artículo no publicado
  • Ayer vimos a un presidente muy echado para adelante, desplegando una retórica ágil y optimista. Un presidente dispuesto a gastar todo lo que le queda de capital político en una agenda progresista ambiciosa. 
  • Lo intenté, pero al final no me resistí al cliché de las listas de fin de año. Aquí les dejo los contrastes de algunos de los discursos más sonados de 2014.
  • Una de las formas clásicas del discurso es la oración fúnebre: las palabras que se pronuncian cuando alguien ha fallecido a fin de recordar sus virtudes, ponderar su legado y reconfortar a sus deudos. 
  • Incluso las peores crisis ofrecen un momento para trazar “la raya en la arena”, desafortunadamente, con el mensaje del 27 de noviembre, Peña Nieto lo dejó pasar. ¿Qué le hizo falta a ese discurso? Al menos 5 cosas. 
  • El país ha cambiado mucho en los últimos veinte años. La gente ya no se asusta con la retórica que sirvió en 1994, para decir que hay “fuerzas desestabilizadoras” que buscan “descarrilar el proyecto de nación”.
  • El tamaño de la decepción con Obama no está en lo poco o mucho que logró visto objetivamente. Sino en la brecha entre las expectativas que generó y la cruda realidad de una década en verdad compleja.
  • Un vistazo al futuro: Discurso de la presidente de la República,María Hidalgo, en la Ceremonia Conmemorativa del Centenario de la Caída de los Mártires de Iguala 
  • “Todo plan de batalla es bueno hasta que suena el primer disparo”. Esto también aplica a las estrategias de comunicación gubernamental, cuya prueba de fuego es el contacto con la realidad.
  • Casi a todos nos pueden echar, pero pocos sabemos renunciar.