artículo no publicado
  • En un candidato, la apertura al diálogo es señal de confianza y fortaleza. En un político en funciones, a eso hay que sumarle la necesidad. La naturaleza misma del ejercicio de poder tiende a alejar al político de la ciudadanía.
  • Debido al factor geográfico, en México no hay un estado de la libertad de prensa, sino muchos. No es lo mismo ser periodista en la capital que serlo fuera de ella.
  • Si una campaña “se gana o se pierde” desde la fortaleza del rival, la mesa para la oposición en México debería estar servida, ahora y dentro de tres años.
  • Como otros comunicadores, Yusnaby Pérez ha entendido que la mejor manera de difundir la tragedia cubana es el catálogo de incoherencias cotidianas.
  • Vivimos tiempos de innovación constante. Suena como una perogrullada, pero no lo es tanto. El ritmo de la vida a veces nos esconde las auténticas maravillas que nos rodean.
  • Es posible que en Teotihuacan se esté dando el hallazgo más importante de la historia arqueológica mexicana, pero las condiciones en las que trabajan los arqueólogos responsables son una vergüenza.
  • Notablemente menos fanático que el resto de las opciones republicanas para 2016, el reto para Jeb Bush es no ceder a posturas extremas solo para hacerse de los votos para ganar la candidatura.
  • El silencio hispano tras conocer las imágenes de la atrocidad cometida con Antonio Zambrano revela el grado de miedo que padece la comunidad. No es falta de indignación: es exceso de temor, sumisión obligada por vivir en las sombras.
  • Brian Williams fue víctima de la famosa "civilización del espectáculo" de Vargas Llosa: nuestra necesidad inagotable de entretenimiento, barril sin fondo de frivolidad.