artículo no publicado
  • Al líder de la revolución china se le invoca en la Constitución, se le alaba, se le alzan templos, pero no se le interpreta al pie de la letra. Sus leyes se hicieron para una sociedad que nadie pretende revivir más que en piezas de propaganda sentimental. 
  • La gentrificación, un fenómeno que se ha hecho común desde Ciudad de México hasta Ciudad del Cabo, está de moda en Beijing. La quejas sobre sus efectos son en esencia las mismas, aunque en la capital china estos son especialmente serios.