artículo no publicado
  • Quienes hacen uso de la violencia en defensa del Islam (o cualquier creencia) no representan a nadie; reivindican solo su fanatismo ciego. 
  • Entre la primera y la segunda portada de esta imagen hay 300 días de historia.
  • No queremos ser llamados buenos reporteros, queremos anécdotas periodísticas que nos vuelvan admirables, dramas que conmuevan e hipnoticen a millones. 
  • Es miserable y mezquino formar parte de una cruzada que pretende dictarle a los otros en qué pueden o no usar los centavos o los pesos que sobran de su bolsa. 
  • Las noticias no pueden ser una sumatoria de escándalos inconexos ni un registro abarrotado de acontecimientos ciegos que confundan al receptor y difundan el miedo y la impotencia entre los ciudadanos.
  • Más allá de la rabia, en su mayoría, los ciudadanos no han caído en la tentación de los atajos impropios para una sociedad democrática.
  • La atención de agravios a periodistas está a cargo de burócratas sin conocimiento del tema, cuyas investigaciones se reducen a recortes de prensa, incapaces de verificar los datos, convirtiendo a las personas en muescas en un pizarrón.
  • Los funcionarios han vulnerado el derecho que tienen las víctimas y los suyos a la verdad, la justicia y la reparación. No hay empatía, ni parece entenderse el dolor de las familias ante la falta de certidumbre.
  • Los estudiantes de Ayotzinapa tienen motivos para que la ira se sobreponga a cualquier afán de interlocución pero, como un actor social que son, están obligados también a escuchar.