, la estructura, su estrategia empleada, ese omnipresente afán de búsqueda -leit motif que es en sí mismo un insuperable acierto. De eso carece la fiebre hasta ahora. Tal vez cuando baje y todos hayamos terminado de leerlo.
07 de Enero
Comentario de: hugh thomas [Visitante]
Yo que soy chileno-mexicano y que he vivido mas de la mitad de mi vida en México y que soy un ávido lector, de literatura chilena y de la misma generación que Bolaño (me presento por eso de exorcizar primero las fobias nacionalistas, tan irremediablemente justificadas a priori en este querido México) ¿debería "defender" a Bolaño?

Bolaño no me gusta, me parece un escritor pretencioso y complejo en un lugar donde la complejidad no ayuda. Pero esa es solamente mi opinión. Después de todo millones de personas ven películas de Hollywood que a mi me parecen simplemente una basura.

Es difícil la crítica, la lectura debería ser un asunto de gusto. ¿Se puede "proyectar" a un escritor muerto mediáticamente en una época en la cual los libros están en retirada? No lo sé.

Ahora lamentarse del éxito de Bolaño porque es el éxito "equivocado de un latinoamericano". Tampoco me convence. Todo eso me huele a envidia y complejos de inferioridad. Si a los gringos les gusta yo no tengo problema. En lo personal sigo leyendo a Volpi, otro "odiado por ser bonito", pero vivo y mexicano. No deben haber cánones ni garantías en la literatura, después de todo, como dice el propio Volpi se trata de mentiras. No se olviden de eso.
07 de Enero
Comentario de: carmelo [Visitante]
Lei con mucho interes este articulo y quisiera, si hay, leer la verrsion en italiano. El fenomeno Bolano me interesa mucho y el escritor tambien; me puedes mandar el articulo para que lo pubblique en una pagina dedicada a Bolano que estoy construyendo?

gracias desde roma
17 de Octubre

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